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Otto Schober
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Otto Schober. Profesor y Licenciado en Educación Primaria; Comentarista radifónico con cápsulas en Núcleo Radio Zócalo; Funcionario de la Secretaría de Educación Pública nivel Primarias en Piedras Negras, Coahuila, Mex.; Historiador de Piedras Negras, Coahuila, México

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19 Octubre 2019 04:00:00
Las mujeres pilotos
En los primeros años de historia de la aviación mexicana, pocas mujeres han figurado como piloto. “La primera fue Emma Catalina Encinas, quien voló sola en noviembre de 1932.

En 1942, Irma Walker Limón fue la primera en poseer una licencia de piloto aviador comercial, mientras que Elisa Lemacher, en 1945, fue la primera planeadora e instructora de vuelo. Consuelo Padua fue maestra de vuelo de la escuela del capitán Moisés Torres López, enseñando a pilotar aviones J3, Cessna y Luscombe. Josefina Villaseñor, telegrafista de Mexicana de Aviación, voló varios años como parte de la tripulación de naves DC-3. Años más tarde, Berta Zerón de García, con licencia de piloto aviador comercial, fue instructora y practicó el paracaidismo, quien participó en varios derbys, fue la primera mexicana en obtener la licencia de transporte público ilimitado.

En 1975, Concepción Ivonne Bernard fue la primera mujer en ingresar como piloto a una aerolínea nacional, en Mexicana de Aviación. Al año siguiente Elena Folch, voló en la misma aerolínea. Elizabeth Abadje, ingresó a Aeronaves de México como primer oficial en equipo DC-9; luego pasó a Aeromar como primer oficial en aviones ATR-42 y ascendió, en diciembre de 1989, a comandante en vuelo en la ruta México-San Luis Potosí-Saltillo y regreso. Alejandra Solano, fue la primera en convertirse en piloto de helicópteros, al volar en 1982 como oficial del escuadrón de helicópteros de policía y tránsito de la policía del Distrito Federal.

El 21 de mayo de 1992, la piloto aviador Sandra Villafán, como comandante y Martha Vera como primer oficial, realizaron el primer vuelo de Mexicana con tripulación femenina, en un Metro III de Aerolitoral, en la ruta México-San Antonio-México. Adriana Capetillo voló como comandante en un jet de aviación comercial con bandera mexicana, en un DC-9 de Allegro en la ruta México-Ixtapa/Zihuatanejo-México.” “El 19 de abril de 1994, la piloto aviador Marta Aurora Ramos Carrasco, fue la primera comandante de un equipo 727, de la aerolínea SARO, que voló México-Tijuana ida y vuelta.” “El 30 de agosto de 1999 tuvo lugar el primer vuelo de un avión Douglas DC-9, tipo jet, tripulado por mujeres en la cabina de mando, donde iban Elizabeth Abadie, como comandante y María del Pilar Ysasi, como primera oficial, volando entre México-Ciudad Juárez-México.” “La primera mujer mexicana en las Fuerzas Armadas fue Elsa Karmina Cortés, que el 30 de abril de 1999 se graduó como parte de la vigésima sexta generación de pilotos navales de la armada de México.

Causó alta el 1º de mayo de ese año, en el Escuadrón Aeronaval de la primera Zona Naval militar en el puerto de Tampico, con el grado de teniente de corbeta piloto aviador.”

Actualmente la cadete Andrea Cruz Hernández, fue la primera mujer en graduarse como Piloto Aviador Militar en el Colegio del Aire de la fuerza aérea mexicana. (“Mujeres en la Aviación Mexicana”. Marzo 8, 2016.
http://www.enelaire.mx/mujeres-en-la-aviación/)
18 Octubre 2019 04:00:00
Las carreteras de Coahuila
“El primer esfuerzo caminero del país, realizado entre 1925 y 1930, produjo 1,420 kilómetros de carretera pavimentada y permitió que el 1% de nuestro territorio quedara vinculado través del automóvil y el camión. Las primeras tres áreas que se comunicaron fueron: La ciudad de México con Pachuca, Puebla y Acapulco; las ciudades de Mérida con el puerto de Progreso y Valladolid, y Monterrey con Nuevo Laredo”. En Coahuila se pavimentaron entre 1930 y 1940, en donde sobresalen las carreteras de Piedras Negras, Monclova y Saltillo, conocida como carretera federal Constitución 57; al sur del estado de Coahuila, la de Torreón, Saltillo y Monterrey, incluyendo el ramal a Parras y el circuito Torreón, Francisco I. Madero, San Pedro y Matamoros en Coahuila.

Además, quedamos conectados por primera vez con la Ciudad de México, con la larga ruta Piedras Negras, Monclova, Saltillo, Monterrey, Ciudad Victoria, Ciudad Valles, Pachuca y la Ciudad de México. Entre los años de 1940 y 1950, se construyeron los tramos de Monclova a Monterrey, y Ciudad Acuña a Piedras Negras, agregando de esta manera una segunda vía de comunicación a Piedras Negras. Se alargó la ruta de Torreón, Gómez Palacio hasta Durango.

Entre 1950 y 1960, sobresalen en Coahuila el tramo de carretera que parte de Monclova, pasando por Ciudad Frontera hasta San Buenaventura; el tramo que comunica a Nueva Rosita con ciudad Melchor Múzquiz, pasando por Palaú y el trazo de terracería de los tramos de Sabinas a ciudad Anáhuac en el vecino estado de Nuevo León; también el de la villa de Juárez a Mota Corona, pasando por la villa de Progreso; otro más de ciudad Melchor Múzquiz a Boquillas del Carmen, otro de Monclova a la villa de Candela y el de Piedras Negras a la villa de Guerrero.

A nivel nacional se terminó de construir la carretera federal 57, con el tramo de Saltillo a la ciudad de México, vía Matehuala, San Luis Potosí y Querétaro, permitiendo conectar Piedras Negras hasta la ciudad de México. Entre 1960 y 1970, se pavimentó el tramo de la carretera federal 29, ciudad Acuña, San Carlos, Zaragoza a Morelos; el tramo de Palaú con el mineral de Barroterán y la carretera 57; el tramo de San Buenaventura hasta Cuatrociénegas; el de Saltillo a Zacatecas y los tramos de terracería de Jiménez a San Carlos, de Cuatrociénegas a Ocampo, de Cuatrociénegas a San Pedro de las Colonias.

Para 1980 ya estaba listo el tramo de Piedras Negras hasta Nuevo Laredo, pasando por Guerrero, Hidalgo y Colombia y en los últimos años, Ciudad Acuña conectada con el ejido Santa Eulalia; el tramo estatal que conecta la carretera 57 con la 40, pasando por San Hipólito, que permite llegar hasta Parras sin pasar por Saltillo, conocida como Cruz-Ramos Arizpe. El tramo de Santa Cruz hasta entroncar con la Monterrey-Saltillo para disminuir la distancia con Saltillo.

Las autopistas Monterrey- Saltillo, Saltillo a Torreón y la Premier de Allende a Nueva Rosita. Además de tramos pequeños que han acercado a poblaciones rurales con las comunidades urbanas del estado. (Extractos de “Caminos y Desarrollo 1925-1975”, Secretaría de Obras Públicas. 1975, págs. 54-67)
17 Octubre 2019 04:00:00
La carretera eje central
Del boletín Comercial número 8 que difundía la Cámara Nacional de Comercio de Piedras Negras, correspondiente a los meses de octubre, noviembre y diciembre de 1956, que en su portada lucía la leyenda “Piedras Negras, puerto de entrada a la carretera central Piedras Negras–México”, entresacamos los datos siguientes: El presidente de la cámara, Santiago Vázquez, manifestaba el 4 de diciembre de ese año en sesión tenida en el Club Rotario, su beneplácito por la apertura de la carretera eje central Piedras Negras-México, al quedar terminado el tramo Saltillo-Matehuala, acortando las distancias entre esta ciudad fronteriza y la capital del país. Mencionó que: Durante los días 2, 3 y 4 de noviembre de ese año, formaron parte de la Caravana de la Amistad del sur de Texas, al reconocimiento de esta obra y pudieron ser testigos de la presencia de Autobuses Anáhuac en diversos lugares del estado de San Luis Potosí, lo que era una señal de la presencia de la gente de Coahuila.

La delegación de la Cámara regresó convencida de que mediante una publicidad efectiva y seria, permitiría dar a conocer al turismo nacional y extranjero la ruta directa hasta la Ciudad de México, que fue conocida en aquella época como “La carretera de las 5 horas”, porque de Piedras Negras a Saltillo se recorrían los 444 kilómetros en cinco horas; de Saltillo a San Luis Potosí se tomaban 5 horas y también 5 horas, en recorrer la distancia de San Luis Potosí hasta la Ciudad de México. Todo por la actual carretera federal 57, excepto el tramo Querétaro a la capital, que se realizaba por dos vías, una por Toluca y la otra por Pachuca.

La Cámara de Comercio ordenó la impresión en su papelería membretada, de un fondo donde aparecía el croquis de la carretera desde Piedras Negras hasta México, como una forma de publicitar la apertura de la carretera central. Se solicitó a Petróleos Mexicanos la última edición de mapas carreteros para distribuirlos en algunos lugares de Estados Unidos, porque la apertura de esta nueva vía de comunicación traerá un mayor número de visitantes, de mercancías y mayor prosperidad económica para la ciudad.

Oportunidad que manejaron muy bien las 10 agencias aduanales que ejercían en la ciudad: Felipe M. García, Alfonso Castañeda López, Alfonso L. Bres, Benito Martínez Ruán, Rodolfo L. Flores, Lic. Héctor Raúl García, Fernando L. Treviño, Ricardo Espinosa, Matías Mendoza Perea y Profr. Eduardo L. Barrientos. Como dato interesante, patrocinaban la edición del boletín negocios que ya son parte de la historia de la ciudad, como: Casa Careaga, Club Victoria, Moderno Café, Centro Latino, Héctor N. Montemayor, Andrés Garza, Farmacia del Norte, Maderería El Cedrito, Eagle Pass Lumber Company, “CIMA” El acumulador de confianza, Banco de Londres y México, etc. (Tomado de Boletín Comercial No. 8, Oct-Nov-Dic de 1956, páginas 12 y 13)
16 Octubre 2019 04:00:00
Aeromar en Piedras Negras (1ª INCURSIÓN)
La empresa aérea comercial Aeromar, se estableció en el país el 29 de enero de 1987 y comenzó a operar el 7 de noviembre de ese mismo año. Es una compañía mexicana que, en octubre de 2019, volaba a 18 destinos nacionales y uno internacional, en aparatos bimotores turbo hélice de transporte regional con 3 aparatos ATR 42-500 y 7 ATR 72-600, con capacidad para 48 y 68 pasajeros, respectivamente. Aeromar es una de las 9 líneas comerciales más importantes que vuelan en México. Después de un preámbulo de trámites y promociones, Aeromar decidió incluir a Piedras Negras dentro de sus destinos en 1990, el proyecto inicial contemplaba enlazar un vuelo alimentador de Piedras Negras con Saltillo, que ya tenía un vuelo de esta empresa a la ciudad de México y para esto, se pensó en incluir a Monclova en su itinerario, pero en aquella ocasión su aeropuerto, ubicado en ciudad Frontera, estaba en manos de una empresa privada, quedando este itinerario fuera del proyecto de vuelos.

Al no quedar otra opción, la empresa inició sus vuelos diarios el 10 de marzo de 1990, con la ruta Piedras Negras – Nuevo Laredo – Monterrey y regreso. El primero de dos aparatos, bimotores IAI Arava 201 de fabricación israelí, de 18 plazas, -que empleaba la compañía en su vuelo Monterrey a Ciudad Victoria-, llegaron por primera vez a Piedras Negras alrededor del mediodía, que trajeron al director general de la empresa Ing. Juan Ignacio Steta, al Lic. Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, director de servicios aeroportuarios de Coahuila y a otros invitados, que fueron recibidos por el entonces presidente municipal, Ing. Elías Sergio Treviño. Se permitió al público visitar el interior de los 2 aviones, ofreciéndose un coctel y buffet en el edificio terminal, donde se anunció que los vuelos serían diarios de lunes a viernes. Por la iniciativa privada, el Sr. Alfonso Castañeda López, dijo que no era el vuelo que se esperaba, pero que mantenía la confianza de que la empresa prolongara su vuelo a Saltillo y de ahí a la ciudad de México, aunque reconocía que en ese momento el aeropuerto no disponía de iluminación en las pistas, que según Aeromar, era la principal dificultad para tener el vuelo hasta Saltillo.

El vuelo pernoctaba en Piedras Negras, de donde salía a las 11:45 horas, que tenía una duración de 2 horas y media hasta Monterrey, con un costo que inicialmente era de 188 mil viejos pesos, tarifa que se consideró promocional, porque 30 días después la aumentó. La empresa se impacientó muy pronto y aduciendo pérdidas, ya que el promedio de pasajeros era de tres, canceló sus vuelos el 30 de abril del mismo año, abandonando de manera definitiva Piedras Negras y también Coahuila, ya que un mes después canceló su vuelo de Saltillo a la ciudad de México, según la empresa por el mismo motivo. Esta fue la primera incursión de Aeromar a Piedras Negras, ya que 20 años después, el 3 de noviembre de 2010, regresó a la Ciudad y, en octubre de 2019, aún continúa prestando el servicio ininterrumpidamente con vuelos directos a la Ciudad de México con mucho éxito. (Archivos de la empresa Aeromar y publicación periodística del 11 de marzo de 1990).
15 Octubre 2019 04:00:00
Buscando a Ramos Arizpe –II parte-
Continuando esta historia, cuyos datos fueron obtenidos de una entrevista que la Dirección de Producción de Medios Educativos de la Secretaría de Educación y Cultura le hizo al Lic. Humberto Gómez Villarreal.

Una vez rescatados los restos del licenciado, legislador y sacerdote coahuilense, don Miguel Ramos Arizpe, llamado Benemérito de la Patria y considerado padre del federalismo, en el piso del interior de la catedral de Puebla, en urna improvisada fueron trasladados a la ciudad de México, donde fueron autentificados por los expertos, luego los restos regresaron en una urna preparada para él a la catedral de Puebla, se hizo el anuncio del hallazgo y del traslado que se haría de sus restos mortales con todos los honores a la Ciudad de México, para inhumarlos en la rotonda de los hombres ilustres, donde inicialmente un regimiento militar del ejército nacional, acompañado de los tres poderes de los estados de Coahuila de Zaragoza y Puebla de Zaragoza, fueron llevados de la catedral a la sede del congreso poblano a las 18 horas del 28 de junio de 1974, donde en una sesión extraordinaria conjunta, los representantes de los tres poderes del estado de Coahuila y los de Puebla, se desarrolló una larga ceremonia, donde participaron entre otros, el Lic. Humberto Gómez Villarreal, quien a nombre del gobierno de Coahuila hizo una reseña del rescate de los restos, ceremonia que concluyó con el velatorio de los mismos.

Al día siguiente, 29 de junio, se inició el traslado a la ciudad de México, escoltados por el regimiento militar, encabezados por los gobernadores de Coahuila, Eulalio Gutiérrez Treviño y el de Puebla, Guillermo Morales Blumenkron, los restos de Ramos Arizpe se llevaron sobre un armón de artillería cubierto por la Bandera Nacional, terminando el viaje en el panteón civil de Dolores, de la Ciudad de México, recibidos en el exterior por una escolta de cadetes del Heroico Colegio Militar, que se hicieron cargo de la urna, para trasladarla con todos los honores hasta la rotonda de los hombres ilustres, en donde esperaba el presidente de la República, el Lic. Luis Echeverría Álvarez, a quien le acompañaban los presidentes de la Suprema Corte de Justicia, de la Cámara del Senado y el de la Cámara de Diputados.

El discurso oficial estuvo a cargo del senador, Óscar Flores Tapia y luego los restos fueron reinhumados. El Gobierno de Coahuila intentó inicialmente trasladar los restos del ilustre coahuilense hasta su tierra, pero aceptó quedaran en la rotonda de los hombres ilustres en la ciudad de México, porque Ramos Arizpe, el padre del federalismo, fue un héroe de dimensión nacional. (Entrevista que la Dirección de Producción de Medios Educativos de la Secretaría de Educación y Cultura publicó en CD con el Lic. Humberto Gómez Villarreal).
14 Octubre 2019 04:00:00
Buscando a Ramos Arizpe -parte I-
En 1974, con motivo del sesquicentenario del nacimiento de la constitución de 1824, cuyo autor en esencia fue el ilustre jurisconsulto, legislador en las cortes de Cádiz y en México, y sacerdote coahuilense don Miguel de Ramos Arizpe, nombrado Benemérito de la patria y considerado como el padre del federalismo, que falleció en 1843, del que no se recordaba el lugar en donde se había sepultado. En la poca literatura existente sobre Ramos Arizpe, el historiador Alfonso Toro, señala que estaba sepultado en el altar de los reyes, pero no cita de que iglesia, que se pensó inicialmente sería la catedral de México, versión que 25 años después repitió nuestro historiador Vito Alessio Robles.

En el texto del discurso que pronunció el ex-presidente de la República Manuel Gómez Pedraza durante el funeral de Ramos Arizpe, resguardado en el Archivo General de la Nación, señala la ciudad de Puebla como lugar de su sepultura. En 1973, el Lic. Humberto Gómez Villarreal fue comisionado por el gobierno del estado para encontrar los restos. El entonces obispo de Puebla, poniendo obstáculos en la investigación, mencionando que “para qué buscaban a este hombre que dio mucha guerra el siglo pasado, mejor déjenlo así”.

Gómez Villarreal buscó en los archivos de la catedral de Puebla y apareció la primera pista, su solicitud de licencia para separarse temporalmente de su cargo de sacerdote para atender sus problemas de salud, que desembocó en la amputación de su pie derecho, luego aparece otro documento, una nueva solicitud de licencia para ampliar la anterior para convalecer, finalmente el acta de fallecimiento y otro documento donde se informa de su velación e inhumación, que señala que fue velado por las monjas clarisas en su convento y precisado el sitio de su inhumación, en el lugar de los leales de la catedral de Puebla, al pie de la escalerilla del presbiterio frente al coro, entre la inter columna izquierda 16 y 17 de la nave principal, en el piso de baldosa de mármol de 80 x 80, teniendo encima un barandal de plata. Documentos que fueron fotocopiados y cotejados ante un notario público, además se tomaron fotografías del lugar y todos los documentos fueron llevados a la Secretaría de Gobernación, que ordenó el rescate de los restos.

Al abrir el piso, se encontró la tumba individualizada a flor de tierra, cubierto por una tapa de madera apolillada y dentro, los restos al que le faltaba un pie, se rescataron y se cerró el sitio como estaba. Mañana la continuación de esta historia, obtenida de la entrevista que la Dirección de Producción de Medios Educativos de la Secretaría de Educación y Cultura le hizo al Lic. Humberto Gómez Villarreal.
13 Octubre 2019 04:00:00
OCTUBRE EN LA HISTORIA DE PN
El 12 de octubre de 1932, el presidente de la República, Gral. Plutarco Elías Calles, ordena el traslado de los talleres ferrocarrileros de Piedras Negras a la ciudad de Aguascalientes.

El 12 de octubre de 1941, transmite por primera vez la estación de radio XEMJ en el 920 del cuadrante de amplitud modulada, propiedad del Sr. Jesús Fernando Elizondo Valdés.

El 12 de octubre de 1944, el presidente municipal, Lic. César Augusto Valdez Hernández, inaugura el primer cuartel del Departamento de Bomberos.

Su primer comandante fue, Francisco Muñoz Dávila, tenían 2 maquinistas y 35 bomberos voluntarios.

El 12 de octubre de 1990, el presidente de la República, Lic. Carlos Salinas de Gortari, inauguró los trabajos de remodelación de la Plaza de los Héroes, sitio en donde anunció la desaparición del proyecto minero denominado Tajo Norte.

El 12 de octubre de 1992, se inaugura en la Plaza de los Héroes el monumento conmemorativo al Descubrimiento de América.

El 12 de octubre de 2014, el presidente municipal Lic. Fernando Purón Johnston inaugura la reubicación del monumento al Descubrimiento de América sobre la Ave. Industrial, frente al que fue Centro de Convenciones.

El 15 de octubre de 1964, el gobernador del estado, Braulio Fernández Aguirre, inaugura las escuelas primarias Sección 123-2 en un antiguo mercado municipal en la Col. Bravo, que fue acondicionado, la escuela El Chamizal en la Col. Hidalgo y devela el monumento a Hidalgo (Cabeza) en el lugar denominado El Mirador, a un costado de la carretera federal 57.

El 15 de octubre de 1970, transmite su señal por primera vez, la estación de radio con sonido estereofónico: XHTA FM, propiedad del Sr. Tomás García Jiménez. Actualmente propiedad del Grupo Radio Zócalo.

El 15 de octubre de 1981, el Cabildo dona al “Patrimonio de la Beneficencia Pública de Salubridad y Asistencia”, un terreno para que se construya un Centro Antirrábico en la Col. Presidentes.

El 16 de octubre de 1955, toma posesión como comandante de la Guarnición Militar de Piedras Negras el general de brigada Joel R. Cuevas Ríos.

El 16 de octubre de 1958, el Ayuntamiento acuerda construir una escuela primaria en el ejido Piedras Negras, que en la actualidad lleva por nombre Coronel Juan Manuel Maldonado.

El 16 de octubre de 1968, el ejido San Isidro celebra el aniversario de la posesión de sus tierras. El 16 de octubre de 2003, el gobernador del estado, Lic. Enrique Martínez y Martínez, inaugura la Casa del Pensionado, del Instituto de Pensiones para Trabajadores del Estado, en el Fracc. San José.

El 18 de octubre de 1973, la asociación de padres de familia, docentes y exalumnos de la escuela primaria Modelo acuerdan por mayoría demoler el edificio en servicio que se encuentra muy deteriorado y construir uno nuevo en su lugar.

El 19 de octubre de 1959, se formó el primer Comité Pro-Desayunos Escolares en el municipio.

El 20 de octubre de 1998, el gobernador del estado, Dr. Rogelio Montemayor Seguy, devela la placa conmemorativa de la creación del bulevar República, con estructuras colocadas a lo largo con los escudos de armas de los estados que forman la República Mexicana y del municipio, uno en cada cara de la estructura e inauguró la 3ª. etapa de la ampliación del aeropuerto internacional.
12 Octubre 2019 04:00:00
Iturbide, el olvidado
El historiador y académico de la Universidad de Guadalajara, Jesús Gómez Fregoso, escribe la razón del por qué “Agustín de Iturbide entró triunfante a la capital de la nueva nación el 27 de septiembre de 1821, porque María Ignacia Rodríguez de Velasco, conocida por su apodo de la “Güera Rodríguez”, que había participado con el canónigo Monteagudo y otros criollos en el plan de la Profesa, determinado a concluir la guerra e independizarse de España. Acompañaban al doctor Monteagudo, Bataller, regente de la audiencia, Hipólito Odoardo, marqués del Jaral, el obispo de Puebla Joaquín Pérez, y otros peninsulares acaudalados. Todos coincidían en que el camino de las armas, empleado por Hidalgo y Morelos, no era el indicado.

Temían a la constitución liberal de Cádiz y a las cortes españolas que acababan de decretar la extinción de los apenas renacidos jesuitas y la supresión del fuero eclesiástico, de monasterios y órdenes monacales. Era una ironía más de la historia: los gachupines que habían combatido a Hidalgo y Morelos eran ahora los que deseaban la independencia. El hombre indicado para lograrla era Agustín de Iturbide, satanizado por la historia oficial... Iturbide hábilmente convenció a Vicente Guerrero y en pocas semanas apareció el plan de Iguala, el 14 de febrero de 1821, y después de diversas negociaciones con el gobierno español, el 27 de septiembre, entrarían triunfantes las tropas de las tres garantías...” Por su parte, Ismael Flores Hernández, escribe: “En las escuelas de todos los tipos, lo mismo oficiales que particulares, se ataca innoblemente a Iturbide sin ni siquiera conocerlo. En la prensa, en la radio y en la televisión, casi siempre se actúa en su contra de la misma manera.

El monumento en Padilla, Tamaulipas, en el lugar mismo de su muerte, ha sido constantemente profanado por sus ocultos enemigos, como los llamados hijos de la viuda (los masones), a tal grado que hasta las lápidas conmemorativas han sido arrancadas y destruidas con ferocidad caníbal; finalmente con el pretexto de la construcción de una presa, la población de Padilla ha desaparecido del mapa, junto con el lugar de la muerte del libertador. En 1921, sacrílegamente, como exclama patéticamente don Nemesio García Naranjo, su nombre fue arrancado y proscrito de la cámara de diputados.

Después, siendo presidente de la República el general Manuel Ávila Camacho, oficialmente se ordenó la mutilación de nuestro Himno Nacional, al suprimir las estrofas en las que Francisco González Bocanegra cantó patriótica y justicieramente a Iturbide. Y finalmente, en la época del presidente Adolfo López Mateos, se dejó caer sobre el 27 de septiembre y sobre la memoria de Agustín de Iturbide, todo el peso de la armazón del negocio de la luz para borrar su nombre, su recuerdo y sus hazañas de los anales de la historia. (Extracto tomado de un artículo de Jesús Gómez Fregoso, historiador y académico de la Universidad de Guadalajara, pág. 24 del periódico público del 28 de septiembre de 2001 y de Ismael Flores Hernández, pág. 13ª del periódico Ocho Columnas del 30 de septiembre de 2001)
11 Octubre 2019 04:00:00
Los hijos de Morelos -II parte-
José María Teclo Morelos Pérez y Pavón, pese al celibato que le imponía el sacerdocio, tuvo múltiples amoríos. El agitado cura deja a un lado las epístolas y los evangelios y se manifiesta perdidamente enamoradísimo de una joven y lucha contra este amor prohibido e imposible. Una cálida tarde de 1800, al pasear por las orillas del pueblo de Nocupétaro, Michoacán, con un libro de teología entre las manos, se detiene cerca de la vieja iglesia y escoge un buen terreno. Ahí decide levantar un templo, que con el apoyo de los fieles terminó en 1802. Templo que se lo dedicó a María Brígida Almonte, una niña hermosa de entre 15 o 16 años, de largos, negros y sedosos cabellos y sinuoso cuerpo bien proporcionado de grandes y soñadores ojos negros.

Brígida, es atraída por la fuerza espiritual y la simpatía de Morelos, vence los resquemores del cura y termina en convertirse en su pareja. Datos de esta etapa de la vida de Morelos se pueden encontrar en el libro “Morelos ante sus jueces” de José Herrera Peña. En esa época Morelos tenía 35 años de edad y con María Brígida Almonte, procreó un hijo, nacido el 15 de mayo de 1802 en Nocupétaro, Michoacán. Se dice que Brígida murió durante el parto. Morelos, que era el juez eclesiástico y tiene a su cargo el registro de nacimientos, matrimonios y defunciones, bautizó a su hijo como Juan Nepomuceno Almonte y entierra a su mujer.

Se dice que Juan Nepomuceno Almonte heredó el rostro de su madre, fue militar, político y diplomático, participó en las batallas del Álamo y San Jacinto en Texas, llegó a ocupar el rango de General y apoyó al imperio de Maximiliano, murió el 21 de marzo de 1869 en París, Francia. A partir de su nacimiento, su padre se hizo cargo de él. Lo llevaba a todas partes consigo, incluso a la guerra. Y le otorgó en Cuautla las insignias de capitán -a instancias de sus hombres- por su arrojo y valentía. Fue enviado a estudiar a Nueva Orleáns en 1814.

A los 43 años, Morelos conoció otra mujer, que no se supo quién era, ya que, durante su juicio realizado por el Santo Oficio, sus inquisidores no le preguntaron por el nombre de ella, ni tampoco por el de la hija que procrearon, ya que solo Morelos reconoció que en 1815 la niña tenía seis años y vivía con su madre. Quedando ambas envueltas en el misterio. A fines de 1812 o principios de 1813, en el apogeo de su gloria militar -a la edad de 48 años-, Morelos conoció a otra graciosa damita en la ciudad de Oaxaca, llamada Francisca Ortiz, Pachita, con la que tuvo un hijo que nace en esta ciudad, en 1814, al que la madre da el mismo nombre que su padre, así como su propio apellido: José Ortiz.

La historia registra que Matías Carranco, un antiguo enamorado se la robó, se casó luego con ella y le dio su nombre al niño, quedando como José Vicente Carranco Ortiz. Con el paso del tiempo, el comandante de la división que capturó a Morelos en Tezmalaca fue Matías Carranco, que militó inicialmente con los insurgentes, pero que desertó en 1812. Morelos le dijo, al reconocerlo “Señor Carranco, parece que nos conocemos”, (Resumido de “Morelos ante sus jueces” de José Herrera Peña)
10 Octubre 2019 04:00:00
LOS HIJOS DE MORELOS I parte-
“A pesar de que la historia oficial lo ha colocado como héroe de bronce, perfecto e inalcanzable, José María Teclo Morelos Pérez y Pavón junto con Miguel Hidalgo, fueron hombres de familia, y con hijos. Personas de carne y hueso, no solo héroes que lucharon por tener un México independiente. En esa época muchos sacerdotes tenían mujer e hijos, tal y como pasa ahora. Cuando Morelos fue aprehendido y llevado al Tribunal del Santo Oficio en el Palacio de Santo Domingo de la ciudad de México en noviembre de 1815, para ser juzgado sumariamente como hereje por dos jueces: El Dr. Manuel de Flores, inquisidor general de México y el Dr. Matías Monteagudo, inquisidor ordinario de Valladolid.

El inquisidor Flores cuestionó a Morelos sobre la edad de sus hijos, Morelos contesta que el primero tiene 13 y el segundo 1 y que los tuvo fuera del matrimonio. Y sobre quién fue la madre, Morelos deja asombrados a los inquisidores Flores y Monteagudo cuando dice: El primero con Brígida Almonte, difunta y el segundo con Francisca Ortiz, que aún vive. El inquisidor Flores le pregunta: ¿En dónde vive Francisca? En Oaxaca, es la respuesta. Le preguntan si es Francisca casada o soltera, Morelos responde: Soltera. Le preguntan en dónde están sus hijos, Morelos contesta: -“El mayor lo despaché a estudiar en junio de este año a los Estados Unidos, y el menor tiene un año. Y está con su madre”.

Los inquisidores estaban escandalizados. Morelos les aclara: Que “no ha negado la verdad ni tiene más qué decir”. Pero agrega algo más que hizo que el escándalo del tribunal sea mayor. Porque dijo haber respondido sobre sus hijos, pero que no le han preguntado sobre sus hijas, manifestando haber declarado tener dos hijos, pero tiene tres, pues tiene una niña de seis años, que se halla en Nocupétaro. El inquisidor Flores se escandalizó y no le preguntó quién era la madre de la niña ni cuál era su nombre. Allí quedó el asunto, para intriga y curiosidad de las generaciones venideras al no quedar plasmado en actas.

El 13 de febrero de 1812, en plena gloria de su carrera militar, apareció en Puebla una señora llamada Ramona Galván, que declaró haber tenido un hijo de Morelos el 5 de septiembre de 1808, en Nocupétaro, bautizado con el nombre de José Victoriano; siendo sus padrinos Juan Garrido y María Antonia, la hermana del cura. Según ella, el niño había quedado al cuidado de un cuñado de Antonia llamado José María Flores, residente en Guanajuato. Todos los datos concuerdan; todos, menos uno, el de la paternidad. Morelos reconoció tres hijos, pero no a este. Sus relaciones amorosas fueron tan discretas, que aún hoy nada sabemos sobre Brígida, menos sobre la madre de la niña, y muy poco sobre Francisca.

Fue sumamente cuidadoso con sus relaciones personales. Las supo envolver en un halo de misterio. El cura era serio, mesurado, prudente, responsable y trabajador. Todo mundo lo sabía. Era un buen ejemplo. No era dado a los vicios ni a los placeres vulgares. No bebía, ni jugaba, ni vagaba en las plazas públicas, ni iba a los banquetes, ni tenía barraganas. Nadie supo que se enamoró. Y los pocos que lo supieron, no solo respetaron ese sentimiento y la relación que surgió como consecuencia, sino incluso contribuyeron a mantener esta en secreto. Después de todo, el cura no era un degenerado ni un vicioso; pero tampoco un santo. Era simplemente humano. Quizá, demasiado humano.” (Resumido y tomado de “Morelos ante sus jueces” de José Herrera Peña)
09 Octubre 2019 04:00:00
Plaza de las culturas -Parte II-
Continuando con la descripción de las instalaciones de la Plaza de las Culturas, tiene una fuente monumental con sincronía de luz, música y movimientos de los chorros de agua, con estanque, de forma rectangular, que mide 30 por 10 metros, construido por una firma española y tiene la vista hacia la vialidad que va y viene del puente Coahuila 2000. Tiene además dos fuentes pequeñas. La plaza tiene sistema de riego y de sonido ambiental por sus andadores y jardines, las bocinas están colocadas de manera estratégica, sobre bases fabricadas de piedras que armonizan con el lugar.

Se construyó una nueva vialidad de doble circulación, que conecta la calle de Progreso, con Profr. Fausto Z. Martínez y en una de sus aceras, 18 locales comerciales, con 109 amplios cajones de estacionamiento, con 17 áreas reservadas para discapacitados y 4 para autobuses turísticos, 203 bancas y 42 cestos para la basura. La nueva placita bautizada en el 2000 como Raúl Fernández Fernández, se le colocó un área de juegos infantiles, con una capacidad de 90 niños, espacio techado y delimitado con cerca para protección de los pequeños. Por el lado hacia la calle de Progreso, esta la bellísima estatua de bronce de Cuauhtémoc, de tres metros de altura, sobre una base de la misma dimensión, del escultor Armando Luna Mejía.

Volviendo a la Plaza, tiene dos estatuas tituladas La Ofrenda, una a cada lado de la fuente monumental. El cableado eléctrico y de telefonía están en el subsuelo y los paseantes pueden apreciar en sus jardines las especies de flora propios de la región. Se concursó para seleccionar un logotipo y lema para el proyecto y el lema ganador fue “Puerta de acceso a las Raíces de México” y el logo, muy práctico, representa un triángulo rústico en forma de pirámide, con cenefas diferentes por sus tres lados, representando las tres culturas iniciales. La primera piedra del proyecto la colocó el gobernador del estado, Enrique Martínez y Martínez, el 18 de agosto de 2004, en junio de ese mismo año, se inició la señalización y semaforización del área, el 21 de septiembre, el ayuntamiento acordó retirar el número 3 en el nombre del proyecto, quedando como Plaza de las Culturas. Este ambicioso proyecto fue inaugurado por el gobernador Enrique Martínez y Martínez, la noche del 11 de octubre del 2005, develando la placa alusiva, previo a la presentación de su último informe regional que tuvo como escenario este extraordinario complejo.

En una verdadera fiesta marcada por los ritmos de los hermosos chorros de agua multicolores que salpicaban a algunos sorprendidos espectadores y del espectáculo de rayos láser que surcaron el cielo y asombraron a los presentes, con los integrantes del ballet, que colocados encima de las tres pirámides, bailaron al compás de sones autóctonos, con un vestuario que cambiaba de colores bajo la lluvia de rayos láser y que cautivaron a la ciudadanía, que abarrotó en su totalidad la majestuosa Plaza de las Culturas que ya tiene catorce años de existencia. (Proyecto “Plaza de las 3 Culturas” del Arq. Carlos Bujanda)
08 Octubre 2019 04:00:00
Plaza de las culturas -I Parte-
Proyecto que nació desde la administración del Sr. Urbano Santos Benavides para construirse en lo que fue colonia Fundadores de la Libertad, a la entrada de las instalaciones portuarias de Coahuila 2000, que daba un pésimo aspecto. En la segunda administración de Claudio Bres Garza, los 87 vecinos de esta colonia empezaron a firmar convenios para su reubicación, otros fueron indemnizados en efectivo en mayo de 2004, otros aceptaron un terreno en un sector de la ciudad que el ayuntamiento les ofreció, además de un finiquito económico y el resto de las familias aceptaron una vivienda en las colonias Ramón Bravo y 24 de Agosto que garantizarían su patrimonio.

En septiembre de 2003, el ayuntamiento convino una permuta de terrenos con los propietarios de la antigua Compañía Empacadora y Refrigeradora de Coahuila, que ocupaba un espacio de 23 mil 812 M2, construcción que fue demolida en el 2003. La demolición de las viviendas de Fundadores de la Libertad se empezó a realizar a medida que eran desocupadas. El 22 de agosto de 2003, el ayuntamiento convocó a un concurso para escoger el mejor proyecto ejecutivo que plasmara los objetivos de la Plaza de las 3 Culturas y de cinco propuestas, el vencedor fue el arquitecto Jesús Carlos Bujanda Rodríguez y su proyecto tendría un costo de 48 millones de pesos, construido en un área de 5 hectáreas, con aspectos más relevantes de las civilizaciones prehispánicas azteca, maya y olmeca, principalmente. Proyecto de 163 planos que tuvo el respaldo del Gobierno del Estado y la asesoría del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Donde se construyeron tres pirámides, copias fieles, aunque a escala, de las pirámides del Sol, la de los 365 Nichos y la del Castillo, trabajadas con materiales de la región como la piedra laja; tiene 36 murales y 24 esculturas, estas últimas, 8 de la cultura maya, 8 de la azteca y 8 de la olmeca. La Pirámide del Sol la mayor de las tres, mide 26 por 28 metros y tiene una altura de 11 metros, en su interior se sitúa un auditorio con capacidad para 100 personas, además de vestíbulo, baños y clima artificial; la Pirámide de los 365 Nichos, la más pequeña, está en la esquina de Fausto Z. Martínez y la nueva vialidad, que mide 12 por 12 metros y una altura de 7 metros y medio; la Pirámide del Castillo mide 13 por 13 metros y una altura de 8 metros y está en la esquina de Fausto Z. Martínez y la calle Nueva.

Un edificio cultural en el centro de la plaza, inicialmente equipada con computadoras, servicio de internet, local para venta de libros y revistas, local para venta de recuerdos y cafetería con área cerrada y terraza para un total de 40 comensales. Un planetario para el estudio y conocimientos de los fenómenos espaciales con cupo para 35 personas, en el cual se pretende retransmitir vía internet los movimientos de los cuerpos celestes que registre la unidad astronómica de la Universidad de Sonora, institución que asesoró para la orientación correcta de las tres pirámides en la Plaza de las Culturas que ya tiene 14 años de existencia. (Proyecto “Plaza de las 3 Culturas” del Arq. Carlos Bujanda)
07 Octubre 2019 04:00:00
Datos de la colonia
“En 1522, recién consumada la conquista, se establece en la ciudad de México, capital del virreinato, el primer ayuntamiento metropolitano y en 1524 la primera escuela de artes y oficios; en ese mismo año, el conquistador Hernán Cortés funda el primer hospital, el de Jesús; en 1532 se funda la primera institución hospitalaria y de beneficencia social y de 1532 a 1539, el obispo fray Juan de Zumárraga funda los colegios de Santa Cruz de Tlatelolco y de San Juan de Letrán, para niñas indígenas, y establece la primera imprenta: en 1542; se funda la primera casa de moneda y se acuñan las primeras monedas; en 1551 fray Juan de Zumárraga promueve y funda la Real y Pontificia Universidad de México; en 1557 se descubre la técnica para beneficiar metales por la amalgamación y se hace el descubrimiento del vanadio; en 1565, Urdaneta y López de Legazpi conquistan las Filipinas sin disparar ni un solo tiro, habiendo partido de las costas de Jalisco, esto representó la apertura de las rutas marítimas al Oriente y su forma de regresar, lo que se consideraba imposible por las características del mar Pacífico; a propósito de esto, cabe aclarar que el galeón de Manila o la Nao de China, ha sido la única línea de navegación en el mundo que prestó servicios durante dos siglos sin interrupción. Algunas de estas naves, como “La Santísima Trinidad”, desplazaban hasta dos mil toneladas y eran los barcos más grandes en aquella época.

En 1590 se estableció el primer correo postal; en 1722 nació el primer periódico: la Gaceta de México, del doctor Juan Ignacio María de Castorena y Ursúa; la creación del primer ejército permanente fue en 1765 bajo el virreinato del marqués de Croix; en 1775, don Pedro Romero de Terreros, primer conde de Regla, fundó en la ciudad de México el Monte de Piedad, aunque cabe decir que no fue el primero de América, y en 1782 comenzó a funcionar, ya con carácter de nacional, el Banco de San Carlos, establecido por don Martín de Mayorga, cuadragésimo séptimo virrey de la Nueva España; para 1783 se funda la primera escuela de minas y ese mismo año la primera escuela de bellas artes. Se efectuaron innumerables expediciones marítimas de investigación oceanográfica, geográfica y militar hasta Alaska y las Aleutianas y la instalación para la construcción y reparación de naves era lo más común. Nuestros marinos eran expertos en batirse tanto contra los piratas que asolaban nuestras costas por ambos mares como contra filibusteros y naves de otras nacionalidades, especialmente la francesa y la inglesa.

En 1788 se desalojó a la escuadra rusa que merodeaba por Alaska, porque esto era peligroso para las Californias. Nuestra escuadra partió de San Blas, Nayarit, entonces séptimo cantón de Jalisco, bajo el virreinato del segundo conde de Revillagigedo. Por la gran riqueza de la Nueva España, obtenida principalmente por la explotación de nuestras prolijas minas, el thaler, que era la moneda de Carlos V, circulaba por todo el mundo conocido de entonces y se dio el lujo de ceder su lugar y hasta inspirar su nombre al dólar estadounidense.” (Tomado de Jorge Rosainz de Unda, Ocho Columnas, 2004)
06 Octubre 2019 04:00:00
Octubre en la historia de PN
El 6 de octubre de 1913, el Huertista, Gral. Joaquín Mass Flores se apodera militarmente de Piedras Negras.

El 6 de octubre de 1991, el concesionario radiofónico, señor Tomás García Jiménez, vendió sus estaciones radiofónicas XEVM, XEIK y la XHTA-FM, a favor del señor Manuel Camacho Hernández.

El 6 de octubre de 2010, la presidenta del DIF Nacional, Margarita Zavala de Calderón, inauguró el módulo de Atención a Jóvenes Repatriados en el puerto internacional Coahuila 2000.

El 7 de octubre de 1976, las oficinas administrativas del Instituto Tecnológico de Piedras Negras, se trasladan del hoy CBTIS 34, a las nuevas instalaciones sin terminar del Tecnológico.

El 8 de octubre de 2002, fray Raúl Vera López, obispo de Saltillo, erige la capilla de Mártires de Cristo Rey, en rectoría.

El 9 de octubre de 2004, el presidente municipal, Claudio Mario Bres Garza, inauguró el sistema de meteorología satelital y telemetría, en el departamento de Seguridad Pública Municipal, teniendo como responsable al Ing. Ricardo Garza Bermea.

El 10 de octubre de 1871, el coronel Pedro Advíncula Valdés Laurel, el célebre Wincar, rinde la plaza de la villa de Piedras Negras al Gral. Anacleto Falcón, por carecer de municiones.

El 11 de octubre de 1973, se autoriza la construcción del nuevo edificio para la Esc. Prim. Fed. Gral. Ignacio Zaragoza, la terminación de la última etapa de la Esc. Prim. Francisco I. Madero y la ampliación de la Esc. Prim. Profr. José R. Mijares Valdez.

El 11 de octubre de 1991, el radiodifusor, Dr. Víctor Nasip Harb Karam, lanza al “aire” la señal de la estación XECPN.

El 11 de octubre de 2005, la Profra Bertha Casas Casas, subdirectora regional de Servicios Educativos de la SEPC y el Profr. Ricardo A. Medina Rodríguez, jefe de sector de primarias en la Región Norte, inauguran la escuela primaria de la colonia 24 de Agosto, (Ernesto Vela del Campo).

Más tarde, el gobernador del estado, Enrique Martínez y Martínez, inauguró la Plaza de las Culturas, donde momentos antes rindió su informe anual regional en su explanada.

El 12 de octubre de 1932, el presidente de la República, Gral. Plutarco Elías Calles, ordena el traslado de los talleres ferrocarrileros de Piedras Negras a la ciudad de Aguascalientes.

El 12 de octubre de 1941, transmite por primera vez la estación de radio XEMJ en el 920 del cuadrante de amplitud modulada, propiedad del Sr. Jesús Fernando Elizondo Valdés.

El 12 de octubre de 1944, el presidente municipal, licenciado César Augusto Valdez Hernández, inaugura el primer cuartel del Departamento de Bomberos. Su primer comandante fue, Francisco Muñoz Dávila, tenían 2 maquinistas y 35 bomberos voluntarios.

El 12 de octubre de 1990, el presidente de la República, Lic. Carlos Salinas de Gortari, inauguró los trabajos de remodelación de la Plaza de los Héroes, sitio en donde anunció la desaparición del repudiado proyecto minero denominado Tajo Norte.

El 12 de octubre de 1992, se inaugura en la Plaza de los Héroes, el monumento conmemorativo al Descubrimiento de América.

El 12 de octubre de 2014, el presidente municipal Lic. Fernando Purón Johnston, inaugura la reubicación del monumento al Descubrimiento de América sobre la Ave. Industrial, frente al que fue Centro de Convenciones.
05 Octubre 2019 04:00:00
Los años turbulentos
Según el investigador histórico Jesús Gómez Fregoso, señala que “durante los primeros 46 años de nuestra vida independiente, de 1821 a 1867, en México no tuvimos un gobierno fuerte y ni respetado; padecimos dos invasiones, la norteamericana y la francesa y como consecuencia de la primera perdimos casi la mitad del territorio. Durante estos 46 años estuvieron vigentes cinco constituciones: Las de 1824, 1835, 1843, 1847 y 1857, soportamos dos imperios: El de Agustín de Iturbide de 1821 a 1823 y el de Fernando Maximiliano de Habsburgo de 1864 a 1867, dos repúblicas centrales, la de 1833 y la de 1843, un régimen constitucional centralista y tres repúblicas federales. “En los tres primeros cuatrienios de la primera república federal ocuparon la silla presidencial once personajes.

Las siete leyes de 1836 no vieron cumplida ni la mitad completa del periodo presidencial de ocho años que establecieron, pues el presidente Anastasio Bustamante tuvo que salir a campaña varias veces durante los cuatro años que duró su gobierno. Y en la vigencia de las bases orgánicas de 1843, los presidentes constitucionales propietarios: Antonio López de Santa Anna y José Joaquín de Herrera gobernaron cada uno unos meses tan solo. Diez fueron los presidentes del centralismo y nueve los de los siete años escasos de la segunda república federal; unos y otros con varias administraciones.

MÁs el desconcierto llegó al colmo con la tercera república federal, que tuvo no solo dos supremos gobiernos simultáneos, sino, por momentos, dos presidentes en cada uno de aquéllos”. Por si fuera poco, Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero, los consumadores de la independencia, recibieron “el premio” de ser fusilados por sus compatriotas a los que habían dado patria. Los dos emperadores fueron fusilados: Agustín de Iturbide cuando ya no lo era, y Maximiliano de Habsburgo, que ceñía aún la corona que le habían concedido no pocos mexicanos.

Tres expresidentes se añadieron a la lista de fusilados: Vicente Guerrero, Miguel Miramón y Manuel Robles Pezuela. En esos mismos 46 años a que nos referimos, recordemos que su Antonio López de Santa Anna, quien exigió se le llamara como su alteza serenísima, ocupó once veces la presidencia, pero con trabajos sumó seis años en el poder. Cinco de esas veces lo hizo como abanderado liberal y las 6 restantes como conservador. En 1833 tuvimos 7 presidencias. En 1846, don Nicolás Bravo fue presidente por nueve días: Del 28 de julio al 6 de agosto; pero peor le había ido en 1839, en que fue presidente por solo siete días, del 10 al 17 de julio. José María Bocanegra en 1829, ni siquiera cumplió como presidente los nueve días de las posadas, puesto que ocupó la silla por solo 5 días: Del 18 al 23 de diciembre.” (Jesús Gómez Fregoso, historiador y académico de la Universidad de Guadalajara, v. pág.19 del periódico Público del 9 de enero de 2004)
04 Octubre 2019 04:00:00
Atentados Presidenciales
“El 14 de noviembre de 1927 todos los diarios del país publicaban en la primera plana la noticia más importante: “Ayer, domingo 13 de noviembre, el candidato a la presidencia, Sr. Gral. Álvaro Obregón, sufrió un atentado”. Efectivamente, cuando el Manco de Celaya, en compañía de varios amigos se dirigía a la corrida de toros, al pasar por el bosque de Chapultepec, su Cadillac, fue acometido por otro automóvil del que le arrojaron varias bombas de confección casera y una serie de disparos de pistolas. De los cuatro que tripulaban el automóvil agresor, uno fue herido y murió en el hospital Juárez; dos fueron aprehendidos días después y fusilados, sin juicio previo, el día 23.

El chofer del auto agresor, José González, pudo huir, murió tranquilamente años después, lleno de años, de recuerdos y añoranzas. Nunca se arrepintió de haber intentado matar a Obregón y, como muchos mexicanos de su tiempo, admiró a José de León Toral, el tímido dibujante que eliminó a quemarropa al gran general de la revolución. Don José y sus compañeros del atentado siempre pensaron que liquidar a Obregón era una “acción de guerra” para terminar con todas las barbaridades de la guerra cristera.

El atentado contra Obregón no fue el único intento magnicida de nuestra historia: sin contar el asesinato de Colosio, por lo menos hubo otros dos muy memorables: los que sufrieron el Nopalito Ortiz Rubio y don Manuel Ávila Camacho y por supuesto el otro atentado en que José de León Toral victimó al sonorense mayor. Al ingeniero y general Pascual Ortiz Rubio le fue muy mal el día de su toma de posesión, el 5 de febrero de 1930, cuando se retiraba del Palacio Nacional, Daniel Flores le hizo varios disparos y el presidente tuvo sus primeros acuerdos con su gabinete luciendo un impresionante vendaje en la cara.

El agresor Daniel Flores amanecería muerto meses después en su celda de la prisión. Catorce años después, el 10 de abril de 1944, el presidente don Manuel Ávila Camacho, también en el Palacio Nacional, fue agredido por el teniente Antonio de la Lama Rojas. Don Manuel usaba un chaleco blindado que le salvó la vida, y, con mucha calma se arrojó sobre el agresor y lo llevó a su despacho para hablar con él: se quejaba de los bajos salarios y condiciones precarias en que vivían los oficiales de menor rango en el ejército. Al llevarlo a los separos de la policía para internarlo, un grupo de pistoleros, a las órdenes de Maximino Ávila Camacho, se apoderaron del prisionero y lo mataron; aunque alguna versión asegura que fue el propio hermano incómodo de don Manuel quien lo asesinó.

Obregón, presidente electo, fue asesinado. Madero fue asesinado también, aunque técnicamente ya no era presidente. Venustiano Carranza, asesinado, aunque legalmente no era ya presidente, porque, intentó cambiar la sede del Ejecutivo sin permiso del Senado y la historia…la historia todavía se está escribiendo.” (Extracto de un artículo de Jesús Gómez Fregoso, historiador y académico de la Universidad de Guadalajara. V.pág.23 del periódico Público del 14 de noviembre de 2003)
03 Octubre 2019 04:00:00
La reivindicación de la Güera Rodríguez
Extractamos de “Norte Sur/La Güera Rodríguez reivindicada” de Salvador Barros, que a María Ignacia Rodríguez de Velasco y Osorio, conocida como la “Güera” Rodríguez, le salvó su lengua venenosa y bien informada cuando se defendió en la sede de la Santa Inquisición el 22 de marzo de 1811, acusada de herejía por haber “mantenido trato con el cura renegado, apóstata y excomulgado de Dolores, Miguel Hidalgo y Costilla, en voz del inquisidor Juan Sáenz de Mañozca, quien agregó su conocida y amoral inclinación al adulterio, a la mancebía y a la bigamia”. La “Güera” Rodríguez le cuestionó que cómo le hablaba de moralidad, si él tenía relaciones de sodomía con un efebo de no más de 16 años, novicio en el convento de San Francisco, según lo afirma Adolfo Arrioja Vizcaíno en su obra El Águila en la Alcoba.

Lógicamente le levantaron los cargos de herejía porque no se “pudieron probar”. Para Arrioja Vizcaíno, la güera fue la primera mujer que ejerció el poder en México a través de Iturbide sin haber sido electa. Fue el enlace entre Iturbide, el virrey Apodaca y unos emisarios secretos que llegaron de España para negociar la independencia de México. Tuvo acceso a documentos confidenciales de la época y actuó como consejera política de Iturbide, tenía mucha experiencia en los juegos de poder que adquirió en la corte de los virreyes. Según la terminología de la época, era una “mujer notoria”.

Pero de todas las amantes de Iturbide fue la única que realmente influyó políticamente sobre él. Fue temida y condenada, al igual que su hija, quien tuvo una relación erótica con Guadalupe Victoria, el primer presidente de México. En ese entonces, la opción de las mujeres era la casa o el convento. No solían andar metidas en la vida social y mucho menos en la política. La condena pública de la “Güera” hizo que luego de su muerte sus descendientes destruyeran mucha de la documentación que ella guardaba.

Los escándalos amorosos son ciertos, pero la “Güera” tuvo la inteligencia de usar su capacidad de seducción para intervenir en la vida política del país. Uno de los documentos importantes que tuvo en sus manos, fue la carta que el rey de España, Fernando VII, envió al virrey Apodaca en 1820, donde le propone conseguir a un caudillo con fuerza y popularidad en el ejército para que hiciera tratos con los insurgentes. El virrey le da la carta a la “Güera” para que se la muestre a Iturbide. Luego éste se la regresa a la “Güera”, seguramente para deshacerse de un documento tan comprometedor. (Extractos de “Norte Sur/La Güera Rodríguez reivindicada” de Salvador Barros).
02 Octubre 2019 04:00:00
Escuela Secundaria Benito Juárez –II parte–
El nuevo edificio y actual de la escuela secundaria Benito Juárez tiene su propia historia, el Ayuntamiento ya vislumbraba que se tendría que construir un nuevo edifico y había acordado el 31 de enero de 1957, que se donara un terreno, pero sin definir el lugar para este proyecto, pero el 11 de enero de 1968, la Sra. Águeda Fisher viuda de González, donó al Ayuntamiento un terreno entre las calles de Periodistas, la avenida Adolfo López Mateos y la calle de Morelia, para que se construyera una escuela de 20 aulas para que llevara el nombre de su padre, el Sr. Clay Oliver Fisher.

El día 18 de ese mismo mes y año, el Ayuntamiento entregó al CAPFCE 250 mil viejos pesos para que se construyera esta nueva escuela de 20 aulas, que en un principio se proyectó que sería de nivel primaria, que por cierto, como una manera de agradecimiento por la donación del terreno de la Sra. Águeda Fisher para una nueva escuela y de su hermana Elena, para la secundaria Técnica No. 5, acordaron llamar a las dos pequeñas calles que corren paralelamente a la avenida Adolfo López Mateos, que se encuentran entre estas dos escuelas, como Clay Oliver Fisher y Elena Torralba de Fisher, padres de estas dos distinguidas damas, pero la gente las llama simplemente calle de Oliver y Santa Elena, esta última porque un dibujante marcó Santa Elena en los planos de la ciudad, al confundir la abreviatura de “Señora” con la de “Santa”.

El 2 de mayo de 1968, se inició la construcción del nuevo edificio, el 13 de junio de ese año, las autoridades decidieron cambiar el destino del proyecto, en lugar de una escuela primaria, sería una secundaria, que albergaría a la escuela Benito Juárez. El 19 de diciembre del mismo año, el Ayuntamiento permuta un terreno con el Sr. Santiago V. González, para ampliar el área de construcción, llegando hasta la hoy avenida Heroico Colegio Militar. Al año siguiente entró en servicio la primera etapa del edificio y el antiguo fue abandonado paulatinamente. Sus directores han sido: Fausto Z. Martínez por 39 años, luego Humberto Sánchez Cortés, Juan Antonio Cerda García, Juan José de León Cisneros, Pedro Aguilera Morúa y actualmente Javier Ramos Ledezma.

Si tenemos que enaltecer la labor de sus Directores, también es de justicia mencionar a quienes se desempeñaron como subdirectores: Pablo de Hoyos Garza que fue el primero, le siguió el brillante matemático José María Saldaña Garza, Octavio Carmona, Ercilia Garza Lerma, Miguel Ángel Cisneros Carreño, Juan José de León Cisneros, Delia A. Canales García, José Gilberto Menchaca Riojas, estos dos últimos fueron maestros de Inglés, Miguel Rodríguez González, Florencio Maldonado Garza, hoy Director de la Secundaria Abel Herrera, José Guadalupe Marines Castillo, Herón Martínez Lamas, Isidoro Ramos Corona, Pedro Aguilera Morúa, Luis Guerra González, Raúl Venustiano Alanís Martínez y Héctor López, cuyas fotografías, junto con la de otros brillantes mentores, se exhiben en la valiosa galería de la escuela. La institución continúa su brillante historia, que este año celebra sus 89 de vida. (Archivo Escuela Sec. Benito Juárez)
01 Octubre 2019 04:00:00
Escuela Secundaria Benito Juárez –I parte-
El Profr. Fausto Z. Martínez Morantes llegó a Piedras Negras en 1927 y pronto se da cuenta de nuestras carencias educativas, ya que la culminación de los estudios era el nivel primario y decide fundar una escuela secundaria, aprovechando que en 1929 se había creado la educación secundaria en el país, y el 1 de octubre de 1930, funda la escuela secundaria federal, entonces identificada como número 11, que fue la primera institución secundaria en el sistema foráneo en México, funcionando provisionalmente en una casa de la calle de Cuauhtémoc, entre las calles de Galeana y de Terán.

Pronto tuvo respuesta para este servicio educativo y por necesidades de espacio, reubica la escuela en la esquina de las calles de Galeana y de Terán, pero el éxito del plantel hace que los espacios no sean suficientes y se propuso de inmediato construir un edificio propio, lo que en pocos meses hace una realidad, a pesar de los innumerables contratiempos y obstáculos que se presentaron, inaugurando un soberbio edificio, construido por la junta federal de mejoras materiales el 5 de mayo de 1933, en la esquina de las calles de Rayón y de Padre de las Casas, donde antes estuvo la plaza pública, conocida como Plaza Juárez, al bautizar la nueva institución, el Profr. Fausto Z. Martínez, decide utilizar el que tenía la plaza, quedando como escuela secundaria federal Benito Juárez.

Grandes personalidades educativas le acompañaron en su aventura desde los primeros momentos: La maestra de maestras y orgullo de Piedras Negras, Rosita H. Saucedo Maldonado, que impartía matemáticas; Hermelinda Aguirre, que con el paso del tiempo fue la compañera de su vida impartía botánica y dibujo; Selina Chuck, especialista en inglés; María Aguirre Castro, que impartía economía doméstica; Praxedis Reyna Hermosillo, que enseñaba ciencias sociales y Antonio Guerrero Arismendi, cuya especialidad era la música. Mientras que el Profr. Fausto Z. Martínez, quien tuvo una óptica exacta de la situación educativa de la ciudad, se dedicó a fortalecer las oportunidades educativas fundando más escuelas, la escuela secundaria creció en su demanda, muy pronto se tuvo que utilizar los sótanos del edificio para atender a los que ingresaban al primer grado y las generaciones egresaban por cientos, al grado de utilizar en su totalidad hasta el mas alejado rincón del edificio.

El 24 de noviembre de 1969, el Profr. Fausto Z. Martínez se retiró del servicio activo y con gran emoción hizo entrega de su puesto al Profr. Humberto Sánchez Cortés, a quien le corresponde poner en servicio un nuevo edificio, para atender la cada vez mas creciente demanda de educación secundaria, ubicado por la avenida Adolfo López Mateos y la calle de Periodistas. El nuevo edificio tuvo también su propia historia, de la cual reseñaremos el día de mañana. (Archivo Escuela Sec. Benito Juárez)
30 Septiembre 2019 04:00:00
El tesoro de los Insurgentes
Los sucesos del 21 de marzo de 1811 en Baján, se convierten en punta de lanza en la historia del país y de nuestro estado, quizás, porque dentro de Coahuila se capturaron a los principales caudillos de la independencia, de la que, por cierto, existen varias versiones. La versión que reconocen los realistas, que fueron reproducidas por don Vicente Flores, quien escribe que después de transcurrir el día 21 de marzo, día de la captura de los insurgentes, pasan la noche los presos y los soldados realistas en el pueblo de Baján. “En la madrugada del día 22, todos en general, ni se quejaban de sed, ni de hambre ni de cansancio y por parejo, en un continuo movimiento, porque se estuvo amarrando a los peladillos y de este modo se pasó la noche hasta que al amanecer se buscaron lazos y cabestros entre los arrieros y soldados, para que todos marcharan a Monclova en collera.

De esta suerte salieron el 22 por la mañana, los generalísimos, padres, clérigos y mujeres, en catorce coches que se les quitaron, quedando solo unos 20 oficiales en la casa de Baján, con su guardia respectiva, a cargo de don Nicolás Elizondo, mientras que se les mandaba más tropa para que los llevase. Caminaron también cosa de doscientas cartas de plata y cajones de reales, un atajo solo empleado solo en los baúles y maletones que traían todos los generales, sin otra porción de carga de cargas de plata que quedaron depositadas en la casa del juez Santos Pérez y Gaytán, por falta de mulas, de modo que por lo que se vio el que expone, según su propio conocimiento, pasaban de un millón de pesos el valor de la plata y los reales represados allí el día anterior y es de creerse también, que en los baúles y equipaje, no dejaría de ir considerable porción de oro y alhajas de estimación, porque las onzas de oro hasta en las bolsas se les encontraron algunas a los que iban en la collera, pues es cierto que alguno de estos, llamado Agustín Marroquín, se le recogieron al llegar a Monclova setenta y tantas onzas, porque así lo aseguró el que suscribe, una persona de verdad.”

Se puede apreciar fácilmente que hubo faltantes del tesoro tomado a los insurgentes en Baján, ya que los realistas reportaron un poco más de medio millón y lo que tomaron el día del prendimiento según el relato de Vicente Flores, menciona un millón de pesos y se dice que los insurgentes habían salido de Saltillo con casi 5 millones de pesos. Por lo que se intuye, que fue robado o los insurgentes lo ocultaron entre Saltillo y Baján, así que nos dejan con la incertidumbre sobre los sitios probables del ocultamiento, puede ser: Santa María, Mesillas, Anhelo, Espinazo y La Joya. En todos estos lugares se vierten leyendas de sobre tesoros, de aparecidos y de carretas sepultadas totalmente.

Lo que es cierto, es que las versiones no empatan sobre la cantidad que se transportaba desde Saltillo por los insurgentes ni la cantidad que fue tomada por sus captores en Baján, por lo que se cree, que se emplearon diferentes lugares para ocultar ese dinero y que se encuentra o encuentran ubicados a lo largo del histórico camino real de Coahuila. (Columna periodística Las Cosas de Coahuila de Álvaro Canales Santos).
29 Septiembre 2019 04:00:00
SEPTIEMBRE Y OCTUBRE EN LA HISTORIA DE PN
El 30 de septiembre de 1953, el Lic. Francisco Cortés Mendizábal y el Sr. Ricardo Trueba, fundan el periódico La Tijera.

El 30 de septiembre de 1973, se reanuda el evento artístico con valores populares llamado Domingos Culturales en la Plaza Juárez.

El 30 de septiembre de 1999, el Cabildo acuerda llamar a la biblioteca pública ubicada en la plaza Andrés S. Viesca de Villa de Fuente: Octavio Paz.

El 1 de octubre de 1855, llega frente a la villa de Piedras Negras una expedición de filibusteros texanos, internándose ilegalmente en territorio mexicano.

El 1 de octubre de 1930, el Profr. Fausto Z. Martínez fundó la que fue su primera institución educativa: la escuela secundaria federal Lic. Benito Juárez, quinta de su tipo creada en el país. El 1 de octubre de 1959, el Cabildo cede y acondiciona el local que ocupó el Colegio México, por la calle de Cuauhtémoc, para que funcione la escuela primaria Rafael Ramírez.

El 1 de octubre de 1970, el concesionario radiofónico, Sr. Tomás García Jiménez, creó en la ciudad la 1ª estación de radio en frecuencia modulada estereofónica: la XHTA-FM. En la actualidad propiedad del Grupo Radio Zócalo.

El 1 de octubre, toman posesión como comandante de la Guarnición Militar de Piedras Negras: en 1977, el general brigadier Pedro Amezcua Cisneros, sustituyendo al general brigadier D. E. M., E. Castro y Castro y en 1986, el general brigadier D. E. M. Enrique Andrade Sánchez.

El 1 de octubre de 1996, se publica en el Periódico Oficial del Estado, el Reglamento de Panteones del Municipio.

El 1 de octubre de 1998, el secretario de Gobierno Lic. Carlos Juarísti Septién y el presidente municipal, Claudio Mario Bres Garza, dieron el banderazo de arranque de la construcción de la Planta Tratadora de Aguas Residuales en un área de 20 hectáreas, en donde convergen los ríos Bravo y Escondido.

El 2 de octubre de 1992, la primera dama del país, Sra. Cecilia Occelli de Salinas visita Piedras Negras.

El 2 de octubre de 1995, se reabre el Hospital Civil Dr. Pedro Martínez Pérez.

El 3 de octubre de 1855, la expedición de 111 filibusteros tejanos al mando de James Callahan Huges, es derrotada en la población conocida como La Maroma, municipio de Zaragoza, por fuerzas militares mexicanas al mando del general Emilio Langberg, luego retrocedieron a la Villa de Piedras Negras, a la que saquearon e incendiaron a su paso.

El 3 de octubre de 1929, se publicó en el Diario de la Federación el decreto presidencial donde se reconocía como puerto aéreo de servicio internacional al de Piedras Negras.

El 5 de octubre de 1926, el Sr. Alberto Sandoval obtiene la primera concesión en la historia para explorar y explotar petróleo en el municipio, dada por la Secretaría de Industria, Comercio y Trabajo. Lo que realiza en un terreno de su propiedad en la congregación El Moral.

El 5 de octubre de 1964, inicia la transmisión televisiva por circuito cerrado de cable la empresa Televisión del Norte, S. A. de C. V.

El 6 de octubre de 1913, el Huertista, Gral. Joaquín Mass Flores se apodera militarmente de Piedras Negras.

El 6 de octubre de 1991, el concesionario radiofónico, Sr. Tomás García Jiménez, vendió sus concesiones radiofónicas en la ciudad, que incluyen a las estaciones XEVM, XEIK y la XHTA-FM, a favor del Sr. Manuel Camacho Hernández.
28 Septiembre 2019 04:00:00
La batalla de Calderón
El investigador del Colegio de Jalisco Jaime Olveda, cuestiona en su trabajo sobre la batalla de Calderón, sucedida el 17 de enero de 1811, cómo pudieron haber muerto tan pocas personas en un combate que duró seis horas y con un ejército tan numeroso. Señala que: “El asunto es que los insurgentes no están bien armados y no entran todos a la batalla, solo pelean 14,000, el resto se queda a los lados viendo la batalla. Además, tenían 100 cañones que estaban en malas condiciones, porque casi la mitad los trajeron cargando desde San Blas y se rompieron las coruñas, lo que no permitía que la puntería estuviera afinada; así que, aunque parece de risa, la artillería no causó daños.

Lo que quiero resaltar es que es una guerra rústica, no solo ésta, sino todas las de la primera etapa de la Independencia, pues los ejércitos están armados con piedras, ésas son sus armas, como lo hacían en Europa en la Edad Media”. ¿Por qué pierden los insurgentes a pesar de la superioridad numérica? “Se decía que Allende era un soldado de carrera, pero es una idea exagerada, porque no tenía experiencia en dirigir a ejércitos tan numerosos”.

Entonces, lo que sucedió es que durante la lucha da la orden de disparar 40 cañones al mismo tiempo, pero no matan a la gente, pegan a un lado, se incendia el zacate y como el viento está en contra de los insurgentes, se corre el fuego hacia ellos. Además, cayó una granada realista que estalló en los insurgentes. Todo eso generó el caos y los más de 80,000 que estaban a los lados corren y se van”. Sin embargo, la Batalla de Calderón no fue una derrota, porque solo murieron 1,400 de un ejército de más de 80,000. “No hay aniquilamiento, el ejército huye, pero no queda vencido, a menos que partamos de la frase ‘el que corre pierde’, pero yo creo que para triunfar hay que eliminar a la contraparte y eso no sucedió. Más bien, Calleja propagó esa idea para que el pueblo creyera que la revolución ya se había acabado”. Siento la Batalla de Calderón la más importante desde cualquier punto de vista (militar, estratégico, político)”.

A partir de este combate, los insurgentes aprenden que no pueden combatir con tanta gente y los contingentes se reducen, lo que revela que “Hidalgo estaba equivocado, porque creía que el número era clave para la batalla”. Asimismo, los insurgentes comprenden la importancia de la estrategia militar y los realistas que necesitan la participación de los mismos españoles en la batalla, porque “Calleja siempre se quejó de que los españoles que vivían aquí no apoyaban ni militar ni económicamente, les dejaban toda la responsabilidad, los llama egoístas y que ven con indiferencia todo”.

Añade que posteriormente, a partir de Morelos, “se ve otra organización militar, otro modo de combatir y otra estrategia militar; nos hemos preguntado si leyeron algún manual militar tanto los insurgentes como los realistas”. (V.pág.7-B del periódico El Informador del 8 de abril de 2008).
27 Septiembre 2019 04:00:00
Heroínas de la Independencia de México
Altagracia Mercado, “Heroína de Huichapan” (Hidalgo), de su propio dinero armó un pequeño ejército en cuanto se enteró de la lucha por la libertad. Se puso a la cabeza y dio la pelea a los realistas. Pero en un encuentro desafortunado perdió el combate, quedando sólo ella en pie. Sin demostrar temor y con la valentía que la caracterizaba, siguió peleando hasta ser capturada. Su valor causó mucha admiración a los jefes españoles y como la costumbre era no tomar prisioneros sino fusilarlos, el coronel en jefe ordenó la dejaran en libertad diciendo: “Mujeres como ella no deben morir”. Con valentía y arrojo María Soto la Marina ayudó a las tropas del general Francisco Javier Mina.

Las huestes de los realistas se enfrentaron con los insurgentes cerca del río del mismo nombre que la heroína, pero no contó el general Mina con un enemigo más poderoso, la sed, los españoles se habían apoderado del río y no podían llegar hasta el agua. Altagracia salió de la retaguardia, tomó dos cántaros y sin importar las balas enemigas, llevó una y otra vez el agua para que tomaran los soldados insurgentes. Gertrudis Bocanegra, casó con un realista que por amor a ella abandonó las armas. Después del grito de Dolores, su marido y su hijo se unieron a la insurgencia con las fuerzas de Manuel Muñiz. En el ataque a Valladolid murieron su esposo y su hijo. Se unió al regimiento en donde estaba su yerno, quien la envía a Pátzcuaro para ver la posibilidad de un ataque.

Descubierta por el enemigo, fue encarcelada junto con sus hijas, fue sentenciada a muerte y fusilada. Leona Vicario Fernández, al quedar huérfana, por deseo de su madre quedó como tutor su tío Agustín Pomposo Fernández. Por herencia era muy rica y cuando llegó a vivir a la Ciudad de México con su tío, fue educada con exquisito gusto. En el despacho de su tutor conoció a Andrés Quintana Roo, quien también simpatizaba con la insurgencia y se hicieron novios. Desde ese momento se arriesgaba a enviar medicinas y mensajes de su propio dinero.

Uno de sus mensajeros fue aprehendido y después de torturarlo la denunció, al saberse descubierta huyó, pero su tío consiguió el indulto, pero al regresar a la Ciudad de México fue encerrada en el colegio de Belén y llevada a juicio. No delató a los jefes de la insurgencia y la regresaron al colegio en calidad de detenida. Fue rescatada por los insurgentes y enviada a Oaxaca, donde se casó con Andrés Quintana Roo, tuvo a su hija en una cueva por encontrarse perseguida por los realistas. Al calmarse el país, regresan a la capital. Sus restos descansan en la columna de la independencia. (Tomado del Diario de Jalapa, publicado el 13 de septiembre de 2007)
26 Septiembre 2019 04:00:00
Heroínas de la Independencia de México: la Güera Rodríguez y Luisa Martínez
Sin la osadía y arrojo de mujeres dispuestas a sacrificarse en defensa de la libertad, y sin su intervención, no hubiese sido lo mismo la guerra de independencia. Los ejemplos más conocidos son mujeres de la talla de Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario o Gertrudis Bocanegra. Ellas al igual que otras mujeres arriesgaron valientemente su vida por la causa; un buen número se encuentra en el anonimato y algunas quedan en el recuerdo. Por ejemplo: María Ignacia Rodríguez apodada “la Güera Rodríguez”, mujer decidida, irreverente y rebelde, se divorció de su marido quien salvajemente la golpeaba, que a pesar de ser una mujer golpeada salvajemente por su primer marido, casó dos veces más procreando siete hijos.

Fue una mujer famosa en la Ciudad de México por su hermosura y su manera de hablar, rápida e ingeniosa. Aprovechando que entraba en los salones más elegantes, mandaba noticias o las estrategias que iba a hacer el ejército realista. Fascinó a hombres como el Barón de Humbolt, Simón Bolívar e Iturbide. Hablaba a favor de los insurgentes en las grandes fiestas, que llegó a oídos del Santo Oficio, quienes la citaron. Ese día se vistió mejor que nunca, se enjoyó y perfumó.

Cuentan que cuando llegó a la sala donde se encontraban los obispos que la iban a interrogar, entró con garbo y donaire y como no le ofrecieron sentarse, ella lo hizo con desparpajo y con coquetería, se arregló los pliegues de la falda y con suma delicadeza se compuso sus bucles rubios; mirándolos con inocencia y sensualidad les preguntó que para qué se le necesitaba. Hombres recios, fuertes, por menos que eso se encogían ante estos hombres todos vestidos de morado con bonetes altos y miradas torvas y siniestras, en una sala media oscura y donde se sabía que el que entraba no salía.

Ella juguetonamente los saludó y cuando leyeron sus supuestos crímenes, con su desparpajo acostumbrado les dijo a cada uno de ellos sus secretos mejor guardados y dónde se veía con sus amantes, incluso a uno de ellos le reclamó que la cortejara apasionadamente. Así como entró salió con dignidad y orgullo.

El Santo Oficio jamás volvió a molestarla. Otro ejemplo es el de Luisa Martínez, esposa de un guerrillero apodado “el Jaranero”. Estuvo junto a su marido peleando, hasta que en Erongarícuaro (Michoacán) perdieron la batalla y junto con los hombres fue hecha prisionera. En el cementerio del pueblo los fusilaron. Cuando le tocó su turno gritó: “Como mexicana tengo el derecho de defender a mi patria”.

Desplomándose abatida luego por las balas. (Tomado del Diario de Jalapa, publicado el 13 de septiembre de 2007)
25 Septiembre 2019 04:00:00
Devolución del uniforme de Morelos
El 17 de septiembre de 1910, el marqués Camilo García de Polavieja hizo entrega al presidente de la República, el general de división Porfirio Díaz Mori, del uniforme que utilizó el generalísimo José María Morelos, que había sido enviado a España por el entonces comandante de las fuerzas realistas Félix María Calleja, y que en ocasión del centenario de la independencia, fue devuelto a México por el soberano español Alfonso XII, que complementó con objetos diversos y banderas que fueron capturadas a los insurgentes en algunas batallas. La reliquia fue trasladada con todos los honores en una cureña de cañón, cubierta con la bandera nacional y colocada en una caja de madera, abierta al homenaje y respeto del pueblo.

En el centro de un sol radiante, puesto en la parte delantera, iba el retrato del héroe. Le dieron escolta el marqués de Polavieja que marchaba a pie, llevando a su derecha al subsecretario de relaciones y organizador de las conmemoraciones del centenario de la independencia, Lic. Federico Gamboa y a su izquierda, el director del Colegio de Artillería, teniente coronel Manuel Salamanca, seguidos por seis sargentos del Colegio Militar y seis del Ejército, de las tres armas.

Previamente, el teniente coronel Salamanca, entregó las banderas que condujeron los líderes del movimiento independentista a los campos de batalla para que escoltaran la cureña, a los generales de brigada, Gregorio Ruiz, Emiliano Lojero, Manuel Sánchez Rivera y a los brigadieres Manuel M. Blázquez, Miguel Gil, Carlos Becerril, Adolfo Iberri, Enrique Mondragón y Eduardo Paz. Salamanca puso las banderas en manos de los oficiales de los batallones 2°, 4°, 10°, 20° y 30°.

Los generales desenvainaron sus espadas y dieron guardia de dos en dos al estandarte de Hidalgo con la Virgen de Guadalupe, que el padre de la patria tomó a su paso por Atotonilco en 1810; al estandarte de Morelos, la bandera del batallón de Tepic, la del centro del cuerpo de caballería de Valladolid y el guión de artillería “Doliente Hidalgo”, clareado de balas y hecho girones. Estas históricas reliquias fueron llevadas del Museo de Artillería hasta el gran salón de recepciones de la Secretaría de Relaciones, para salir de ahí acompañando al cortejo que conducía el uniforme del Morelos y entregarlo al presidente Porfirio Díaz.

La colonia española y la junta central española del centenario, se debe en parte que hayan sido traídas estas reliquias a México, estaban representadas por los señores José Sánchez Ramos, Francisco Martínez Arauna, Adolfo Prieto y José Visozo. La Universidad de Oviedo fue representada por Telésforo García y Manuel García Álvarez. Sin lugar a dudas, el uniforme de Morelos fue el obsequio a México que más conmocionó a los mexicanos durante las celebraciones del centenario del inicio de la Independencia de México. (Historia Gráfica de la Revolución Mexicana. Casasola).
24 Septiembre 2019 04:00:00
¿Dónde están los restos de Morelos?
Entre sacando textos escritos por Juan Pablo García Vallejo en junio de 2009, en Agencia de Noticias Independiente, que, viviendo el bicentenario de la independencia, nos damos cuenta de que los restos de José María Morelos no están en el Ángel de la independencia, como afirma erróneamente la historia oficial. Morelos murió fusilado el 22 de diciembre de 1815 frente a la Casa de los Virreyes en Ecatepec y sus restos fueron sepultados en la iglesia de San Cristóbal.

Al inaugurarse la Rotonda de los Hombres Ilustres de la Ciudad de México, el 19 de julio de 1823, sus restos fueron llevados a la capital del país con la intención de sepultarlos en el altar a la patria en la Catedral Metropolitana, pero la iglesia católica se opuso porque habían excomulgado al Generalísimo y considerado un hereje, así que la noche del 16 de septiembre de ese año, su hijo Juan N. Almonte los extrajo clandestinamente de la catedral, los colocó en una caja de metal con candado, que yacía en un baúl de terciopelo rojo con remaches de plata.

Quienes conocían a Juan Almonte, aseguran que siempre llevaba consigo la caja durante sus viajes en el país o en el extranjero y la ocultaba en un piso falso en su recámara, según afirma Edmundo Arellano en el libro Memorias Prohibidas de Ignacio Ramírez, quien agrega que: “A su llegada a Francia exiliado, Almonte adquirió personalmente una tumba o cripta en el selecto cementerio de Pere Lachaise, en París. Allí sepultó los restos de Morelos. Compró la tumba bajo un apellido distinto, pero cometió el error de recibir el título de propiedad de la fosa con la firma que usaba en todos los documentos que se conocen de él. En los registros del panteón debe de existir un registro del año de 1866 o 1867, tal vez a nombre de Dolores Quesada, de la familia Galván de la familia Almonte o de otro relacionado con Almonte”, escribe Emilio Arellano, quien propugna porque se investigue a fondo todo este caso y que José María Morelos y Pavón tenga un lugar de descanso digno.

La historiadora Vázquez mantecón en su texto Las Reliquias y sus héroes, afirma “Que La leyenda también rodea a los huesos de este héroe. Circularía muchos años más tarde, la versión de que el hijo de Morelos, Juan Nepomuceno Almonte, tenía con él los restos de su padre y que los había llevado a Francia en donde los enterró en una iglesia parisina, perdiéndose para siempre la noticia de su paradero.” En la actualidad son pocos los historiadores, sobre todo extranjeros, que se atreven a afirmar que no se sabe donde quedaron los restos de Morelos, mientras que muchos historiadores mexicanos y muchas páginas Web turísticas sobre México repiten hasta el cansancio que se encuentran falsamente en la Columna de la Independencia.

Aclara en el texto mencionado que los supuestos restos de Morelos que están en la Columna de la Independencia son en realidad de un guerrillero llamado Pedro Moreno. (Juan Pablo García Vallejo, Agencia de Noticias Independiente)
23 Septiembre 2019 04:00:00
Recordando a Morelos
Al celebrarse un aniversario más del inicio de la guerra de independencia, recordamos que a los 14 años de edad, José María Morelos y Pavón dejó la ciudad de Valladolid para trabajar en la hacienda de San Rafael Tahuejo, propiedad Felipe Morelos, primo de su padre.

Ahí aprendió cultivo de maíz y añil y pronto se convirtió en el contador de la unidad agrícola y el escribano de recibos y remesas.

Fue aficionado a la ganadería y la arriería, pasatiempo que le costó una fractura de nariz. Su bisabuelo rico, Pedro Pérez Pavón, había dejado un capital para su hijo natural José Antonio, siempre que se ordenara sacerdote y sirviera a una capellanía.

Al dejar éste el seminario por casarse, la madre de Morelos, alegó para que ese capital pasara a su hijo por ser descendiente directo. Así, José María Morelos encontró su “vocación” sacerdotal a la no muy tierna edad de 24 años. Impartió cátedra en gramática y retórica por dos años en Uruapan. Conoció a fondo la poesía de Virgilio y Ovidio, esta huella de clasicismo se refleja en algunas de sus proclamas insurgentes.

Morelos escribió una devota novena a la milagrosa imagen del Señor de Carácuaro, venerado Cristo, a cuya fiesta, los miércoles de ceniza concurría mucha gente de diversos y lejanos pueblos. Morelos tuvo amores con una soltera de Carácuaro, llamada Brígida Almonte.

Fruto de tales amores fue Juan Nepomuceno Almonte, nacido en 1803, y Guadalupe Almonte, nacida en 1809. Morelos afrontó la responsabilidad de procurar su crianza y educación, especialmente con Juan Nepomuceno, pero con reserva debido al celibato sacerdotal que debía guardar, por lo que no les dio su apellido. En la retirada de Cuautla, al romper el sitio el 2 de mayo de 1812, Morelos se cayó de una mula. La contusión se infectó y duró semanas enfermo.

En Oaxaca, Morelos fue retratado vistiendo por única vez en su vida el uniforme de capitán general, obsequio de Matamoros, adornado con una cruz pectoral que era del obispo de Puebla.

Rechazó ser tratado como “alteza”, y prefirió tomar el epíteto de “Siervo de la Nación”, que está inspirado en el capítulo 10 de Evangelio de San Marcos: “Mas no es así entre vosotros; antes el que quisiere ser el mayor, será vuestro criado; el que de vosotros quiera ser el primero, sea siervo de todos”.

Se dice que Napoleón Bonaparte, impresionado por las campañas y triunfos de Morelos, dijo: “Con cinco hombres como él conquistaría el mundo”.

Morelos fue acusado de traición, condenado a degradación eclesiástica, y declarado hereje. Coaccionado por sus verdugos -conocedores de su convicción religiosa- se retracta a cambio de recibir los sacramentos antes de morir el 22 de diciembre de 1815. (10 datos que debes conocer de José Ma. Morelos y Pavón, página web del Bicentenario).
22 Septiembre 2019 04:00:00
SEPTIEMBRE EN LA HISTORIA DE PN
El 22 de octubre de 1989, el presidente de la República, Lic. Carlos Salinas de Gortari, visita Piedras Negras por primera vez. La comunidad le expone la amenaza que representa para la ciudad el proyecto carbonífero denominado “Tajo Norte”.

El 22 de octubre de 1995, se inauguraron trece cubículos en lo que fue patio central de la nueva Presidencia Municipal, techándolo con material plástico, para que sean utilizados como oficinas de los regidores y síndico.

El 23 de septiembre de 1996, entra en servicio el área del Hospital en la nueva Clínica-Hospital del ISSSTE, ubicado a un costado de la colonia del mismo nombre, sobre el bulevar Eliseo Mendoza Berrueto, Norte.

El 24 de septiembre de 1885, nace en la villa de Piedras Negras, el educador, Manuel Cepeda Medrano, carrancista, diputado al congreso constituyente de Querétaro por el distrito de Piedras Negras, senador de la República y tesorero general de la Nación.

El 25 de septiembre de 1963, el presidente de la República, Lic. Adolfo López Mateos, inauguró la 1ª etapa del proyecto denominado Puerta de México, construido por el Pronaf, incluyendo el monumento a Venustiano Carranza en los jardines de este complejo.

El 25 de septiembre de 1999, en el décimo aniversario de la creación de la Biblioteca de Villa de Fuente, ubicada en el kiosco de la plaza que se llamó Andrés S. Viesca, se le bautiza con el nombre de Octavio Paz.

El 26 de septiembre de 1996, muere en Piedras Negras a los 88 años de edad, la maestra, Julia de León Elizondo viuda de Merla.

El 26 de septiembre de 2005, la Escuela Secundaria Benito Juárez inició una semana de festejos para conmemorar sus 75 años de existencia. El 27 de septiembre de 1965, el Ayuntamiento develó la placa Presidente Adolfo de la Huerta, a la calle que se llamó Prolongación Guadalajara, en presencia de la Sra. Clara Oriel viuda de De la Huerta y de su hijo Adolfo.

El 28 de septiembre de 1995, el presidente de la República, Dr. Ernesto Zedillo visita Piedras Negras e inaugura el tramo Piedras Negras–Nava de la autopista de cuatro carriles, Piedras Negras–Monclova.

Más tarde, toma la protesta a los integrantes de la Junta de Protección y Conservación del Patrimonio Cultural de Piedras Negras, creando oficialmente este organismo.

El 28 de septiembre de 1998, el Cabildo confiere la llave de la ciudad y el nombramiento de Hijo predilecto de Piedras Negras, a Pedro Ferriz Santa Cruz, por su extensa y fructífera trayectoria en la comunicación, la docencia y la investigación en el ámbito nacional e internacional, proyectando el nombre de su natal Piedras Negras.

El 29 de septiembre de 2000, a solicitud de la Dirección Estatal de Bibliotecas, el Cabildo acordó elaborar la formalización de la instalación de las bibliotecas públicas No. 4 José Vasconcelos y No. 4530 Octavio Paz; también, cambios de nombres de algunas vialidades: que la Ave. Progreso, de arroyo El Tornillo hasta Daniel Farías, se llame Rodolfo de los Santos Medina; la calle Hermosillo, desde Ave. Emilio Carranza hasta el Fracc. Las Fuentes por Dr. Rodrigo Andalón del Castillo; calle Yolanda, desde Constitución hasta 5 de Mayo de la Col. Burócratas por Dr. Salvador Chavarría Sánchez, y Río Sabinas, entre Mendoza Berrueto hasta Ing. Elías Sergio Treviño Earnshaw en el Fracc. San Felipe por Arq. Germán Robles Gil Maza.
20 Septiembre 2019 04:00:00
Himno Nacional I parte.
El primer himno nacional que tuvimos se estrenó el 28 de julio de 1821, cuyo autor fue José Torrescano, que nunca fue aceptado por la sociedad civil mexicana; otros intentos fallidos fueron el del estadounidense Andrew Davis Bradburn y de Félix María Escalante, el del cubano Juan Miguel Lozada, del compositor europeo Carlos Boscha, del italiano Antonio Barilli, del húngaro Max Maretzek y el del italiano Ignacio Pellegrini. Finalmente el himno nacional surgió de un concurso convocado por el entonces presidente de la república, el general Antonio López de Santa Anna, donde se ofrecieron interesantes premios para quienes resultaran vencedores.

La convocatoria se lanzó el 14 de noviembre de 1853, el jurado para escoger la letra estaba conformado por los escritores José Joaquín Pesado, José Bernardo Couto y Manuel Carpio, quienes seleccionaron de entre 26 composiciones el trabajo del potosino Francisco González Bocanegra, titulado “Volemos al combate, a la venganza y el que niegue su pecho a la esperanza, hunda en el polvo la cobarde frente”, como lo publicó el diario oficial de la federación el 10 de agosto de 1854.

En los versos ganadores que formaron sus estrofas, fueron escogidas por los miembros del jurado, no solo porque algunas de ellas eran laudatorias al héroe de Zempoala, como se le conocía al general Santa Anna, sino por su innegable belleza y patriotismo. La música ganadora de Juan Bottesini no fue aceptada por el pueblo y se tuvo que lanzar una nueva convocatoria para elegir nueva música, comisionando como jurado a José Antonio Gómez, Agustín Balderas y Tomás León. El 12 de agosto de ese año, fue declarada ganadora de entre 15 partituras, la que llevaba el nombre de Dios y Libertad y las iniciales J.N., que correspondían al español de origen catalán, Jaime Nunó.

El himno nacional mexicano fue estrenado en el Gran Teatro Santa Anna, el que luego fue rebautizado como Teatro Nacional, la noche del 15 de septiembre de 1854, a las 19 horas. La melodía original de Jaime Nunó era para dos voces y quienes lo entonaron en el gran estreno, fueron la soprano Claudia Florenti y el tenor Lorenzo Salvi, apoyado por la compañía de ópera italiana dirigida por Juan Bottesini, el ganador inicial del concurso por la partitura y después el gran perdedor, luego, la partitura tuvo que ser adaptada para que la entonase una sola voz.

Y aunque usted no lo crea, el general Santa Anna no quedó conforme, porque consideró que el himno no incluía halagos a su persona, quedando pronto relegado por la disputa entre liberales y conservadores.

Cuando el general Zaragoza venció a los franceses el 5 de mayo de 1862, el himno volvió a cantarse. Una vez derrotados los conservadores, el presidente Juárez empleó como himno La Marcha Zaragoza, cuyo autor es Aniceto Ortega, pero el emperador Maximiliano ordenó reimplantar la composición de Jaime Nunó y Francisco González Bocanegra, que posteriormente se popularizó como himno nacional durante el Porfiriato.
19 Septiembre 2019 04:00:00
Don Santiago V. González –II parte-
Continuando con la infinidad de donaciones que realizó el notable filántropo Santiago V. González, mencionamos a la iglesia del Sagrado Corazón de Villa de Fuente, a quienes les donó 300 mil pesos; para la construcción de la Escuela Especial y la de Lento Aprendizaje, que lleva su nombre, ubicada en la colonia Delicias, cedió 3 millones; Para la construcción de un aula y del auditorio del Colegio México, donó 3 millones; de igual manera una generosa cantidad para la construcción de la escuela primaria federal Ford; También giró una importante cantidad para que se construyera algunas aulas en el edificio actual de la centenaria escuela primaria Modelo en junio de 1979; al asilo de ancianos San Vicente de Paúl, lo suficiente para instalar un techo de asbesto; al asilo del municipio de Allende: 500 mil; idéntica cantidad a la iglesia de Villa Unión; a la iglesia de Cristo Rey de ciudad Acuña: 200 mil; a la unidad deportiva que lleva su nombre en el municipio de Morelos: un millón; a la unidad deportiva de Piedras Negras, que también se llama Santiago V. González, cedió varios millones; al Club Rotario de la ciudad, club al que perteneció, dio lo suficiente para la ejecución de obras altruistas, también para el Club 20-30; hubo otras cantidades para diversas obras pero de un monto menor.

El resto de su fortuna, a falta de hijos, fue distribuida según su voluntad, beneficiando a 70 herederos, algunos primos, otros sobrinos y amigos; algunos de Piedras Negras, otros del estado y el resto en Estados Unidos. Algunos de ellos fueron Vidal González y Rodolfo de los Santos Medina, ambos ya fallecidos, además de don Beto Santos y Billy Finan. Para su distribución, nombró en vida al Sr. Jesús Maldonado de Hoyos, a Isidro de los Santos y al licenciado Guerra de Monterrey, para que fungieran como sus albaceas. Algunos de sus parientes beneficiados le eran desconocidos, otros ni lo conocieron a él, pero sus deseos fueron de no dejar a nadie fuera de la distribución de su fortuna. Dijo en vida: “Lo que tengo, no me lo voy a llevar”, así que buscó la manera de que quedara bien repartido. En sus últimos días de su vida, ya en estado agónico, los oportunistas parecían buitres tras sus restos. Acudían a su residencia para ver que alcanzaban, visitándolo en su lecho de enfermo, algunos tuvieron suerte y partían como si hubiesen ganado la lotería, otros, no tuvieron el mismo éxito, lamentando que el viejo no se fijara en ellos.

Su muerte fue muy sentida en la comunidad y en las aledañas, sobre todo en las comunidades que benefició, su sepelio fue conmovedor. Se han cumplido 120 años del natalicio del notable filántropo Santiago V. González y en la actualidad, nadie parece notarlo, ni siquiera quienes de alguna manera se beneficiaron de su dinero, sin ser familiares. Su cripta, ubicada en la sección permanente del panteón municipal, no tiene indicios de ser visitada, que ya exhibe deterioro, ni se conoce que reciba labores de mantenimiento. Injusto final para quien no tuvo límites al entregar su fortuna.
18 Septiembre 2019 04:00:00
Don Santiago V. González -I parte-
Su lugar de nacimiento es impreciso, pero existen suficientes indicios de que fue en la entonces villa de Nava, el 18 de septiembre de 1898. Fue hijo adoptivo de don Lauro González y de la señora Maribel de los Santos, terratenientes en ese lugar y al morir sus propiedades pasaron a su poder. De pequeño ayudó en la economía familiar vendiendo chorizo casa por casa en su villa natal. Sus estudios iniciales los realizó en esta población, pero los de nivel medio o secundaria se vieron truncados, ya que su padre adoptivo lo envió a estudiar inglés a Nueva York, en Estados Unidos. Existen testimonios rubricados por quienes fueron directores de las instituciones en donde estudió, donde felicitaron por escrito a su padre, por la inteligencia demostrada por don Santiago y por su destreza para escribir a máquina.

En Nueva York trabajó como representante de la entonces paraestatal Ferrocarriles Nacionales de México, de Nueva York se fue a Cuba, donde trabajó en la electrificación del puerto de La Habana, luego regresó a Nueva York y es entonces el momento en que hace contacto con funcionarios y directivos de la empresa Pepsi Cola Company, relaciones que le ayudaron para que en Piedras Negras, a donde regresó en 1946, fundara junto con Rodolfo de los Santos una compañía embotelladora de esa conocida firma refresquera, el 20 de marzo de 1947, con el nombre de Compañía Embotelladora Fronteriza, que empieza a producir en un edificio ubicado en la esquina de las calles Anáhuac y Allende. Casó con María Inés Gutiérrez, también originaria de Nava.

Fue dueño de una gran cantidad de propiedades que le redituaron importantes ganancias por su renta; fue miembro activo del Club Rotario; fue presidente de la Cámara de Comercio de Piedras Negras en 1950 y 1951, se asoció en una gran variedad de negocios que lograron aumentar su riqueza. Fue audaz en los negocios, aprovechándolos en su momento, como también deshacerse a tiempo de los que estaban a punto de dejar de serlo. Santiago V. González murió en Piedras Negras el 25 de noviembre de 1979 a la edad de 81 años y fue sepultado en la cripta familiar del panteón municipal al lado de su esposa, que se le había adelantado.

Se desconoce el monto del capital acumulado durante su vida, así como la totalidad de lo que utilizó para obras altruistas, cuya lista es muy difícil completar. En esta lista destacan la donación de un terreno y 600 mil viejos pesos para edificar la hoy Casa de la Cultura, que recibió además una mensualidad de 10 mil pesos hasta su muerte; la construcción del auditorio municipal que lleva su nombre, a la que donó 5 millones; para la remodelación del hoy Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe cedió un millón de pesos; para la compra de los vitrales de la iglesia de San Juan de los Lagos de la colonia Roma facilitó 80 mil dólares; y a otras instituciones que mencionaremos en la segunda parte de esta semblanza.
17 Septiembre 2019 04:00:00
Hemiciclo a los Héroes de Independencia e Hidalgo llamando a la Independencia
Dos monumentos se inauguraron un 15 de septiembre, uno de ellos fue el Hemiciclo de los héroes de independencia, en donde se colocaron sobre pedestales de piedra cilíndricos de 0.63 metros de ancho y de 1.70 de altura, seis bustos en bronce de 0.70 metros cada uno, cuyo autor es el escultor sabinense Armando Luna Mejía, las seis esculturas (de izquierda a derecha), corresponden: Al consumador de la independencia y presidente de México, general don Vicente Guerrero Saldaña; al teniente coronel, Juan Aldama González, uno de los líderes junto a Miguel Hidalgo; al del generalísimo don José María Morelos y Pavón, brillante estratega y líder del movimiento después de Hidalgo; a la corregidora, doña Josefa Ortiz de Domínguez, una de las geniales conspiradoras; al general Ignacio María de Allende y Unzaga, uno de los iniciadores del movimiento armado; y al brillante y magnánimo general, Nicolás Bravo Rueda, que luego fue presidente de México.

Al pié de cada uno de ellos aparece el nombre correspondiente. Estos bustos fueron colocados en la Macroplaza de los Fundadores, sobre una superficie de dos pequeños niveles frente al monumento a Los Niños Héroes de Chapultepec e inaugurados la noche del 15 de septiembre de 1996, durante la administración municipal del Lic. Ernesto Vela del Campo. Se les colocó iluminación que se proyecta desde el piso, dándole un toque muy especial durante la noche. El mismo 15 de septiembre de 1996, minutos después de inaugurarse el hemiciclo, se inauguró un monumento más a don Miguel Hidalgo y Costilla, creación del escultor Armando Luna Mejía, y colocado bajo la campana en uso en aquel entonces, estaba situada en la parte derecha del edificio de la Presidencia Municipal, que funcionaba desde cuatro años antes. Este, es una escultura en bronce de 2.20 metros de altura, en donde el padre de la patria sostiene la cuerda que tañe la réplica de la campana de Dolores que se utiliza cada 15 de septiembre. Este monumento fue costeado por un patronato encabezado por el arquitecto Germán Robles Gil Maza e inicialmente iba a ser realizado por una escultora, que desafortunadamente falleció.

La escultura estaba colocada sobre una base rectangular que medía 1.88 por 1.22 metros por lado y 1.18 de altura. El autor no quedó conforme con la obra, por la longitud de uno de los brazos de la escultura, pero no se ha corregido aún. Posteriormente se le colocó una placa en su base, que decía: “Al Padre de la Patria. R. Ayuntamiento Constitucional 1994-1996. Piedras Negras, Coahuila. 15 de Septiembre de 1996”. Este monumento fue retirado para facilitar la remodelación de la Presidencia Municipal y almacenado en el lugar acostumbrado, hasta que fue colocado el 13 de septiembre de 2011 en el sitio actual, a la izquierda del frente del edificio, en un torreón que se convirtió en el campanario principal, la segunda que tuvimos, precisamente bajo esta campana.
15 Septiembre 2019 04:00:00
La ceremonia del grito
De “Los mitos del Grito” de Alejandro Rosas, entresacamos que la primera conmemoración que se realizó en nuestro país del llamado “Grito” de independencia, lo dirigió Ignacio López Rayón en Huichapan, estado de Hidalgo, en septiembre de 1812.

Un año después, José María Morelos propuso la celebración del día 16 de septiembre para recordar el “grito” de Dolores y ya consumada la independencia, se declaró día de fiesta nacional el 27 de noviembre de 1823, donde el pueblo lo identificaba como el día del “Grito”.

Dos años después, el presidente Guadalupe Victoria celebró de manera oficial la primera ceremonia y desde entonces, esto ha sido una ceremonia tradicional hasta nuestros días de manera consecutiva, excepción de 1947, en que no se celebró en la ciudad de México por la ocupación norteamericana.

En un principio, la celebración tenía como escenario la Alameda de la capital del país, donde la ciudadanía adornaba las calles y los balcones.

El día 15 por la noche se ejecutaba una serenata en el hoy Zócalo de la Ciudad de México y al día siguiente las campanas de la catedral se escuchaban, al igual que las salvas de la artillería, culminando con una parada cívica.

Pronto se hizo una costumbre que las campanas repiquetearan a las 11 de la noche del día 15, junto con las salvas de la artillería y las bandas de música que recorrían las calles, pero los fuegos artificiales, hasta el 16 por la noche.

En estos primeros años no se acostumbraron las arengas patrióticas, pero sí las funciones de teatro. Maximiliano de Habsburgo fue el primer gobernante en arengar desde un balcón para recordar los inicios de la guerra de independencia un 15 de septiembre a las 11 de la noche.

Porfirio Díaz continuó con esta tradición, presidiendo la ceremonia desde el 15 por la noche, día que coincidía con su onomástico, retiró el discurso, pero no la arenga, que era breve y lo realizaba desde el balcón central del Palacio Nacional, al término del mismo, el pueblo participaba activamente en una verbena popular en la plaza mayor.

En 1896 se trasladó la campana desde la iglesia de Dolores y colocada en el frente del Palacio, donde durante la arenga, tocaba la campana emulando a Miguel Hidalgo.

Durante la celebración del centenario del inicio de la guerra de independencia se efectuaron diversos eventos, la historia recuerda a Porfirio Díaz gritar desde el balcón: “Mexicanos: ¡Viva la República!, ¡viva la libertad!, ¡viva la independencia!, ¡vivan los héroes de la patria! y ¡viva el pueblo mexicano!, pero al jalar la cuerda para hacer sonar la campana, esto no fue posible, porque algunos partidarios de Francisco Ygnacio Madero González (Con Y, como aparece en su acta de bautismo), que en ese momento estaba preso, cubrieron el badajo con trapos y la campana se mantuvo en silencio, que no duró mucho, porque rápidamente fue descubierto el badajo y se logró que se escuchara la campana.

La ceremonia no ha cambiado mucho, quizás los términos de la arenga según el gobernante en turno, pero la celebración se ha convertido en tradición imprescindible que fortalece nuestro patriotismo y el orgullo de ser mexicanos. (“Los Mitos del Grito” de Alejandro Rosas)
14 Septiembre 2019 04:00:00
Monumento a los Niños Héroes de Chapultepec
El monumento a “Los Niños Héroes de Chapultepec”, se inauguró en una impresionante ceremonia militar, el día 13 de septiembre de 1987, en la Macroplaza de los Fundadores, ante la presencia del gobernador del estado, el Lic. José de las Fuentes Rodríguez y las más altas autoridades castrenses de la 6a. zona militar, con cabecera en Saltillo, durante la administración municipal encabezada por el Lic. Carlos Juarísti Septién. Casi la mitad de quienes estuvieron presentes fueron elementos castrenses, que llamaron la atención por sus uniformes de gala, su marcialidad y su disciplina.

Además de las descargas de sus fusiles con cargas de salva que dejaron impactados a los asistentes, en su mayoría, alumnos de las instituciones educativas de la ciudad, sobre todo a los del nivel de preescolar. Las inscripciones colocadas en el monumento a base de bronce, dicen: “A Los Niños Héroes de Chapultepec” “Siendo Gobernador del Estado, Lic. José de las Fuentes Rodríguez, fue edificado este Monumento en honor a los Niños Héroes de Chapultepec con aportaciones del R. Ayuntamiento, Pueblo en General y Comité Pro-construcción. Piedras Negras, Coah. 13 Sept. 1987”. “Imitad su valor y su memoria, que si no les fue dada su victoria no será porque no fue merecida, mas no por eso se escasea la gloria a aquél que por su patria da la vida. General Leandro Valle”.

Esta obra arquitectónica que mide 6 x 1.50 metros y 7 de altura, con seis columnas de 4 metros de alto, cuyo autor es el arquitecto Jesús Maltos, el monumento fue remodelado posteriormente por el arquitecto Rigoberto Navarro, a la que se le agregaron jardineras con vistosas plantas de ornato y medallones ovalados de .50 metros de ancho y 0.70 de altura, con la imagen de los niños héroes, esculpidos estos últimos por el escultor sabinense, Armando Luna Mejía, encima de las inscripciones con los nombres de los seis cadetes en cada columna, el de Vicente Suárez, el de Francisco Márquez, el de Juan de la Barrera, el de Agustín Melgar, el de Juan Escutia y el de Fernando Montes de Oca, cada medallón fundido en bronce, fueron colocados en cada una de las seis columnas y en el orden anterior e inaugurados estos trabajos el 13 de septiembre de 1996, en el trienio del licenciado. Ernesto Vela del Campo.

El monumento a los Niños Héroes de Chapultepec, es uno de los que más atraen por su belleza y por su magnificencia. Es un de los más grandes de la ciudad y cada 13 de septiembre, es el escenario para recordar en la ciudad la vibrante epopeya de Chapultepec.
13 Septiembre 2019 04:00:00
Los Niños Héroes -II parte-
De lo que no hay duda, es de la valentía de los cadetes, que combatieron cuando la gran mayoría de la tropa desertaba. Los testimonios de los invasores así lo consignan. La primera obra histórica sobre la guerra Apuntes para la Historia de la guerra entre México y los Estados Unidos, publicada en 1848, contiene relatos pormenorizadas de hechos de valentía de los alumnos del Colegio y sólo se describe la subida de los estadounidenses a lo alto del Castillo. El 17 de septiembre de 1849, se recordó a los que murieron defendiendo al país dos años atrás, realizando una procesión llevando los restos de cuatro héroes al cementerio de Santa Paula: Frontera, Cano, Pérez y el del bravísimo Xicoténcatl.

El 13 de septiembre de 1871, se formó una asociación de ex-cadetes del Colegio Militar, para reivindicar el prestigio del Colegio, presidida por el general Fernando Poucel, que combatió como teniente y cayó prisionero, y los cadetes: José Tomás Cuellar, que luego fue un notable escritor y poeta; Antonio Sola, que fue presidente de la ciudad de México; Santiago Hernández, autor de los únicos 6 retratos de los cadetes; entre otros. En los cuatro años siguientes, la ceremonia se efectuó en el gran ahuehuete de Moctezuma, donde el Presidente de la República enarbolaba la bandera del Batallón de San Blas que rescató Xicoténcatl. Porfirio Díaz la efectuó en el sitio en donde murieron. El 1er monumento fue un obelisco, inaugurado el 13 de septiembre de 1882. El 3 de marzo de 1884, se estableció el pase de lista.

En 1921, se celebró por 1ª vez un 13 de septiembre. En 1938 se agregaron a la lista los nombres de los cadetes navales José Azueta y Virgilio Uribe. El pase de lista se hizo costumbre a partir de 1941. El 13 de septiembre de 1947 se colocó la primera piedra del hemiciclo. En la víspera del centenario se descubrieron seis cráneos en los ahuehuetes de Miramón, que pertenecían a cinco esqueletos masculinos jóvenes y a uno adulto. Los dictámenes se dieron por buenos, aunque dejaron mucho que desear por la duda de autenticidad y se les rindió tributo de honor por vez primera. Lo raro es que, si los investigadores sabían el sitio desde decenas de años antes, tuvieron que pasar 100 años para desenterrarlos.

El 14 de septiembre de 1947, en la plaza de la Constitución se levantó un túmulo con seis urnas de plata con los presuntos restos de los niños héroes. A partir de 1953, todas las celebraciones se realizan en este monumento. El historiador José Manuel Villalpando, señala que no existen registros de que Escutia fuera cadete, probablemente era un soldado del Batallón de San Blas que huía de la mascare, murió en la ladera poniente del cerro, donde fue encontrado sobre una roca y sin bandera, porque la bandera del Castillo, que había perdido la franja roja y medía entre 10 y 12 m2, fue arriada y capturada por los invasores, que estuvo como trofeo en la Academia de West Point y devuelta a México en 1952.

Cada 13 de septiembre se refrenda la tradición con hechos comprobados y de otros que no lo son, aunque estos últimos no son mera fantasía, porque encuentran sus raíces en hazañas auténticas hoy olvidadas como la del intrépido coronel Xicoténcatl, pero la tradición de la celebración continúa llenando de admiración a los niños mexicanos, aunque sea una hermosa leyenda. (¿Quién aventó a Juan Escutia? de Enrique Plascencia de la Parra)
12 Septiembre 2019 04:00:00
Los Niños Héroes –I parte-
La historia registra que los norteamericanos nos invadieron por la vieja frontera norte a Nuevo México y California, al igual que a Mazatlán, Sinaloa; de Santa Fe, Nuevo México hacia El Paso, Chihuahua y Saltillo; de San Antonio, Texas, invadieron Guerrero, Monclova y Saltillo; por Corpus Christi, Texas, a Matamoros, Linares y Monterrey; a Cd. Victoria y Tampico, a donde llegaron por mar, al igual que al puerto de Veracruz, donde el Gral. Scott llegó el 9 de marzo de 1947, tomó Cerro Gordo el 18 de abril, Puebla el 7 de agosto y la ciudad de México en septiembre. Al Gral. Scott le interesaba tomar el Castillo de Chapultepec, una insignificante fortificación y mal defendida, porque su captura significaba ganar la ciudad de México.

En esa batalla tomaron parte 8 mil de los 13 mil que conformaba el ejército de los norteamericanos y el Gral. Nicolás Bravo, disponía de 832 mexicanos, incluyendo el décimo de infantería, los batallones de Querétaro, Mina, Belem, de la Patria y los alumnos del Colegio Militar. El combate se inició el 12 de septiembre y los mexicanos detuvieron al enemigo a pesar del intenso bombardeo y de las bajas. El día 13, el bombardeo se reanudó y se inició la invasión del castillo a donde no se enviaron refuerzos. El enemigo con tres columnas ocupó el bosque y subieron sin encontrar resistencia, solo la que opuso el teniente coronel Santiago Xicoténcatl, un tlaxcalteca que fue sacrificado al frente de su glorioso Batallón de San Blas, rescató su bandera ocultándola en su casaca, siguió peleando hasta caer desangrado con 30 impactos de bala.

Los últimos en defender la posición fueron los cadetes del Colegio, que aturdidos, fatigados, desvelados y hambrientos se batieron a bayoneta. La madrugada del 14 de septiembre, se enarboló la bandera norteamericana finalizando la Batalla de Chapultepec. Según el notable historiador Enrique Plascencia de la Parra, indica que la tradición señala que unos cadetes del Colegio Militar fueron los últimos defensores del Castillo, se les atribuyen hechos portentosos como el atravesar a bayonetazos a los asaltantes; el proseguir la lucha aun estando heridos y la defensa heroica del pabellón nacional. Cuentan, que uno de ellos, viendo que todo un regimiento estadounidense estaba por apoderarse de la bandera mexicana, se envolvió en ella y se tiró al precipicio, estrellándose contra las peñas del cerro. Otra discrepancia con la tradición son los hechos de valentía atribuidos a los seis cadetes.

Según los testimonios verídicos, están bien documentadas las participaciones de Agustín Melgar, Vicente Suárez y Francisco Montes de Oca. Algo distinto ocurre con Juan de la Barrera, el mayor del grupo y egresado del colegio; con Juan Escutia, del que sólo conocemos la fe de bautismo, y con Francisco Márquez, personaje poco conocido. Lo curioso, es que de quien menos información se tiene es de Escutia, del que dicen, se arrojó envuelto en la bandera, hazaña que se atribuyó primero a Melgar y después a Montes de Oca. Situación desmentida en la actualidad por las últimas investigaciones de connotados historiadores. Mañana, la continuación de esta semblanza. (¿Quién aventó a Juan Escutia? de Enrique Plascencia de la Parra)
11 Septiembre 2019 04:00:00
Recordando la guerra de independencia
A 209 años del inicio de la guerra de independencia, recordamos que Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero no desfilaron juntos el 27 de septiembre de 1821. Al frente del ejército marchó Iturbide. En la retaguardia, al mando de la última división del contingente venía Guerrero. A diferencia del resto del ejército trigarante que iba perfectamente uniformado, las tropas de Guerrero no disponían de uniformes para el desfile y usaron los del cuerpo urbano de comercio de la Ciudad de México. Según el cronista Artemio del Valle-Arizpe, Iturbide modificó la ruta del desfile para pasar frente al balcón de la famosa güera Rodríguez y saludarla.

En el acta de independencia firmada el 28 de septiembre de 1821, se establece que México nacía a la vida independiente como imperio. A la caída de Iturbide, el acta fue reformada y en lugar de decir “imperio”, se estableció el término “república”. Por eso se dice que México cuenta con “dos” actas de independencia que solo firmaron los criollos cercanos a Iturbide. Al crearse la bandera, la junta provisional gubernativa estableció que: “Las faxas de colores verde, blanco y encarnado del pabellón deberían ser trasversales para que la faxa blanca de más campo en que dibujar el águila”. Sin embargo, la propuesta no se concretó y por decreto se estableció que “el pabellón nacional y banderas del ejército deberán ser tricolores, adoptándose perpetuamente los colores verde, blanco y encarnado en fajas verticales, y dibujándose en la blanca el águila coronada”.

Proclamado el imperio mexicano, se determinan las características de la nueva moneda por acuñar y que “en el anverso de la moneda se pondrá el busto del emperador a la heroica, coronado de laurel. En la circunferencia llevará esta inscripción: “Agustinus, Dei povidentia” y al calce la fecha. Al reverso se pondrán las armas nacionales, sobre el nopal el águila con la corona imperial en actitud de volar. En la circunferencia se leerá: Mexici primus Imperator constitucionalis.

Meses después de la caída de Iturbide, el 19 de julio de 1823, el Congreso declaró beneméritos de la patria a Hidalgo, Morelos, Allende, Aldama, Jiménez, Abasolo, Galeana, Matamoros, a los Bravo, Moreno y a Mina y se ordenó el traslado de sus restos a la capital de la república para depositarlos con todos los honores en la catedral. A pesar de haber sido el consumador de la Independencia, Iturbide fue repudiado por haberse coronado emperador y un año después fue fusilado. Agustín de Iturbide, responsable de la consumación de la independencia, es el único caudillo cuyos restos no se encuentran en la columna de la independencia, sino en la capilla de San Felipe de Jesús en la catedral de la Ciudad de México.
09 Septiembre 2019 04:00:00
LA INUNDACIÓN DE 1890 -parte I-
En la historia de Piedras Negras, se han tenido incendios, invasiones extranjeras, sequías, tormentas e inundaciones, de estas últimas, sobresalen las cinco gigantescas inundaciones, la primera acaecida el 10 de septiembre de 1890, la ocurrida el 2 de septiembre de 1932, la sucedida el 28 de junio de 1954, que fue la más mortífera de las cinco, la del 4 de abril del 2004, cuyas cicatrices aún no pueden cerrar y que no se puede olvidar, y la inundación del 15 de junio de 2013. En ellas se sufrió intensamente y su magnitud fue diferente, influyendo la época en que se vivió. Pero la inundación que hoy nos ocupa, se sufrió el 10 de septiembre de 1890, evento del cual se habla poco, porque existe poca información y por la distancia en el tiempo transcurrido, del que ya que no existen testigos presenciales del trágico suceso.

En aquella época la población había sufrido grandes transformaciones, en 1888, se había dejado la categoría de villa y el nombre de Piedras Negras, elevándola a la categoría de ciudad con el nombre de Ciudad Porfirio Díaz. En aquella época, la población de Villa de Fuente, que se había fundado en 1855, vivía los que fueron sus últimos momentos como municipio independiente. En aquella inundación, las aguas del poderoso y temible Río Bravo se desbordaron de su cauce natural. Las aguas invadieron las calles de Piedras Negras y de la vecina población de Eagle Pass, en Texas, en esta última, la garita norteamericana, quedó sepultada bajo las aguas.

El puente urbano internacional, el hoy puente Piedras Negras 1, llamado en ese entonces Carlos Pacheco, unía a las dos poblaciones, fue destruido en un tramo de entre 85 y 90 metros. El transporte terrestre y los servicios primarios quedaron suspendidos. Los chalanes, que eran una especie de balsas, en donde se realizaba el transporte de vehículos, animales y personas sobre el Río Bravo, también quedaron inutilizados.

Las pérdidas en viviendas, mercancías almacenadas y en los servicios fueron cuantiosas. Villa de Fuente, también sufrió los estragos de la gran inundación; sus ricos depósitos de carbón a la intemperie fueron barridos y dispersados en varios kilómetros a la redonda; las pérdidas materiales fueron importantes, porque al crecer el Río Bravo, creció el Río Escondido, cuyo cauce rodea a esa población, arrasando decenas de viviendas; lo mejor, si así se le puede llamar a este primer gran desastre que representó la inundación, fue que no hubo pérdida de vidas humanas, porque el fenómeno se presentó a las dos de la tarde y sus habitantes tuvieron el tiempo suficiente para trepar a los lomeríos cercanos y salvar la vida de sus familias.

El desastre no acobardó a los ciudadanos de Porfirio Díaz y de Villa de Fuente, con el apoyo del presidente municipal de Ciudad Porfirio Díaz, el Sr. Pedro Garza Ramos y del Sr. Casimiro Gutiérrez, presidente municipal de Villa de Fuente, prestaron ayuda inmediata a la comunidad afectada, utilizando lo existente en las arcas mientras llegaban las aportaciones oficiales de ayuda en caso de desastres. Mañana, la continuación de esta historia.
08 Septiembre 2019 04:00:00
Septiembre en la historia de PN
El 8 de septiembre de 1991, los cines Rodríguez y Cinelandia, el primero ubicado por la calle Allende, entre Padre de las Casas y Xicoténcatl, y el segundo por la calle Matamoros, entre Zaragoza e Hidalgo, cerraron definitivamente sus puertas argumentando incosteabilidad.

El 9 de septiembre de 1944, se inicia la construcción de la escuela primaria Emilio Carranza (Ignacio M. Altamirano), en la avenida del mismo nombre en la colonia Roma.

El 10 de septiembre de 1890, las aguas del río Bravo inundan a las 2 de la tarde Ciudad Porfirio Díaz (Piedras Negras), presentándose así la que es considerada como la primera gran inundación.

El 10 de septiembre de 1917, nace en Piedras Negras, Coahuila, el autor del clásico informal de la lengua española “Picardía Mexicana”, el Arq. Armando Jiménez Farías.

El 10 de septiembre de 1961, abre sus puertas el Instituto Prof. Homero Jiménez en el hotel Niza, como Instituto Inglés Especial.

El 10 de septiembre de 1998, el Cabildo acuerda llamar a la biblioteca de la Casa de la Cultura: Biblioteca Pública Regional No. 4 José Vasconcelos.

El 11 de septiembre de 1969, la Dirección Federal Escolar del Estado suspende el turno discontinuo en las escuelas primarias federales.

El 11 de septiembre de 2005, las autoridades de la ciudad hermana de Eagle Pass, Texas, anuncian el reinicio del servicio del transporte urbano internacional con la empresa ABC Charters, que había interrumpido el servicio una semana antes.

El 13 de septiembre de 1973, se cambia el nombre de la calle Prolongación Abasolo a avenida Heroico Colegio Militar.

El 13 de septiembre de 1987, el gobernador del estado, José de las Fuentes Rodríguez, inaugura el Monumento a los Niños Héroes de Chapultepec en la Macroplaza de los Fundadores, diseñado por el arquitecto Jesús Maltos.

El 13 de septiembre de 1996, se inaugura la remodelación del monumento anterior con iluminación artificial, jardines y seis medallones con la esfinge de los cadetes, instalados uno en cada una de las seis columnas.

El 13 de septiembre de 2011, el presidente municipal Óscar Fernando López Elizondo y el general brigadier Rogelio Terán Contreras, develan una placa en la placita de la colonia Las Fuentes, por la calle Monterrey, donde a ese lugar se le da el nombre de Ejército Mexicano. Más tarde se reubica bajo la 2ª campana, réplica de la de Dolores, en la esquina izquierda del frente de la Presidencia Municipal, la escultura de Hidalgo llamando a la independencia, del escultor sabinense Armando Luna Mejía.

El 14 de septiembre de 1855, tres norteamericanos abren fuego contra la guarnición mexicana en la villa de Piedras Negras desde su lado territorial.

El 14 de septiembre de 1980, Promoción Deportiva Municipal organiza la primera regata en el río Bravo, desde la congregación de El Moral hasta bajo el puente internacional “Piedras Negras–Eagle Pass”.

El 14 de septiembre de 1984, se coloca la que fue la segunda campana de la Independencia en la recién inaugurada Presidencia Municipal frente a la Macroplaza de Los Fundadores.
07 Septiembre 2019 04:00:00
Heroínas de la Independencia de México: Josefa Ortiz De Dominguez
Quizá una de las mujeres más audaces de la época de independencia haya sido María Josefa Crescencia Ortiz Téllez-Girón, más conocida como Josefa Ortiz de Domínguez. Huérfana, fue internada en el Colegio de las Vizcaínas de Morelia, donde templaron su carácter. A los 23 años se casó con Miguel Domínguez; nombrado corregidor de Querétaro. Algunos biógrafos afirman que tuvo mucho que ver con la emancipación de México antes del Grito de Dolores al ayudar al complot de José Mariano Michelena en Valladolid. Pero está comprobada su participación con los conjurados del Grito de Dolores. Cuando la conspiración es descubierta, su esposo la encierra en su cuarto para protegerla.

Ella se comunica con el alcalde de la ciudad, que vivía en el piso de abajo, quien sale en búsqueda de Allende, al no encontrarlo le informa a Aldama. Josefa llama a su hijastra y le pide acuda con el presbítero José María Sánchez a ver a Joaquín Arias, capitán de uno de los regimientos de la ciudad, y le diga lo ocurrido. Cuando este supo la noticia, entró en pánico y denunció a todos los conjurados, y en especial a Josefa, diciendo que era la principal cabecilla. Josefa es detenida y trasladada al convento de Santa Clara, donde es liberada. Pero ella continúa conspirando a favor de los insurrectos.

Un investigador del virrey le informa que doña Josefa es un agente efectivo descarado y audaz que no perdía ocasión en conspirar en contra de España. Por lo que es llevada presa al convento de Santa Teresa de la ciudad de México. Después de la consumación de la independencia y dar el golpe de estado Agustín de Iturbide para convertirse en emperador, dio amnistía a todos los presos políticos, entre ellos a Josefa. El emperador le ofreció ser dama de honor de su esposa la emperatriz, cargo que no aceptó por sus ideas republicanas. Murió en 1829 y fue sepultada en la iglesia de Santa Catarina. En 1878 el congreso de Querétaro la declaró Benemérita de la Patria y dispuso que su nombre quedara grabado en letras de oro en el salón de Sesiones. Sus restos se trasladaron a Querétaro en 1994 con gran ceremonia.

Fue el prototipo de la mujer patriótica, firme en sus ideas y convicciones sin importar los riesgos, se embarcó en una aventura en la cual tenía la certeza de sus ideales. Por eso es honrada junto con los héroes de la independencia. Algunas son célebres, otras no tanto, pero todas lucharon por un mismo deseo: Ver a su patria libre. Todas sufrieron el flagelo de la guerra y muchas de ellas fueron fusiladas sin tener un juicio justo. (Tomado del Diario de Xalapa, publicado el 13 de septiembre de 2007)
06 Septiembre 2019 04:00:00
Hidalgo y Morelos, la otra historia
Lucas Alamán señala en su Historia de México: “En el plan de la revolución siguió Hidalgo las mismas ideas de los promovedores de la independencia en las juntas de Iturrigaray. Proclamaba a Fernando VII: Pretendía sostener sus derechos y defenderlos contra las intenciones de los españoles, que trataban de entregar al país a los franceses dueños ya de España, los cuales destruirían la religión, profanarían las iglesias y extinguirían el culto católico. La religión hacía el papel principal, y como la imagen de Guadalupe es el objeto preferente del culto de los mexicanos, la inscripción que se puso en las banderas de la revolución fue: “Viva la religión. Viva nuestra madre santísima de Guadalupe, Viva Fernando VII. Viva la América y muera el mal gobierno”, pero el pueblo que se agolpaba a seguir esta bandera, simplificaba la inscripción y el efecto de ella gritando solamente: “Viva la Virgen de Guadalupe y mueran los gachupines”. El historiador Roberto Blancate narra: “Al pasar por el santuario de Atotonilco, Hidalgo, que hasta entonces no tenía plan ni idea determinada sobre el modo de dirigir la revolución, vio casualmente en la sacristía un cuadro de la Virgen de Guadalupe, y creyendo que le sería útil apoyar su empresa en la devoción tan general a aquella santa imagen, lo hizo suspender en la hasta de una lanza, y vino a ser desde entonces el “lábaro”, o bandera de su ejército.”

En suma, que el problema de Hidalgo, para los conservadores por lo menos, no fue defender a la iglesia de la usurpación anticlerical francesa, ni utilizar un símbolo religioso, sino haberlo hecho para alcanzar, por medio de la violencia revolucionaria, la Independencia de México.

Es por ello que, para todos efectos prácticos, resulta hasta cierto punto irrelevante si Hidalgo y Morelos fueron sacerdotes. Lo importante es que, ciertamente ayudados por el peso de la simbología religiosa, condujeron una lucha que trascendía los posibles objetivos religiosos y que eventualmente culminaría con la independencia de la nación mexicana, a pesar de la propia iglesia, que en su momento hizo todo lo posible para frenarla.

En los últimos días de octubre de 1810, los habitantes de la ciudad de México, no sabían qué hacer ante los más de 80,000 indios que seguían al señor cura, según Lucas Alamán, eran “una muchedumbre de indios que no bajaban de 80,000 armados de lanzas, piedras y palos, tan prevenidos para el saqueo de Méjico, que traían consigo los sacos para llevarse lo que cogiesen... Y con continuos gritos y alaridos, trataban de inspirar terror y pavor”. Buscaban el saqueo, no los ideales o principios de la independencia, como afirma la historia oficial y patriotera. El 30 de octubre se dio la batalla cerca de México, en el florido valle al pie del Cerro de las Cruces...

Muchos historiadores han creído que Hidalgo, después de la batalla, no entró a la ciudad de México por temor a que sus hordas saquearan y asolaran la bella ciudad de los palacios: Alamán desmiente esa versión y opina que fue el bien fundado temor de que los refuerzos que traía Calleja derrotaran a sus miles y miles de indios.
05 Septiembre 2019 04:00:00
Mitos de la Independencia de México
La historia de México ha sido contada desde diversas ópticas donde los malos se enfrentan a los buenos, vencedores y vencidos, héroes y villanos, pero, para quienes tienen el oficio de guardar la memoria, las hazañas épicas tienen sus matices y los héroes son tan humanos como sus virtudes y defectos. En el 2006, al festejar el 196 aniversario de la independencia de México, los historiadores César Morado Macías y Héctor Jaime Treviño Villarreal desmitifican algunas visiones que existen sobre la guerra de independencia: Mito: El grito de Dolores fue la noche del 15 de septiembre. Realidad: El llamado grito, se realizó la madrugada del 16 de septiembre.

Los insurgentes Miguel Hidalgo y Costilla, Miguel y Josefa Domínguez, Ignacio Allende y Juan Aldama planearon en Querétaro iniciar la insurrección en diciembre de 1810, durante las fiestas de San Juan de los Lagos. Al ser descubiertos. el evento se tuvo que adelantar. Como el 16 de septiembre era domingo, el cura Hidalgo llamó a misa, pero una vez reunidos los feligreses les llamó a luchar contra el mal gobierno. Históricamente durante el siglo 19, el grito de Dolores se celebró el 16 de septiembre. Durante la dictadura de Porfirio Díaz, para adecuarlo a los festejos de su cumpleaños el 15 de septiembre, la celebración cívica se adelantó unas horas y hasta la fecha así lo festejamos. Mito: La historia dice que Juan José Rayas o De los Reyes, conocido como “El pípila”, cargó una losa sobre su espalda para incendiar la puerta de acceso a la Alhóndiga de Granaditas al inicio de la independencia.

Realidad: No existe documento, referencia o bibliografía seria que constate la existencia de “El pípila”, indican los historiadores consultados. Por la magnitud de los hechos que se atribuyen a su heroicidad, lo más probable es que se trate de una invención popular. “La puerta de la Alhóndiga de Granaditas, en Guanajuato, era tan gruesa que creo difícil que este señor la haya quemado”, comenta Treviño Villarreal. “Pudo haber sido que hubo varios ‘pípilas’, que eran lo barreteros que trabajaban en las minas, pero historiadores serios consideran que esta acción es sólo un mito”.

El mito de “El pípila”, recuerda, se propagó con mayor fuerza durante el porfiriato, hasta el punto de convertirse en un icono de la lucha por la independencia. Durante el año de 1992, el historiador Héctor Aguilar Camín encabezó a un grupo de investigadores que reformaron los textos de historia de México, pero al dejar fuera mitos como el del “El pípila”, los textos tuvieron que ser reelaborados ante algunas voces críticas.
04 Septiembre 2019 04:00:00
Puente Coahuila 2000
Piedras Negras puso en servicio su primer puente urbano en el siglo XIX, hecho de madera, luego se construyó el Carlos Pacheco, con motivo de su erección en ciudad alrededor de 1888, fue reconstruido en 1927 y desmantelado en 1964, el que conocemos data desde el 4 de abril de 1968 pero se eliminó el nombre anterior y se le impuso el de “Piedras Negras-Eagle Pass”. Este puente le quedó chico a la ciudad y pronto se detectó la necesidad de construir un nuevo puente y el gobierno municipal acuerda iniciar la construcción de un segundo puente el 27 de agosto de 1981 y el 18 de marzo de 1982, el gobierno de la ciudad de Eagle Pass se une a estos esfuerzos.

El 9 de diciembre de 1997, el gobernador de Coahuila, Dr. Rogelio Montemayor Seguy, acompañado de autoridades de los gobiernos federal, estatal y municipal, dio la primer palada y el banderazo de arranque de la construcción del segundo puente por el lado mexicano, por el otro, el 26 de febrero de 1998, el gobernador de Texas, George W. Bush, realizó la ceremonia de la primer palada que puso en marcha la construcción del segundo puente internacional. A las 9:40 horas del 3 de septiembre de 1999, el presidente de la República, Dr. Ernesto Zedillo Ponce de León junto con el gobernador de Texas, George W. Bush, inauguraron el segundo puente urbano internacional Coahuila 2000-Camino Real, aunque entró oficialmente en operación hasta el día 24 del mismo mes y año. Momentos después, el presidente Zedillo y el gobernador Bush, junto con el gobernador de Coahuila, Rogelio Montemayor, cortaron otro listón al inaugurar el puerto “Coahuila 2000”.

El nuevo puente tiene una longitud total de 412 metros, de los que le corresponde 102 al lado mexicano. Tiene 6 carriles de circulación, de 3.66 metros cada uno, dos de ellos son exclusivos para carga, 3,866 metros cuadrados corresponden a áreas administrativas, 4,616 para el patio fiscal de importaciones, 1,673 de patio fiscal de exportaciones, 60,444.5 corresponden a vialidades y estacionamientos y 57,286 a áreas verdes.

El puerto Coahuila 2000 tiene magníficas y amplias instalaciones, es el principal puerto de exportación en Coahuila, dispone de área de aduana, área de semáforos fiscales, módulos de selección automatizada de importación, áreas de primer y segundo reconocimiento de importación que disponen de amplias plataformas de descarga que puede atender hasta 30 vehículos de carga, módulo de selección automatizada de exportación, área de reconocimiento de exportaciones que tiene capacidad hasta 10 vehículos de carga, que dispone de terminal de revisión de rayos gama, terminales que también se tienen en las importaciones para el tráfico terrestre y ferroviario.

Las vialidades que convergen en el puerto Coahuila 2000 son adecuadas con conexión a la ruta fiscal con las carreteras federales y de ahí a cualquier parte del país. En la actualidad, este puente está en proceso de remodelación para adaptar un carril para el cruce rápido de mercancías en ambos lados y es un orgullo más para Piedras Negras.
03 Septiembre 2019 04:00:00
El otro Hidalgo -II PARTE-
El desorden fue la característica del movimiento liderado inicialmente por Miguel Hidalgo. El desorden se convirtió en caos y el caos terminó por devorar a los primeros caudillos de la independencia. Hidalgo llegó a reconocer que nunca “pudo sobreponerse a la tempestad que había levantado”. Hombre de extremos, tuvo momentos luminosos como decretar la abolición de la esclavitud y la restitución de tierras durante su estancia en Guadalajara en diciembre de 1810. Pero las sombras de la soberbia y el egocentrismo se posaron en su persona. “Tan repentino engrandecimiento, hizo desvanecer completamente la cabeza a Hidalgo –escribió Lucas Alemán-. Dábasele el tratamiento de alteza serenísima: Acompañaban su persona, oficiales que lo custodiaban y se llamaban sus guardias de corps, y en todo se hacía tratar como un soberano”.

Más que un acontecimiento histórico, los sucesos y los personajes que desencadenaron el inicio de la independencia parecen surgidos de una novela de aventuras. Una invasión en la península ibérica despierta la conciencia de los criollos americanos. Una conspiración que involucra a militares, autoridades políticas, a una bella mujer y a un cura. Juntas secretas donde se discute el futuro del territorio novohispano. Los acontecimientos se precipitan. Los personajes son delatados y el cura toma su decisión, cruza el punto sin retorno: Iniciar la revolución. Con la violencia desatada, enferma de poder y la sinrazón lo toma de rehén. Cuando se percata del camino de sangre que ha dejado a su paso, recupera la razón. Pero es demasiado tarde, es hecho prisionero y fusilado junto con sus compañeros de armas.

Hidalgo murió arrepentido de haber llevado la guerra de independencia por los derroteros de la violencia que por momentos pusieron en riesgo el futuro del movimiento insurgente pero no se arrepintió por la justicia de la causa. Reconoció ante sus enemigos haberse “dejado poseer por el frenesí” causando incalculables males. Ciertamente “hirió de muerte al virreinato” pero también dejó marcada en la conciencia social de los mexicanos el grito “mueran los gachupines” que llegó a materializarse con la expulsión de españoles ocurrida en 1828 y 1829.

AUn así, en la crudeza de su movimiento se reflejó la violencia de varios siglos de injusticia social, ignorancia y pobreza auspiciada por la corona española. “Padre de la patria” es un término excesivo bajo cualquier circunstancia. Sin embargo, el cura de Dolores, se ganó un lugar en la historia. Su grandeza, como la de sus compañeros de armas, se encuentra en el acto íntimo, libre y voluntario de atreverse. Hidalgo dio un paso más y traspasó el umbral de la vida cotidiana, a la que renunció irremediablemente.

Para hacer una insurrección –escribió Lorenzo de Zavala- era preciso estar dotado de un carácter superior, de un alma elevada, de una fuerza de espíritu capaz de sobreponerse a los obstáculos que oponía un sistema de opresión tan bien combinado como el del gobierno español.

Estas cualidades no podrán disputarse a estos hombres ilustres. (Tomado de Hidalgo el desconocido de Alejandro Rosas)
02 Septiembre 2019 04:00:00
El otro Hidalgo -I PARTE-
Miguel Hidalgo fue intelectualmente superior a todos los hombres de su generación. Nacido en 1753 en la hacienda de Corralejo. Estudió en el colegio de San Nicolás, en Valladolid. Se recibió de bachiller en letras, en artes y en teología. Fue ordenado sacerdote en 1778 y su ascenso en el colegio de San Nicolás fue meteórico. Entre 1776 y 1792 fue catedrático, tesorero, vicerrector, secretario y rector. Hablaba con fluidez el francés, el italiano, el tarasco, el otomí y el náhuatl. Los colegiales le llamaban “El Zorro”, cuyo nombre correspondía perfectamente a su carácter taimado. Era un hombre que enfrentaba la vida con un sentido eminentemente práctico.

A su paso por los curatos de Colima, San Felipe en Guanajuato y Dolores dejó una estela de obras exitosas. Dedicó su tiempo a las faenas agrícolas e industriales; instaló talleres para desarrollar diversos oficios, dedicó parte de su tiempo a la apicultura, la cría del gusano de seda y el cultivo de la vid. Se aficionó a la lectura de libros de ciencia y arte. Tenía conocimientos de economía política y su erudición asombraba a propios y extraños. Amante de la música, instruyó a los indios en el aprendizaje de algunos instrumentos, logrando formar una pequeña orquesta.

Carismático y agradable al trato, pronto se ganó el cariño de sus vecinos. Era un cura apreciado, sobre todo por su don de gentes. Su rebaño espiritual no le preocupaba, lo dejaba en manos del eclesiástico Francisco Iglesias, prefería la vida material y la reflexión intelectual. Sin empacho organizaba tertulias y veladas literarias en su casa. Al calor de alguna bebida espirituosa, por las noches su hogar se convertía en el foro para discutir sobre filosofía, teología, artes y política. Escucharlo disertar era un verdadero deleite, defendía con pasión sus argumentaciones y la palabra lo poseía.

Fue un seductor de almas. La primera etapa de la guerra de independencia estuvo marcada por la improvisación. Hidalgo se dejó llevar por su instinto, apostó a su carisma y a su investidura sacerdotal y logró reunir decenas de miles de hombres, sobre todo de las clases populares. No tenía un plan de guerra claro, solo improvisó y se ganó la confianza del pueblo con una acción que no tenía prevista: Al pasar por el santuario de Atotonilco, vio casualmente en la sacristía un cuadro de la Virgen de Guadalupe y creyendo que le sería útil apoyar su empresa, lo hizo suspender en el asta de una lanza, convirtiéndose en el “lábaro” o bandera sagrada de su ejército.

La relación de Hidalgo con Allende y el resto de los oficiales fue tirante. Allende representaba el orden y la disciplina del ejército. La muchedumbre que seguía al cura desconocía ambos términos. Las primeras batallas ganadas por el ejército insurgente fueron producto de su numeroso contingente y del factor sorpresa que acompañó a los rebeldes en los primeros momentos de la insurrección. Frente a la organización del ejército virreinal, pronto llegaron las derrotas.

Por encima de los demás jefes insurgentes, Hidalgo se ganó la voluntad de su pueblo gracias a métodos poco ortodoxos: Permitiendo el saqueo, la rapiña y en ocasiones hasta el asesinato. Mañana la conclusión de esta historia. (Hidalgo el desconocido de Alejandro Rosas)
01 Septiembre 2019 04:00:00
Septiembre en la Historia de PN
El 1 de septiembre de 1964, inicia sus labores la escuela primaria Sección 123-2, en el edificio que ocupó el mercado municipal en la Col. Bravo.

El 1 de septiembre de 1968, se inaugura la escuela primaria federal Gral. Vicente Guerrero, en la Col. San Joaquín.

El 1 de septiembre de 1972, inicia sus labores el CECYT 173 (CBTIS 34), funcionando provisionalmente en el edificio de la ETIC 112 (escuela secundaria técnica #5). El 2 de septiembre de 1932, Piedras Negras sufrió una gran inundación al desbordarse las aguas del Río Bravo. Hubo grandes daños materiales.

El 2 de septiembre de 1947, entra en funcionamiento la escuela primaria Emilio Carranza (“Ignacio M. Altamirano”), en la Ave. Emilio Carranza de la colonia Roma.

El 2 de septiembre de 1950, entran en servicio el jardín de niños Elena Mateos de López y la escuela Normal Piedras Negras, en el mismo edificio, en la esquina de las calles de Rayón y Xicoténcatl en el centro de la ciudad, ambas a iniciativa del Profr. Fausto Z. Martínez. El 2 de septiembre de 1959, el Profr. Fausto Z. Martínez funda la escuela secundaria Federal para Trabajadores (Nocturna).

El 2 de septiembre de 2010, durante la conmemoración del XXXVIII aniversario de su creación, se impone el nombre de Gral. Ildefonso Vásquez Taméz, al CBTIS 34.

El 3 de septiembre de 1962, el Comité Ejecutivo del SITMMSRM, Sección 123, entrega a las autoridades el edificio de la escuela primaria Sección 123-1.

El 3 de septiembre de 1976, el presidente municipal, Tomás de los Santos Medina, inaugura frente a un aula del CECYT 173 (CBTIS34), el inicio de los cursos escolarizados del Instituto Tecnológico Regional de Piedras Negras, ante la presencia del primer director de esta institución, el Ing. Lindorfo Sicarios Valdés.

El 3 de septiembre de 1999, el presidente de la República, Dr. Ernesto Zedillo; el gobernador de Texas, George Bush; el gobernador de Coahuila, Dr. Rogelio Montemayor Seguy; inauguraron y pusieron en servicio el segundo puente urbano internacional denominado Coahuila 2000-Camino Real.

El Presidente de la República también inauguró la Universidad Tecnológica del Norte de Coahuila y la Mega Planta de la Compañía Embotelladora de Piedras Negras S. A. de C. V.

El 3 de septiembre de 2013, muere en la Cd. de México el famoso locutor de radio y televisión, Pedro Ferríz Santa Cruz, nacido en Piedras Negras, Coahuila.

El 5 de septiembre de 1996, se reubicó a otro sitio de la Macroplaza de los Fundadores y en otro pedestal, el busto de la Lic. Elsa Hernández de las Fuentes”. El 6 de septiembre de 1960, el Cabildo cede un terreno en la Col. 28 de Junio, para que el Club de Leones de Piedras Negras, A. C., construya en forma tripartita una escuela primaria (Club de Leones 1).

El 6 de septiembre de 1973, para conmemorar los 150 años de la creación del Heroico Colegio Militar, el Cabildo acuerda llamar así a la “Prolongación Abasolo”, aún sin pavimentar, desde la calle de Anáhuac hasta la de Román Cepeda.

El 7 de septiembre de 1915, El general de brigada Fortunato Zuazua Zertuche, recupera Piedras Negras para el Ejército Constitucionalista.

El 7 de septiembre de 1968, se publica en el periódico oficial del estado, la autorización para que el Ayuntamiento venda a la Liga Municipal de Organizaciones Populares (CNOP), un predio por $ 9, 604.80.
31 Agosto 2019 04:00:00
Los hijos de Morelos II parte-
José María Teclo Morelos Pérez y Pavón, pese al celibato que le imponía el sacerdocio, tuvo múltiples amoríos. El agitado cura deja a un lado las epístolas y los evangelios y se manifiesta perdidamente enamoradísimo de una joven y lucha contra este amor prohibido e imposible. Una cálida tarde de 1800, al pasear por las orillas del pueblo de Nocupétaro, Michoacán, con un libro de teología entre las manos, se detiene cerca de la vieja iglesia y escoge un buen terreno. Ahí decide levantar un templo, que con el apoyo de los fieles terminó en 1802. Templo que se lo dedicó a María Brígida Almonte, una niña hermosa de entre 15 o 16 años, de largos, negros y sedosos cabellos y sinuoso cuerpo bien proporcionado de grandes y soñadores ojos negros.

Brígida, es atraída por la fuerza espiritual y la simpatía de Morelos, vence los resquemores del cura y termina en convertirse en su pareja. Datos de esta etapa de la vida de Morelos se puede encontrar en el libro “Morelos ante sus jueces” de José Herrera Peña. En esa época Morelos tenía 35 años de edad y con María Brígida Almonte, procreó un hijo, nacido el 15 de mayo de 1802 en Nocupétaro, Michoacán. Se dice que Brígida murió durante el parto.

Morelos, que era el juez eclesiástico y tiene a su cargo el registro de nacimientos, matrimonios y defunciones, bautizó a su hijo como Juan Nepomuceno Almonte y entierra a su mujer. Se dice que Juan Nepomuceno Almonte heredó el rostro de su madre, fue militar, político y diplomático, participó en las batallas del Álamo y San Jacinto en Texas, llegó a ocupar el rango de general y apoyó al imperio de Maximiliano, murió el 21 de marzo de 1869 en París, Francia. A partir de su nacimiento, su padre se hizo cargo de él. Lo llevaba a todas partes consigo, incluso a la guerra. Y le otorgó en Cuautla las insignias de capitán -a instancias de sus hombres- por su arrojo y valentía.

Fue enviado a estudiar a Nueva Órleans en 1814. A los 43 años, Morelos conoció otra mujer, que no se supo quién era, ya que, durante su juicio realizado por el Santo Oficio, sus inquisidores no le preguntaron por el nombre de ella, ni tampoco por el de la hija que procrearon, ya que solo Morelos reconoció que en 1815 la niña tenía seis años y vivía con su madre. Quedando ambas envueltas en el misterio.

A fines de 1812 o principios de 1813, en el apogeo de su gloria militar -a la edad de 48 años-, Morelos conoció a otra graciosa damita en la ciudad de Oaxaca, llamada Francisca Ortiz, Pachita, con la que tuvo un hijo que nace en esta ciudad, en 1814, al que la madre da el mismo nombre que su padre, así como su propio apellido: José Ortiz. La historia registra que Matías Carranco, un antiguo enamorado se la robó, se casó luego con ella y le dio su nombre al niño, quedando como José Vicente Carranco Ortiz. Con el paso del tiempo, el comandante de la división que capturó a Morelos en Tezmalaca fue Matías Carranco, que militó inicialmente con los insurgentes, pero que desertó en 1812.

Morelos le dijo, al reconocerlo “Señor Carranco, parece que nos conocemos”, (Resumido de “Morelos ante sus jueces” de José Herrera Peña)
30 Agosto 2019 04:00:00
Los hijos de morelos -parte I-
A pesar de que la historia oficial lo ha colocado como héroe de bronce, perfecto e inalcanzable, José María Teclo Morelos Pérez y Pavón junto con Miguel Hidalgo, fueron hombres de familia, y con hijos. Personas de carne y hueso, no sólo héroes que lucharon por tener un México independiente. En esa época muchos sacerdotes tenían mujer e hijos, tal y como pasa ahora. Cuando Morelos fue aprehendido y llevado al Tribunal del Santo Oficio en el Palacio de Santo Domingo de la ciudad de México en noviembre de 1815, para ser juzgado sumariamente como hereje por dos jueces: el Dr. Manuel de Flores, inquisidor general de México y el Dr. Matías Monteagudo, inquisidor ordinario de Valladolid.

El inquisidor Flores cuestionó a Morelos sobre la edad de sus hijos, Morelos contesta que el primero tiene 13 y el segundo 1 y que los tuvo fuera del matrimonio. Y sobre quién fue la madre, Morelos deja asombrados a los inquisidores Flores y Monteagudo cuando dice: el primero con Brígida Almonte, difunta y el segundo con Francisca Ortiz, que aún vive. El inquisidor Flores le pregunta: ¿en dónde vive Francisca? en Oaxaca, es la respuesta. Le preguntan si es Francisca casada o soltera, Morelos responde: Soltera.

Le preguntan en dónde están sus hijos, Morelos contesta: -”El mayor lo despaché a estudiar en junio de este año a los Estados Unidos, y el menor tiene un año. Y está con su madre”. Los inquisidores estaban escandalizados. Morelos les aclara: que “no ha negado la verdad ni tiene más qué decir”. Pero agrega algo más que hizo que el escándalo del tribunal sea mayor. porque dijo haber respondido sobre sus hijos, pero que no le han preguntado sobre sus hijas, manifestando haber declarado tener dos hijos, pero tiene tres, pues tiene una niña de seis años, que se halla en Nocupétaro.

El inquisidor Flores se escandalizó y no le preguntó quién era la madre de la niña ni cuál era su nombre. Allí quedó el asunto, para intriga y curiosidad de las generaciones venideras al no quedar plasmado en actas. El 13 de febrero de 1812, en plena gloria de su carrera militar, apareció en Puebla una señora llamada Ramona Galván, que declaró haber tenido un hijo de Morelos el 5 de septiembre de 1808, en Nocupétaro, bautizado con el nombre de José Victoriano; siendo sus padrinos Juan Garrido y María Antonia, la hermana del cura.

Según ella, el niño había quedado al cuidado de un cuñado de Antonia llamado José María Flores, residente en Guanajuato. Todos los datos concuerdan; todos, menos uno, el de la paternidad. Morelos reconoció tres hijos, pero no a éste. Sus relaciones amorosas fueron tan discretas, que aún hoy nada sabemos sobre Brígida, menos sobre la madre de la niña, y muy poco sobre Francisca. Fue sumamente cuidadoso con sus relaciones personales. Las supo envolver en un halo de misterio. El cura era serio, mesurado, prudente, responsable y trabajador. Todo mundo lo sabía.

Era un buen ejemplo. No era dado a los vicios ni a los placeres vulgares. No bebía, ni jugaba, ni vagaba en las plazas públicas, ni iba a los banquetes, ni tenía barraganas. Nadie supo que se enamoró. Y los pocos que lo supieron, no sólo respetaron ese sentimiento y la relación que surgió como consecuencia, sino incluso contribuyeron a mantener esta en secreto. Después de todo, el cura no era un degenerado ni un vicioso; pero tampoco un santo.

Era simplemente humano. Quizá, demasiado humano. (Resumido de “Morelos ante sus jueces” de José Herrera Peña)
29 Agosto 2019 04:00:00
La reivindicación de la Güera Rodríguez
Extractamos de Norte Sur/La Güera Rodríguez reivindicada de Salvador Barros, que a María Ignacia Rodríguez de Velasco y Osorio Barba y Bello Pereyra, conocida María Ignacia Rodríguez de Velasco o simplemente como la “Güera” Rodríguez, le salvó su lengua venenosa y bien informada cuando se defendió en la sede de la Santa Inquisición el 22 de marzo de 1811, acusada de herejía por haber “mantenido trato con el cura renegado, apóstata y excomulgado de Dolores, Miguel Hidalgo y Costilla, en voz del inquisidor Juan de Santo Matía Sáenz de Mañozca y Murillo, quien agregó su conocida y amoral inclinación al adulterio, a la mancebía y a la bigamia”.

La “Güera” Rodríguez le cuestionó que cómo le hablaba de moralidad, si él tenía relaciones de sodomía con un efebo de no más de 16 años, novicio en el convento de San Francisco, según lo afirma Adolfo Arrioja Vizcaíno en su obra El Águila en la Alcoba. Lógicamente le levantaron los cargos de herejía porque no se “pudieron probar”. Para Arrioja Vizcaíno, la “Güera”, fue la primera mujer que ejerció el poder en México a través de Agustín de Iturbide sin haber sido electa.

Fue el enlace entre Iturbide, el virrey Juan José Ruiz de Apodaca y Eliza, y unos emisarios secretos que llegaron de España para negociar la independencia de México. Tuvo acceso a documentos confidenciales de la época y actuó como consejera política de Iturbide, tenía mucha experiencia en los juegos de poder que adquirió en la corte de los virreyes. Según la terminología de la época, era una “mujer notoria”. Pero de todas las amantes de Iturbide, fue la única que realmente influyó políticamente sobre él. Fue temida y condenada, al igual que su hija, quien tuvo una relación erótica con Guadalupe Victoria, el primer presidente de México.

En ese entonces, la opción de las mujeres era la casa o el convento. No solían andar metidas en la vida social y mucho menos en la política. La condena pública de la “Güera” hizo que luego de su muerte, sus descendientes destruyeran mucha de la documentación que ella guardaba. Los escándalos amorosos son ciertos, pero la “Güera” tuvo la inteligencia de usar su capacidad de seducción para intervenir en la vida política del país. Uno de los documentos importantes que tuvo en sus manos, fue la carta que el rey de España, Fernando VII, envió al virrey, conde Juan Ruiz de Apodaca en 1820, donde le propone conseguir a un caudillo con fuerza y popularidad en el ejército, para que hiciera tratos con los insurgentes.

El virrey le da la carta a la “Güera” para que se la muestre a Iturbide. Luego este se la regresa a la “Güera”, seguramente para deshacerse de un documento tan comprometedor.
28 Agosto 2019 04:00:00
Las Ciudades de Coahuila
Existen poblaciones muy importantes dentro de los 38 municipios que conforman la división política del estado de Coahuila que poseen la categoría de ciudad. La primera población en obtenerla fue Monclova, la antigua capital del estado, el 24 de mayo de 1811, como premio al haber capturado a los insurgentes encabezados por Miguel Hidalgo e Ignacio Allende. La segunda en obtener la categoría fue Saltillo, con el nombre de Leona Vicario el 15 de noviembre de 1827. La tercera fue Parras, el 11 de enero de 1868, como Parras de la Fuente. La cuarta fue Zaragoza, el 27 de febrero de 1868. La quinta fue Piedras Negras, el 1 de diciembre de 1888, con el nombre de Ciudad Porfirio Díaz; la sexta población fue Torreón, el 15 de septiembre de 1907.

La séptima fue San Pedro de las Colonias el 21 de septiembre de 1921; la octava fue Melchor Múzquiz, que la consiguió el 9 de marzo de 1925. La novena en erigirse ciudad fue Matamoros, lo hizo el 27 de febrero de 1926. La décima fue Allende, que la consiguió el 23 de julio de 1927. Sabinas alcanzó la categoría de ciudad el 12 de septiembre de 1942, siendo la décimo primera población en tenerla. Ciudad Acuña lo consiguió el 16 de septiembre de 1961, siendo la décimo segunda en el orden. Este honor lo consiguió Villa Frontera el 21 de abril de 1962, para convertirse en la población décimo tercera con esa categoría. La décimo cuarta le correspondió a Cuatro Ciénegas, el 26 de diciembre de 1975, con el nombre de Cuatro Ciénegas de Carranza.

La décimo quinta fue para Nueva Rosita en el municipio de San Juan de Sabinas, el 5 de mayo de 1979, situación muy especial, ya que de la categoría de mineral brincó a la de ciudad. La décimo sexta fue para Ramos Arizpe que la obtuvo el 13 de mayo de 1980. La décimo séptima fue Nava que la consiguió el 17 de octubre de 1989. La décimo octava le correspondió a Castaños, el 8 de febrero de 1990. La décimo novena se dio un poco después, el 11 de junio, también de 1990, cuando Candela se convirtió por segunda vez en su historia en ciudad, ya que antes la tuvo con el nombre de Ciudad Romero Rubio en 1888 y que años después la perdió el 19 de diciembre de 1911, regresando al nombre de Villa de Candela; la vigésima fue para Morelos, que se dio el 15 de marzo de 2002, y la última, la vigésimo primera, para San Buenaventura, el 3 de marzo de 2017.

Quedan en lista 18 villas, incluyendo a San Juan de Sabinas y Escobedo, estas últimas no son cabeceras municipales. Según el Código Municipal para Coahuila, para tener la categoría de ciudad se requiere entre otros aspectos, tener más de 20,000 habitantes, y Zaragoza, Cuatro Ciénegas, Morelos y Candela distan mucho en tener esa cantidad. Varias poblaciones dentro de importantes municipios tienen mayor población que la misma cabecera, incluso más que algunas ciudades, como Palaú, que, según el censo de 2010 tiene 16,970 habitantes. Algunas cabeceras municipales que aún poseen la categoría de villa ya tienen más de 20,000 habitantes, como Francisco I. Madero, Arteaga y Viesca, que lógicamente superan a Candela que tiene apenas 1,492 habitantes, así que ¿cuál será la vigésimo segunda población que consiga la categoría de ciudad? ¿Francisco I. Madero, Arteaga o Viesca?
27 Agosto 2019 04:00:00
Edificio de la aduana fronteriza
Después de la creación de la Aduana de Piedras Negras el 26 de agosto de 1855, tuvo su primera sede en la esquina que conforman las calles de Allende y de Zaragoza, inmueble del que se tiene poca información, pero que fue consumido por las llamas pocos años después, sin precisar la fecha. Con el paso del tiempo Piedras Negras aumentó su prosperidad gracias al movimiento aduanero y en 1888 cambió su categoría y de villa pasó a la de ciudad con el nombre de Porfirio Díaz, situación que vio crecer aún más a su próspera aduana, que tuvo finalmente una sede de lujo, construcción ordenada por el presidente Porfirio Díaz, construido por la firma norteamericana Wahrenbergen y Beckmann a un costo de 195,000.00 pesos, el barandal de hierro costó 7,900.00 y su mobiliario 7,800.00.

Es un hermoso edificio de estilo francés, que se edificó en la esquina de las calles de Zaragoza y de Fuente, de tres pisos, piedra rosada en los llenos y blanca en las esquinas, las cornisas y los dinteles, con amplio balcón central, abajo de éste un pórtico, donde a lo largo destacaba la leyenda “Aduana Fronteriza C. Porfirio Díaz”, una pequeña escalinata en la puerta principal. El terreno fue donado en 1888 y el edificio fue inaugurado en 1889. Edificio que en su máximo esplendor fue visitado por el presidente Porfirio Díaz en 1902, por Francisco Y. Madero, que se paseó triunfalmente frente a él en 1911, con la revolución triunfante y Venustiano Carranza, que lo designó como su cuartel general en 1913, sitio en donde firmó varios e importantes decretos que fueron importantes para la vida nacional. Un gran incendio lo destruyó el 6 de mayo de 1944, donde el cuerpo de bomberos que apenas había sido creado un año antes, combatió el incendio durante 18 horas con 45 minutos, conflagración que se inició en el tercer piso.

El edificio quedó sumamente dañado, ya que solo permanecieron en pie sus fuertes muros, pero que fue reconstruido por las autoridades el 10 de abril de 1945 y terminado el 5 de mayo de ese año. El arquitecto que lo rediseñó fue Jorge Eduardo Lerdo de Tejada. La placa conmemorativa a su reconstrucción que aún luce en uno de sus lados, menciona el año de su edificación inicial, el autor, las fechas de inicio y terminación de la remodelación, el nombre del presidente de México en ese entonces, el general Manuel Ávila Camacho, del secretario de Hacienda y Crédito Público Lic. Eduardo Suárez, del director de Bienes Nacionales Lic. Jesús Verino Fernández, del director de Aduanas Ing. Pedro Valero y del administrador local, Mario Ruanova Maller.

La arquitectura posterior nunca pudo igualar en belleza a la expresada inicialmente. El edificio ha soportado las inundaciones de 1932 y de 1954, sirviendo de refugio para salvar la vida de cientos de personas. En 1999, se inauguró el segundo puente internacional conocido como “Coahuila 2000” y se cerró la calle Prolongación Zaragoza frente a la Aduana, para poder dar forma al puerto fronterizo. El edificio, que aún presume su añeja belleza, incrustando lo antiguo con el nuevo diseño del nuevo puerto, posteriormente se agregó un paso peatonal de acero, para poder comunicar el centro con las colonias del sur, no permite que quienes ingresan al país puedan admirar su histórica fachada, bloqueando su hermosa arquitectura. Es un símbolo con historia para la ciudad de Piedras Negras.
26 Agosto 2019 04:00:00
LA ADUANA FRONTERIZA
La Aduana de Piedras Negras se creó el 26 de agosto de 1855, había sido removida después de la guerra con los Estados Unidos el 5 de mayo de 1848 de Nagadoches en Texas a Río Grande, hoy villa de Guerrero y de ahí a Piedras Negras. El gobernador de Nuevo León y Coahuila, Santiago Vidaurri, a cuya iniciativa se había instalado la Aduana y que había anexado Coahuila a su estado, liberó el comercio, estableciendo en marzo de 1856 un arancel para el tráfico internacional, en lugar de las dos terceras partes, se quedó con el total y con estas recaudaciones sufragaba el alto costo que le representaba el mantenimiento del ejército del norte que no solo dominaron Coahuila, sino Tamaulipas y parte de San Luis Potosí, que manejaba a su antojo.

Durante la guerra civil norteamericana, se exportaban los productos sureños que no podían embarcarse en los puertos norteamericanos del Océano Atlántico y del Golfo de México. Por Piedras Negras pasaba el algodón tejano rumbo a Inglaterra, Francia y Bélgica en Europa. Se exportaban a Estados Unidos una gran cantidad de mulas, caballos, cueros, cereales, algodón lagunero, armas, etc. De Estados Unidos llegaban algodón, tabaco, textiles y maquinaria. Las mercancías cruzaban el río Bravo en chalanes y barcazas, cuya carga se cobraba en la Aduana a 6 centavos y 4 por cada bulto hasta de seis arrobas.

Por cada guayín cargado con su tiro de mulas se cobraba 2 pesos, las carretas con bueyes con carga pagaban un peso, los carretones de dos ruedas: 37 Centavos y medio y las personas solo 6 centavos. En épocas de creciente en el río, las cuotas se duplicaban. Vidaurri aplicó de nuevo en junio de 1860 el arancel Vidaurri, ahora con el 50% de descuento. Durante la guerra de secesión, los puertos norteamericanos fueron cerrados y el tráfico del algodón se hacía por la aduana preferida por Vidaurri: La de Piedras Negras. De aquí los cargamentos se dirigían a Monterrey.

Uno de los factores que disgustaron al presidente de la república, Lic. Benito Juárez en contra de Vidaurri, fue el que no quisiera entregar al gobierno federal el capital que se cobraba en la Aduana de Piedras Negras, dinero que necesitaba el presidente Juárez para continuar luchando en contra de la invasión francesa, así que no es de extrañarse la decisión del presidente Juárez, de separar el estado de Coahuila del de Nuevo León en 1864, que acabó con la fuente de abastecimiento económico de Vidaurri, un gobernante que durante la unión de las dos entidades, no benefició a ninguna población coahuilense, a excepción de Piedras Negras.

En 1862 la Aduana de Piedras Negras era un importante centro de comercio y transporte aún después de finalizada esa guerra, donde bajó el movimiento aduanal. La Aduana tiene ya 164 años de funcionar en Piedras Negras.
25 Agosto 2019 04:00:00
AGOSTO EN LA HISTORIA DE PN
El 25 de agosto de 1997, el Cabildo aprueba el Reglamento que regula la declaratoria del Centro Cultural e Histórico de Piedras Negras.

El 25 de agosto de 2017, el gobernador del estado, Rubén Moreira Valdés, da en banderazo de arranque del puente superior vehicular, denominado “Puente Fuerte”, sobre el bulevar República, por encima de las vías férreas. El 26 de agosto de 1855, se traslada la Aduana de la villa de Guerrero a la villa de Piedras Negras, por iniciativa del gobernador de Nuevo León, Santiago Vidaurri.

El 26 de agosto de 1856, se impone por primera vez el llamado Arancel Vidaurri en la Aduana de la villa de Piedras Negras, a instancias del gobernador de Nuevo León, Santiago Vidaurri, con el 40% de descuento.

El 26 de agosto de 2009, finaliza la mudanza de las oficinas de la Recaudación de Rentas del Estado de la que fue Presidencia Municipal, en la esquina de las calles de Zaragoza y Abasolo, y a partir de este día despachan provisionalmente en el edificio que ocupó el Programa de Actualización y Registro, por el libramiento Manuel Pérez Treviño.

Ese mismo día, SIMAS, (Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento), inicia su mudanza de la planta baja del anterior edificio, para instalarse en el que fue sede del Icojuve, dentro de las que fueron, instalaciones de la Feria Regional.

El 27 de agosto de 1981, el Ayuntamiento acuerda iniciar oficialmente las gestiones para la construcción de un 2º puente urbano internacional.

El 27 de agosto de 2011, se reubica la 2ª campana, réplica de la de Dolores en la parte izquierda del frente de la Presidencia Municipal. El 28 de agosto de 1969, el Cabildo acuerda nombrar Presidente Gustavo Díaz Ordaz, a la Esc. Prim. Fed. que se construye en la Col. Central.

El 28 de agosto de 2002, el Cabildo concede licencia a la Constructora y Servicios Prisma, S. A. de C. C., para la construcción del Fracc. Ampliación Ramón Bravo. El 30 de agosto de 1958, se inaugura la 1ª etapa del edificio del Colegio México en la Col. Nísperos. El 30 de agosto de 1969, se inaugura la estación radiofónica XEVM, propiedad del Sr. Tomás García Jiménez.

El 30 de agosto de 1979, el Ayuntamiento acuerda proporcionar un predio en el Residencial Las Fuentes, para que la Junta Federal de Mejoras Materiales construya un Parque Infantil de Béisbol (Parque Las Fuentes).

El 30 de agosto de 1990, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes entrega al municipio el tramo de 5.2 kilómetros de longitud, de la carretera federal 57, recorriendo el límite de la ciudad desde el cruce con la calle de Juárez de la Col. Buenavista, hasta el entronque con la carretera ribereña a Nuevo Laredo. Villa de Fuente quedó dentro del límite citadino como una colonia más. El 30 de agosto de 2000, entra en servicio la escuela primaria Profr. Héctor Mario López Treviño, en la Col. Maravillas.

El 31 de agosto de 1961, el Cabildo autorizó la construcción del gimnasio municipal (Beto Estrada), en lo que fue Plaza Zaragoza. El 31 de agosto de 1967, el Cabildo cede un predio al Patronato Pro-Asilo de Ancianos y Huérfanos de Piedras Negras, A.C., en la colonia San Joaquín, donde luego construyeron el Asilo de ancianos San Vicente de Paúl. También, ceden a título oneroso, una porción de terreno en donde estuvieron las instalaciones de La Feria, a la Asociación de Charros del Norte, S. A. (Lienzo Charro Óscar González Ramos).
24 Agosto 2019 04:00:00
La creciente del 24 de agosto
Piedras Negras y la ciudad hermana de Eagle Pass, enfrentaron el 24 de agosto de 1998, los remanentes peligrosos de la tormenta tropical “Charly”, que provocó una creciente del río Bravo que alcanzó una altura de 10.65 metros que estuvieron a punto de ocasionar otra inundación a las dos ciudades, pero alcanzaron a afectar seriamente a 12 colonias y a quienes residían en las orillas de los ríos Escondido y San Rodrigo.

Este evento se inició en la tarde del domingo 23, en que empezó a llover en el área de las ciudades de Acuña y Del Río y en solamente 11 horas de lluvia ininterrumpida cayeron entre 14 y 18 pulgadas de lluvia, sorprendiendo a la ciudadanía de estas comunidades y los afluentes del río Bravo en ambos lados, como el arroyo Las Vacas, ríos San Rodrigo y San Diego por Coahuila y los arroyos San Felipe y Moras por el lado texano, arrojaran importantes volúmenes de agua al cauce del Bravo, cuyas aguas avanzaron rugientes, arrastrando varadas y animales muertes río abajo, que recorrieron los aproximadamente 80 kilómetros que existen entre estas poblaciones con las de Piedras Negras e Eagle Pass, que el lunes 24 a las 5 de la tarde, el Bravo tenía una cresta de 4.90 metros, dos horas después ya presentaba una altura de 7.70 metros y alcanzar en punto de las 12 de la noche los 10.65 metros que se mantuvieron hasta la una de la mañana y media hora mas tarde, la cresta mayor había pasado, la altura del Bravo reportó 10.62 metros, con un gasto de 4,638 metros cúbicos y paulatinamente empezó a bajar.

El daño estaba causado, 9 personas murieron en Ciudad Acuña y 5 mil damnificados, 7 en Del Río y decenas de desaparecidos, en Piedras Negras 12 colonias fueron afectadas por inundaciones como La Rivereña, El Pocito, Santa María, Presidentes Sector 1, Sector 2 y Sector 3, Molcajete, Morelos, Malvinas, Edén, Bravo y Periodistas y sin pérdida de vidas. En Acuña su puente internacional fue cerrado, ocasionando serios daños en el lado norteamericano y paralizó al 95% de la industria maquiladora.

En Piedras Negras las autoridades funcionaron coordinadamente, se suspendió el servicio de agua potable, el puente uno y el del ferrocarril “Charles Frisby” (Puente Negro), estuvieron a punto de ser rebasados y el puente dos, en esa época en construcción, las aguas casi cubrieron los pilotes, se dieron casos de rescates milagrosos de personas que quedaron atrapadas por las aguas, pero la creciente del 24 de agosto de 1998, quedó solo en un gran pesadilla para quienes residen en ambos lados de la frontera y un anticipo de la gran inundación del 15 de junio de 2013, donde nada tuvo que ver el río Bravo.
23 Agosto 2019 04:00:00
Inauguración de la estación Monclova
El 24 de agosto de 1883, los accionistas de la saca de San Francisco, donaron los terrenos para que se instalara la estación del Ferrocarril que construía la Compañía Constructora Internacional en la hoy Ciudad Frontera. En una superficie de 1,200 metros de largo por 550 de ancho que albergó las dependencias del que después funcionó como Ferrocarril Internacional Mexicano. El 16 de diciembre de ese año, el Ing. Federico Walsh comunicó a las autoridades de Monclova, que todo estaba listo para la inauguración de la estación y el Cabildo acordó que el 25 de enero de 1884, se realizara la ceremonia inaugural con el siguiente programa: En la víspera del día 25, se daría un repique a vuelo en todas las iglesias, anunciando la llegada del gobernador del estado y su comitiva, se iluminarían los edificios públicos y se realizaría una serenata en la plaza principal desde las 19 hasta las 22 horas.

Al rayar el alba, se izaría el pabellón nacional en las casas consistoriales y oficinas públicas saludando con alba y repique al vuelo. A las 8 de la mañana, el gobernador y su comitiva se trasladarían a la nueva Estación del Ferrocarril Internacional Mexicano. Una comitiva saldría luego a la Hacienda La Polka, para acompañar a la locomotora del ferrocarril convenientemente adornada, que sería recibida con el Himno Nacional, salvas y repique a vuelo en todos los templos. El Lic. E. Reyes hablaría desde la tribuna a nombre de la corporación municipal, el Lic. Antonio de la Fuente tendría el discurso alusivo en nombre de la ciudad de Monclova, luego una alocución de David Cerna, orador nombrado por Eliseo Campo.

Los intermedios serían cubiertos por la banda municipal. Concluido el acto, la comitiva del Gobernador, acompañada por el Administrador General de la Compañía Ferrocarrilera, visitaría los departamentos de la estación, vía errada, vagones y demás, disolviéndose luego con salvas y dianas. A las 4 de la tarde se obsequiaría al público una serenata en la plaza principal hasta las 6, reanudándose a las 8 de la noche y finalizarla a las 11, tiempo en que se mantendrían iluminados los edificios públicos y las casas particulares que así lo dispusieran. Esa misma noche, el Ayuntamiento de Monclova y la Junta, invitarían a la sociedad y huéspedes a un baile en el salón de la Presidencia Municipal. Al día siguiente a las 5 de la mañana, habría una excursión al río Sabinas obsequiada por la compañía a la comitiva del gobernador e invitados, retornando por la tarde. Así sucedió como estaba programado, inaugurándose conforme al programa previsto.

A las 12 de mediodía, la máquina No. 63 de cuatro ruedas motrices, remolcando tres vagones de pasajeros con 150 personas arribó procedentes de Sabinas. La máquina estaba adornada con dos grandes banderas mexicanas, el maquinista Henry Fisher accionó las campanas y su clásico silbido y su penacho de humo. Posteriormente, el 1 de febrero de 1884, llegó el primer tren de pasajeros procedente de Piedras Negras a la Estación Monclova, iniciando así este servicio de pasajeros y fletes de manera oficial entre ambas estaciones.

(Resumen de “Inauguración de la antigua Estación Monclova y la llegada de los primeros trenes de pasajeros” de José Díaz Plascencia, publicado en Crónicas del Camino Real, Revista del Colegio de Investigaciones Históricas del Centro de Coahuila, A. C. No. 33)
22 Agosto 2019 04:00:00
BATALLÓN DE SAN PATRICIO
Fue un batallón mexicano formado en su mayoría por desertores del ejército norteamericano durante la guerra de intervención. La versión dada en la película Héroes sin Patria, relata que se formó como consecuencia de los castigos que recibían a manos de los norteamericanos. Aunque en la guerra de independencia estadounidense algunos soldados cambiaron de bando, nunca en la historia de los norteamericanos se había formado una unidad de desertores con el enemigo. Su primer combate fue en Monterrey, con una batería de artillería al mando de John Riley, rechazando dos veces al enemigo hasta que el comandante mexicano Pedro Ampudia se rindió. En la Angostura diezmaron un batallón y capturaron dos cañones norteamericanos, siendo condecorados su comandante y varios oficiales.

En Churubusco, ya como batallón de infantería, se quedaron sin municiones y a cada intento de izar una bandera blanca, el capitán Patrick Dalton la abatía para seguir resistiendo, hasta que el convento quedó en silencio. Al ser capturado el Batallón de San Patricio, sufrieron represalias, ya que fueron responsables de infinidad de bajas norteamericanas, algunos, como el capitán Riley, fueron azotados y marcados con hierro candente en la cara, con la letra “D” de desertores, y sentenciados a trabajos forzados, otros fueron ahorcados en masa como traidores, ejecutados en el momento en que la bandera de Estados Unidos reemplazó a la de México en Chapultepec.

Los sobrevivientes desaparecieron de la historia. John Riley murió a finales de agosto de 1850, y fue enterrado en el puerto de Veracruz. Para conmemorar su acción, la calle frente al convento de Churubusco se llamó Mártires Irlandeses. Se colocó una placa en el sitio de su ejecución en la plaza de San Jacinto, en la ciudad de México, con los nombres de los 71 elementos. Hay un monumento dedicado a ellos, en memoria del capitán John Riley y su batallón. El nombre del Batallón de San Patricio está inscrito con letras de oro en la cámara de diputados.

En 1997, el presidente Ernesto Zedillo conmemoró el 150 aniversario de la ejecución del batallón en la plaza San Jacinto, donde se hicieron las primeras 16 ejecuciones. Los países de Irlanda y México emitieron timbres postales conmemorativos con motivo del aniversario luctuoso. En 2004, en una ceremonia oficial a la que asistieron numerosos dignatarios internacionales, los directores Lance y Jason Hool, y muchos actores de la película El Batallón de San Patricio, el Gobierno Mexicano donó una estatua al pueblo de Irlanda como agradecimiento por el coraje, honor y sacrificio del Batallón de San Patricio. Esta estatua fue colocada en el pueblo natal de Riley: Clifden, en el condado Galway, en Irlanda.

Todos los 12 de septiembre también se recuerda al batallón en este pueblo, ondeando la bandera mexicana.
21 Agosto 2019 04:00:00
La primera estación de radio
En 1936 una estación de radio estadounidense se estableció en Piedras Negras con el nombre de Piedras Negras Broadcasting Company, propiedad del norteamericano W. E. Branch, junto con el mexicano Claudio Bres Jáuregui, que se desempeñó como su presidente en 1936 y 1937. La poderosa señal de 50 kilowatts que emitían sus antenas direccionales, emitían ondas radiadas con la misma fuerza, cubriendo casi todos los estados de Estados Unidos. Aproximadamente el 95% de los ingresos de la estación de radio provenían de anunciantes estadounidenses y el 90% de las respuestas de los radioescuchas provino de Estados Unidos. El resto vino de México y de algunas partes del mundo como Cuba, Canadá y Nueva Zelanda, como se demostró por la correspondencia recibida.

Los animadores y locutores laboraban en los estudios que estaban ubicados en el Hotel del Ferrocarril. En la mayoría de los casos los anunciantes proveían de mobiliario a la estación de radio para facilitar la realización de sus programas con la participación de artistas, músicos, comentaristas, etc.

Transmitiendo música en vivo, en discos y mucho diálogo entre sus locutores con fines de entretenimiento, noticias y la transmisión de anuncios comerciales. Todos los días, los empleados de la estación se reunían en el Hotel Eagle, de Eagle Pass, Texas, donde atendían a los anunciantes estadounidenses, además de recibir y clasificar la correspondencia, que realizaba dos empleados. En este hotel disponían de una sala privada de juntas amuebladas por el hotel, que se acondicionó en su sótano. Recibían pagos que eran depositados en uno de los dos bancos existentes en esa época en Eagle Pass y en un banco de Piedras Negras.

La compañía depositó en el banco de Eagle Pass $ 72,204.14 por sus ingresos publicitarios en 1936 y $ 66,985.11 en 1937, lo que provocó un reclamo del IRS del gobierno estadounidense que exigía el pago de impuestos por esos ingresos. W.E. Branch había registrado su empresa en el condado de Maverick, donde se ubica la ciudad de Eagle Pass, como The Radio Service, Co., y algunos contratos se habían hecho a este nombre, ya que los estadounidenses tenían dificultad para pronunciar el nombre de Piedras Negras.

El asunto llegó a los tribunales y el fallo del juez fue en favor de la empresa, ya que la estación de radio estaba en un país extranjero y se consideró que el servicio prestado, como lo es la difusión de los anuncios, la señal se había emitido fuera de Estados Unidos. La compañía radiofónica quedó exenta del pago de impuestos en Estados Unidos. La XEPN fue una de las primeras estaciones de radio de Coahuila y la primera de Piedras Negras. Un serio conato de incendio en los transmisores fue contundente, un gran pretexto para que la estación fuese reubicada a Ciudad Juárez, en Chihuahua.

(INTERNATIONAL TAXATION IN AMERICA, de Brian Dooley CPA, MBT, 2011)
20 Agosto 2019 04:00:00
CÉSAR VALDÉS HERNÁNDEZ –II Parte-
Continuando con la semblanza del Lic. César Augusto Valdés Hernández, seguimos destacando los logros que obtuvo al encabezar la administración municipal en el periodo de 1943 a 1945, en que por su iniciativa se instalaron las bolerías municipales, donde se acostumbraba que los presos barrieran las plazas los domingos para que los vieran quienes salían de la matinée, los informes de gobierno se efectuaban en el Teatro Acuña y la policía tenía solo 24 efectivos, 12 elementos de día y 12 de noche. En 1945, aún como presidente municipal, contrae nupcias con la Srita. Clementina Garza y dos meses antes de terminar su periodo, es designado magistrado de la Tercera Sala del Tribunal de Justicia del Estado en Saltillo y en 1946, presidente de dicho tribunal hasta 1947.

Regresa a Piedras Negras y establece su despacho, siendo asesor jurídico de las secciones 14, 27, 28, 147 y 123 del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares. Fue presidente municipal una vez más, pero del municipio de San Juan de Sabinas, para el periodo de 1953 a 1954, al terminar su encomienda, se desempeñó como notario público, reabriendo su oficina conseguida desde 1940, al mismo tiempo era asesor jurídico de la Compañía Industrial Minera Mexicana, de la Compañía Fluorita de México y del Fideicomiso de Terrenos de Nueva Rosita.

De 1969 a 1973 fue procurador general de justicia del estado, de 1974 a 1975, vuelve como magistrado de la Primera Sala del Tribunal Superior. De 1976 a 1977, fue jefe de defensores de oficio en el estado. En 1977, fue representante patronal ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje No. 25 y desde 1987, fue presidente de la academia en la Escuela de Derecho de la Universidad Autónoma del Noreste, la Uane. A partir de 1990 fue magistrado propietario del Tribunal Electoral del Estado. La Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de Coahuila, lo reconoció durante el apadrinamiento de la cuadragésima cuarta generación, como maestro fundador de la primera generación y una placa conmemorativa fue colocada en ese edificio en Saltillo, institución donde fue catedrático en 1946 y en 1947.

Durante 59 años ejerció su profesión hasta su muerte, ocurrida en Saltillo, donde mantenía su residencia oficial, el 5 de diciembre del 2000. Sus familiares cumplieron su deseo manifestado en varias ocasiones en vida, ser sepultado en su ciudad natal, lo que se logró el 7 de diciembre del 2000. César Valdés Hernández fue uno de los mejores presidentes municipales en la historia de Piedras Negras, en donde estuvo en vida por última vez durante la develación del busto de su hermano Pablo, el famoso músico coahuilense en la plaza de los héroes y se notó su emoción al hablar de su ciudad natal cuando era entrevistado por los medios de comunicación.

Ya se cumplieron 103 años del gran acontecimiento que fue para Piedras Negras su natalicio.
19 Agosto 2019 04:00:00
CÉSAR VALDÉS HERNÁNDEZ -I Parte-
César Augusto Valdés Hernández nació en Piedras Negras el 19 de agosto de 1915, fue el 2º de 12 hermanos procreados por Pablo Valdés Espinosa y María de Jesús Hernández. Su educación primaria la cursó en Piedras Negras y en Saltillo. Estudió en el Ateneo Fuente de Saltillo, luego en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, titulándose como abogado el 14 de marzo de 1938. Regresa a Piedras Negras para ejercer su profesión e inicia su labor docente en la secundaria federal y en la preparatoria local, siendo maestro fundador. Se desempeñó como agente investigador del ministerio público del fuero común, como juez de primera instancia en el distrito de Río Grande.

Desde el 1 de enero de 1943 hasta el 31 de diciembre de 1945, se desempeñó como presidente municipal y durante su gestión consiguió los recursos para pavimentar las calles del centro de la ciudad, la creación del centro escolar Emilio Carranza, hoy Ignacio M. Altamirano, la reconstrucción de las escuelas José María Morelos, Gral. Ignacio Zaragoza, Miguel Hidalgo y Lic. Benito Juárez; el embanquetado del bulevar Emilio Carranza; petrolizó la avenida Emilio Carranza; obtuvo un terreno para anexarlo a la escuela Miguel Hidalgo; un acuerdo para fabricar pupitres y mobiliario escolar para las escuelas primarias; la reglamentación hacendaria del municipio, del hospital municipal y la de los espectáculos públicos; el decreto de creación de la junta federal de mejoras materiales y del patronato del hospital de la ciudad.

Con el apoyo de la iniciativa privada, gestionó y logró que la empresa A. Rodríguez y Hermanos, propietarios del Teatro Acuña, construyeran el Teatro Cine Rodríguez; con el Sr. Ricardo de Luna, el cine Cinelandia y el Cine Terraza América; con don Alberto Múzquiz, de una estación cuarentenaria; con don Onésimo Elizondo la farmacia Pasteur; con los doctores Elías Treviño y José Santos Treviño, la clínica y maternidad “Delfina” y con los doctores Armando Treviño, Rodrigo Andalón y Héctor Manuel Leos, de una clínica médica y de maternidad.

También logró la instalación del alumbrado público y del gas natural; apoyó al comité pro-apagadora, creado a iniciativa de don Santiago E. Treviño, integrado por Ramón Purón, Isidro Viguera, Generoso Montemayor, Francisco N. García y Santiago Riddle, que adquirieron la motobomba el 11 de mayo de 1943, encargándose el municipio del sostenimiento del servicio, instalándose provisionalmente frente a la plaza principal de manera gratuita en un local propiedad de Onésimo Elizondo, mientras se terminaba de construir la sede del departamento de Bomberos, inaugurado el 12 de octubre de 1944, que se ubicó en el mismo terreno del frontón, con salón de lectura, de diversiones y dormitorios.

Su primer jefe fue Francisco Muñoz Dávila, tenía dos maquinistas y 35 bomberos voluntarios que colocaron 29 hidrantes que protegían 175 manzanas. Mañana la conclusión de esta semblanza.
17 Agosto 2019 04:00:00
ALBERTO DEL CANTO
Del interesantísimo trabajo de Roberto Rodríguez Lozano, rescatamos algunas ideas que nos ilustra quien fue don Alberto del Canto Díaz el fundador de Saltillo. Nacido en 1547 en Praia de la isla de los Azores, hijo de Sebastián A. Martín Do Canto y de María Díaz Viera. De 15 años se embarca para las islas de Castilla en 1962. Con su espíritu aventurero, audaz, combativo, con gallardía, de tez blanca y cabello rubio; llega a México, cruza por Zacatecas y de ahí a las minas de San Gregorio. De aquí sale en compañía de 25 soldados, donde en el mes de julio del año de 1577, funda la villa de Santiago del Saltillo, en ese mismo año funda la Monterrey, llamándole villa de Santa Lucía, aunque a falta del permiso y reconocimiento del rey de España, no fue oficial. Se le atribuye haber bautizado al Cerro de la Silla.

Por su porte aventurero y su hombría, es asediado por las mujeres, incluso hasta los hombres, según mencionan algunos historiadores, corteja a doña Juana Procallo, segunda esposa de don Diego de Montemayor, el fundador oficial de Monterrey en el año 1581, quién al enterarse, le da muerte a su esposa con su espada, jurando no recortar su barba hasta matar a Del Canto y huye hacia las minas de San Gregorio y se designó como alcalde de Saltillo a Alberto Del Canto, que fue destituido por don Luis de Carvajal, quien era el protector de ambos en 1582. Alberto Del Canto fue un hombre temido y respetado, fue varias veces alcalde de la ciudad.

Su personalidad atrajo a todas las damas de su tiempo, que se enamoraban del soldado, el hombre rubio, mujeriego en exceso, llamado también Alberto del diablo por ser un alborotador de indígenas. Se enamora de Estefanía, hija de don Diego de Montemayor quién aún no se cortaba la barba y contrae nupcias con ella en 1586, procreando a Miguel en 1587, a Diego en 1589 y en 1593 a Elvira, quienes tomaron el apellido de la madre. En forma por demás tardía y grotesca fray Pablo de Góngora en 1593, lo acusa a ante la inquisición por sus amoríos con la guapa doña Juana Procallo.

Quizá don Diego por ser de mayor edad que doña Juana, pensó lo que en el siglo XX Renato Leduc: que prefería una mujer joven y guapa compartida, que una dama de edad y fea para él solo. Según Roberto Rodríguez, cree que a don Diego también le gustaba don Alberto. Y parafraseando al poeta Cubano José Ángel Buesa, que si Del Canto reviviera le diría a don Luis De Carvajal y a don Diego De Montemayor: “No me importa quien pase por ese sendero, si me queda el orgullo de haber sido el primero”. Murió en la hacienda de Buena Vista en Saltillo, en 1611. (Álvaro Canales Santos, “Las Cosas de Coahuila”, columna periodística”).
16 Agosto 2019 04:00:00
Incidentes en la frontera
La Comisión Pesquisidora creada por instrucciones de Sebastián Lerdo de Tejada para estudiar ampliamente la situación de la frontera y el comportamiento del indio del noreste de la república desde 1848, informó de 10 casos de disparos de armas de fuego hechos a México desde Estados Unidos, que fueron origen de desgracias y algunas veces de conflicto que fueron sucintamente documentados. Uno de los casos ocurrió el 14 de septiembre de 1855, a las 9 de la noche, donde 3 norteamericanos se aproximaron al vado de Piedras Negras por el lado de Texas y pidieron el envío de un esquife, que estaban en el lado mexicano.

La guardia se negó a enviarlo, informándoles que se había dado la prohibición de hacer este servicio en horas avanzadas de la noche por los amagos de invasiones filibusteras, por lo que los tres norteamericanos abrieron fuego sobre la fuerza mexicana y las viviendas vecinas durante hora y media. Al día siguiente el jefe de la fuerza mexicana acudió ante el capitán S. Burbank, comandante del fuerte Duncan, quien respondió que los culpables eran paisanos sobre los que no tenía autoridad, sin embargo, se esforzaría en evitar estas situaciones, que de comprobarse, la autoridad civil procedería a castigar a los culpables con prisión.

El comandante mexicano al informar al gobierno de Nuevo León, expresó haber ordenado que no se contestara el fuego a menos que los agresores estuvieran a la mitad del río para no agraviar a los Estados Unidos. Conducta que fue aprobada por el alto mando mexicano. Lo sorprendente es que las autoridades civiles y militares de Tejas fueron indiferentes ante una balacera de una hora y media de duración que no investigaron. El 2 de abril de 1862, unos americanos pasaron a Piedras Negras, hubo una riña entre ellos y unos mexicanos, violentamente regresaron a Eagle Pass y desde allí dispararon sobre la garita, que fueron contestados por dos empleados del resguardo. En agosto de 1863, durante la confederación, estando en esta orilla del río por el vado de Paredes un niño de nombre Nicanor Góngora, recibió una herida de bala disparada de la orilla americana por un individuo que salía de una tienda de campaña.

El agresor, un soldado, que al parecer procedió con premeditación, porque se acercó al río, sacó su pistola, como en ademán de registrarla y disparó. El niño Góngora murió al día siguiente, lamentablemente el culpable se mantuvo por un tiempo en prisión. En diciembre de 1868, unos soldados norteamericanos que se cree perseguían a unos ladrones, se acercaron al río frente al rancho La Burrita, vieron un bote que se aproximaba al lado mexicano y dispararon dos tiros sobre él, donde venían dos señoras y unos niños. La Sra. Francisca Hinojosa fue gravemente herida. La Comisión Pesquisidora concluyó que estos hechos demuestran el menosprecio de los derechos de México y a la tolerancia de las autoridades Texanas que en algunos casos llegaron a la complicidad, sin embargo, estos hechos, por graves que sean, no señalan en toda su extensión el espíritu invasor que ha dominado en la orilla izquierda del Bravo.

(Informe de la frontera norte al Ejecutivo de la Unión por la Comisión Pesquisidora. 1872)
15 Agosto 2019 04:00:00
Obelisco a la colonia militar
Para conmemorar las fiestas del centenario de la creación de la Colonia Militar de Guerrero en Piedras Negras, creada en 1850, cien años después, en el año de 1950 se construyó en la parte sur de la hoy Plaza de los Héroes, un monumento elaborado a base de mármol, bellamente tallado e inscrito en su cara principal el motivo de la creación del monumento y los nombres de quienes crearon la colonia militar, el texto íntegro del grabado decía: “Piedras Negras a sus fundadores: subinspector coronel, Juan Manuel Maldonado; capitán, José María Andrade; Alférez primero, Ignacio Perea; capitán segundo, José María Sáenz; teniente Julio Cenea; Alférez segundo, Domingo San Miguel; Pagador, José María Luna y 42 individuos de tropa. 1850-1950”.

El monumento era un obelisco de autor desconocido, que mide 2.90 metros de altura en una base rectangular de 0.85 x 0.65 metros. Fue construido bajo el patrocinio del comité procentenario de la fundación de la ciudad. Tenía la inscripción 1850-1950, cuando se desempeñaba como presidente municipal, el Sr. Gabriel Rentería Díaz. Su inauguración representó para la ciudad un gran acontecimiento dentro de la serie de festividades que se programaron para celebrar el centenario, como la develación del escudo de armas de la ciudad, la colocación de la primera piedra de las torres del Santuario de Guadalupe, eventos culturales, etc.

Desde su creación, fue el centro de las ceremonias de la fundación de la Colonia Militar en la ciudad hasta 1983, al año siguiente, ahí se desarrolló la ceremonia, pero ya no el 14 de agosto, sino el 15 de junio, para recordar la primera fundación con la Villa de Herrera. Ocasionalmente la ceremonia del aniversario de la fundación de la ciudad regresó a este lugar. Por cierto, en los años noventa, alguien con mucha “creatividad”, ordenó que pintaran el monumento de color blanco, cubriendo de pintura todo el obelisco del bello mármol, ocultando así las características inconfundibles de esta singular piedra, como también las letras doradas originales que portaban las inscripciones, que, como consecuencia, el monumento se veía más claro, dificultándose la lectura de los detalles de la inscripción.

En el mes de mayo de 2010, el obelisco tuvo que ser retirado para dar paso al proyecto denominado “La Gran Plaza” y se supone que sus partes de mármol fueron retiradas por profesionales del manejo del mármol y concentradas en el taller de Obras Públicas en la colonia San Joaquín, junto con otras esculturas que también se retiraron de la plaza de los Héroes en espera de una nueva sede. Ojalá que las piezas de este obelisco de 69 años se puedan conservar íntegras en las bodegas del taller, ya que las esculturas ahí concentradas no la pasan muy bien y su deterioro, está garantizado.
14 Agosto 2019 04:00:00
La colonia militar
Dos meses después de la fundación de la villa de Herrera, la Comandancia General de las Colonias Militares de Oriente, a cargo del general José María de Jáuregui, decidieron el establecimiento de una colonia militar en el Paso de Piedras Negras, la cual fue denominada Colonia Militar de Guerrero en Piedras Negras, dado que la nueva colonia dependía de la aún villa de Guerrero, facultando al subinspector de las colonias militares, coronel Juan Manuel Maldonado, para el cumplimiento de esta disposición, girándoles un presupuesto de 500 pesos para la compra de carretas, bueyes y herramienta, la construcción de la fortificación, las casas y abrir la brecha.

Previo a la fundación, ya con la disposición de crearla, el 7 de agosto de ese año se midieron los terrenos en los ocho sitios de ganado mayor, de acuerdo a la ley correspondiente, levantando el croquis el comisionado del Gobierno del Estado, don Marcial Borrego y el día 14 de ese mes, se estableció oficialmente, según lo reportó el coronel Juan Manuel Maldonado, dando fe de la terminación de las primeras construcciones, dejando así a la villa de Herrera totalmente fusionada a la nueva Colonia Militar. Los primeros militares que formaron esta guarnición fueron el coronel Juan Manuel Maldonado, que fungió como testigo, el capitán 1º José María Andrade como la máxima autoridad de la colonia, estuvieron también el alférez 1º Ignacio Perea, el capitán 2º José María Sáenz, el teniente Julio Cenea, el alférez 2º Domingo San Miguel, el pagador José María Luna y 168 soldados más.

En el mes de diciembre de ese año, el capitán Andrade solicitó permiso para contraer nupcias con la Srita. Josefa Liendo y después de la boda, esa noche muere el militar, dejando acéfalo su puesto hasta el mes de marzo de 1851, en que la Comandancia de las Colonias nombra al capitán primero José Antonio Arredondo, quien se desempeñaba como capitán segundo en la Colonia Militar de Camargo, como el nuevo titular. Fue corta la duración de la Colonia Militar, en agosto de 1855.

Durante esa época, en mayo de 1852, se registraron dos grandes tormentas a las que el capitán Arredondo llamó “huracanes”, que dejaron grandes daños a la incipiente población y a las instalaciones militares. Dados los abusos que generaban los militares del Fuerte Duncan en el hoy Eagle Pass, se analizó la posibilidad de reubicar la colonia al sur, en la margen derecha del río Escondido, donde hoy está Villa de Fuente, lo que se hizo en 1855, pero no se reubicó la colonia. El capitán José Antonio Arredondo tuvo que entregar el control de la población a las autoridades civiles en agosto de 1855, al conformarse la villa de Piedras Negras, retomando el nombre del sitio original en donde se creó la villa de Herrera en el conocido Vado de Piedras Negras, consolidándose el poder civil en la persona del Sr. Teodoro Herrera como presidente municipal, al que al año siguiente sustituyó Eleuterio Flores Bejarano, que se mantuvo hasta el año de 1861.
13 Agosto 2019 04:00:00
LOS CINCO VADOS DE GUERRERO –II parte-
Continuando con la historia de los cinco vados que tuvo la hoy villa de Guerrero, seis kilómetros aguas arriba del Paso de Francia, cerca de la desembocadura del arroyo El Cuervo Creek, en el hoy condado de Maverick, se encuentra otro viejo vado. Se llamaba Paso Pacuache, en honor de una de las tribus indígenas Coahuiltecas de la zona. Paso que probablemente fue utilizado en 1691 por la expedición de Domingo Terán. Otro vado, El Paso de Nogal estaba ubicado a milla y media río abajo del Paso de Pacuache. El nombre de Nogal viene según Samuel A. Maverick, por un solitario nogal que sobrevivió en la orilla izquierda.

El general Adrián Woll y su ejército lo cruzaron cuando atacaron San Antonio en 1842. Cuatro años más tarde, durante la guerra con México, el general John E. Wool, siguió esta ruta para invadir México. Durante el resto del siglo XIX, debido a la proximidad de las entonces nuevas ciudades de Eagle Pass y Piedras Negras, el Paso de Pacuache se convirtió en el vado principal para el tráfico desde y hacia el presidio de Río Grande.

Los gobiernos de México y de Estados Unidos erigieron pequeñas aduanas con guardias asignados para supervisar y regular el comercio. En 1916, el ejército de Estados Unidos mantenía un puesto de observación en este sitio. La elección del vado a utilizar para viajar hacia San Antonio se regía por el estado de los caminos, las condiciones del río y en las primeras épocas, por la ubicación de las tribus de indios hostiles. En 1990 los ganaderos de los alrededores se refieren al Paso de Pacuache como el Viejo camino de San Antonio, y a la cercana cala de Cuervo, como el arrollo de San Antonio. Los cinco vados son considerados por la mayoría de los historiadores como cruces diferentes en un tramo comprendido a 5 millas de distancia de la hoy villa de Guerreo.

El Paso de Pacuache y Paso de Nogal muy cercanos como si fuesen uno solo y el Paso de Francia, con el Paso de las Islas y de Diego Ramón ó Kingsbury también muy cercanos. Los vados más importantes de los cinco que funcionaron, el de Francia y El Pacuache fueron los más importantes, pero sin lugar a dudas, se considera que el Paso de Francia, fue el más famoso de todos. (Álvaro Canales Santos, “Las Cosas de Coahuila”, columna periodística”).
12 Agosto 2019 04:00:00
LOS CINCO VADOS DE GUERRERO –I parte-
Se llamó cruce de San Antonio a los cinco vados en que el camino real cruzaba el Río Bravo, cerca del presidio de San Juan Bautista en la hoy villa de Guerrero. El más conocido fue el Paso de Francia, situado a seis millas al sureste del presidio, justo debajo de la desembocadura del arroyo Castaño en el lado mexicano, una serie de islas separan el Río Grande en el que comienza a doblarse de sur a sudeste. El camino real entraba en el lado texano al final de una cadena de altos acantilados y por encima de una serie de rápidos. Se cree que el nombre le fue dado después de la tercera “entrada” a Texas en 1689 de Alonso De León, en busca de la colonia de René Robert Cavelier, señor de La Salle.

Esta fue la primera travesía en que de manera precisa se le llamó Paso de Francia, aunque la expedición del Bosque-Larios pudo haber utilizado este vado en 1675. Otro factor que pudo haber influido en el nombre fue la inesperada llegada en 1714 de Louis de Saint-Denis Juchereau junto con tres franceses y cuatro indios al presidio de San Juan Bautista. Después del establecimiento de la misión de San Juan Bautista en 1700, este paso se convirtió en el principal punto de entrada para la exploración y colonización en Texas. El primer norteamericano en documentar su cruce por este vado fue el teniente Zebulon M. Pike, tras ser capturado en Nuevo México en 1807. El último gran cruce se produjo en 1836, cuando Antonio López de Santa Anna cruzó con su ejército para sofocar la insurrección de Texas.

Después de la secularización de las misiones en el siglo XVIII, el nombre de Paso de Francia dejó de usarse, reemplazándolo el Paso de las Islas, ubicado a una milla río abajo del anterior, en un punto en que el río se extiende en ramas superficiales entre varias islas. Este vado es confundido con el Paso de Francia, pero se considera un vado diferente, es el más alejado de los cinco, aguas abajo.

Durante la exploración anglo, el cruce fue identificado como Rápidos de Kingsbury y las caídas del Presidio de Río Grande, marcando el límite superior de la navegabilidad del Río Grande. En 1918, las hijas de la revolución americana y el estado de Texas colocaron un monumento de mármol en este sitio, en la orilla oriental para conmemorar el camino real. Durante los primeros años del Presidio de San Juan Bautista, se utilizó el Paso de Diego Ramón, que fue el comandante de presidio de San Juan Bautista y gobernador de la provincia de Coahuila y Texas, quien utilizó este vado en 1707. Este vado estaba entre el Paso de Nogal y el Paso de Francia.

Mañana, la continuación de esta historia. (Álvaro Canales Santos, “Las Cosas de Coahuila”, columna periodística”).
11 Agosto 2019 04:00:00
Agosto en la historia de PN
El 11 de agosto de 1927, toma posesión como comandante de la Guarnición Militar de Piedras Negras el teniente coronel Gabriel González Monroy.

El 12 de agosto de 1990, se entrega en la Casa de la Cultura la presea “Piedras Negras 140” a personalidades distinguidas de la comunidad: al Profr. Melchor Sánchez Jiménez (historiador), Profra. Julia Elizondo Vda.

De Merla (educadora), Luis Parra Patiño (cartero), Alfonso de la Cerda (promotor deportivo), Oscar González Ramos (promotor de charrería), Profra. Rosita Cano Flores (maestra de corte y confección), Gregorio Ruiz Gutiérrez (coleccionista de fotos antiguas), Antonia Morales Martínez (enfermera) y Félix Zavala López (líder campesino).

El 12 de agosto de 1990, se inaugura la remodelación de la Sala de Cabildos y de la nueva Galería de Ex-Presidentes Municipales, en el edificio de la Presidencia en la calle Monterrey del Fracc. Valle San José.

El 12 de agosto de 2005, se inaugura en Eagle Pass, Texas, el servicio de transporte urbano internacional que les comunicaba con Piedras Negras, con modernas unidades de la empresa ABC Charters, que en Piedras Negras quedó registrada como Transportes Internacionales de Pasaje, S. A.

En Piedras Negras, el Cabildo acuerda actualizar la donación de un terreno en beneficio de la Diócesis de Piedras Negras para que se construya el Obispado.

El 14 de agosto de 1850, se establece oficialmente la “Colonia Militar de Guerrero en Piedras Negras” en la hoy ciudad de Piedras Negras.

El 14 de agosto de 1950, se inauguró el monumento a los Fundadores de la Colonia Militar de Guerrero en Piedras Negras, en la que fue Plaza de Los Héroes y el Escudo de Armas de la Ciudad, que fue colocado en la fachada principal del edificio de la Presidencia Municipal, por la calle de Juárez, frente a la plaza anterior.

El 14 de agosto de 1980, el presidente de la República, Lic. José López Portillo, inaugura una nueva planta de resortes en la empresa Rassini Rheem, S. A. de C. V. (San Luis Rassini).

El 14 de agosto de 2017, el gobernador del Estado, Rubén Moreira Valdés, inauguró los cursos de la Preparatoria Militarizada de Piedras Negras, utilizando de manera provisional las instalaciones que fueron de la escuela primaria Margarita Maza de Juárez de la colonia Morelos, con 93 alumnos.

El 15 de agosto de 1974, el Club de Leones de Piedras Negras, A. C., aporta 50 mil pesos para la construcción de la “Escuela Primaria Federal Club de Leones-2”.

El 15 de agosto de 1985, la Feri-Expo de Piedras Negras cambia de nombre por el de “Feria del Sol”.

El 15 de agosto de 2002, el Cabildo otorgó licencia para la creación del fraccionamiento La Hacienda.

El 15 de agosto de 2017, la empresa de servicio privado de transporte, UBER, inició actividades a partir de las 08:00 horas con el servicio uberX.

Toman posesión como comandantes de la Guarnición Militar de Piedras Negras: el 16 de agosto de 1932, el general brigadier Porfirio Cadena Riojas; el 16 de agosto de 1947, el general de brigada Neftalí González Cantú.
10 Agosto 2019 04:00:00
SARA, LA KIKAPÚ MADRE DEL INDIO FERNÁNDEZ –II parte-
En cuanto a la controversia del origen Kikapú de la madre del Indio Fernández, los investigadores genealógicos, teniente coronel Ricardo Raúl Palmerín Cordero y su esposa Gloria Martha Pérez Tijerina, encontraron el acta de bautismo de María Sara Romo Bustamante en la parroquia de Laredo, México, fechada el 17 de marzo de 1883, donde se afirma que nació el 25 de febrero de ese año, que es hija de Jesús Romo y de Josefa Bustamante, que sus abuelos paternos son Tomás Romo y Luciana Espinoza (F) y los maternos Marcelo Bustamante (F) y Juana Castañeda.

En Bexar, Texas, se menciona en 1900, que los padres de Sara Romo emigraron a Estados Unidos en 1889, que eran de raza blanca y les acompañaron sus hijos: Tomás de 27 años, Gregorio de 19, Sara de 16, Juana de 14, Amalia de 11, Guadalupe de 7 y Josefa de 3.

El historiador Álvaro Canales Santos afirma que sus abuelos conocieron a la madre del Indio, y sostenían que Sara Romo era una mujer blanca de ojos azules. Se localizó en la parroquia de San Buenaventura, Coahuila el acta de bautismo del abuelo materno del Indio, José de Jesús Guadalupe Romo Espinoza, fechada el 16 de mayo de 1853, donde se le bautizó a los 5 días de nacido, hijo de Tomás Romo y Luciana Espinoza.

El acta de bautismo de su abuela materna María Josefa Bustamante estaba en la parroquia de Lampazos, N. L., fechada el 14 de febrero de 1857 y bautizada a los 8 días de nacida, hija de Marcelo Bustamante y de María Juana Castañeda, que sus abuelos paternos eran Rafael Bustamante y María del Carmen Sánchez y los maternos Miguel Castañeda y Josefa Hill. Sus abuelos maternos se casaron en la parroquia de Lampazos. N. L., el 16 de agosto de 1872, él de 18 años, originario de San Buenaventura, Coahuila, hijo de Tomás Romo y de Luciana Espinoza (F), ella, de 15 años de edad, hija de José Marcelo Bustamante (F) y de Juana Castañeda (F).

Estos últimos, bisabuelos maternos del Indio, se casaron en la villa de San Juan Bautista de Lampazos, N. L., el 18 de mayo de 1840, él se desempeñaba como Cabo de la compañía presidial de la Junta de Lampazos. Su nombre está en la lista nominal de los Señores Jefes y Oficiales de tropa pertenecientes al Departamento de Nuevo León, que estuvieron en la campaña contra los rebeles texanos. María Juana Castañeda era familiar del teniente coronel Francisco de Castañeda, comandante de la compañía presidial de La babia y de la Colonia Militar de San Vicente. María Sara Romo Bustamante no murió ni se perdió como se menciona en el libro de Adela Fernández, murió de un ataque cardíaco en el San Antonio Hospital de San Antonio, Texas, el 7 de septiembre de 1978 y sepultada en el cementerio de San Fernando el 11 de dicho mes y año.

El certificado de defunción dice: “Sara Medrano (Apellido de casada), de raza blanca, fecha de nacimiento: 25 de febrero de 1886, de 95 años de edad, su país: México. Nombre de sus padres: Jesús Romo y María Josefa Bustamante. Número de registro de seguridad social: 455036911”.

Por lo que se concluye que María Sara Romo Bustamante, madre del Indio, no la asesinaron ni desapareció y que ella ni sus padres ni abuelos, eran de origen Kikapú. Sin duda, fruto de la impresionante imaginación de Emilio el Indio Fernández.

(Conferencia Emilio Indio Fernández de Ricardo Palmerín, Múzquiz, Coahuila. 14 de marzo de 2015)
09 Agosto 2019 04:00:00
SARA, LA KIKAPÚ MADRE DEL ‘INDIO’ FERNÁNDEZ -parte I-
Adela Fernández y Fernández, la primogénita de Emilio Fernández Romo, mejor conocido como “El Indio”, director, actor y productor de cine, protagonista de la llamada Era de Oro del Cine Mexicano, escribió un libro sobre la vida de su padre “El Indio” Fernández, Vida y Mito, en donde “El Indio” reconoce que su mote le viene por su sangre materna (kikapú), que reconoce que su padre Emilio Fernández Garza tuvo autorización de los kikapúes para casarse con su madre Sara Romo, gracias al trato estrecho que (estos) han tenido con el régimen mexicano, decía, que los kikapúes son poco sociables, que no permiten con facilidad que personas ajenas a su grupo entren a sus reservaciones, no permiten enlaces con personas ajenas a su pueblo con el propósito de conservar la pureza de la etnia.

Decía: “Prácticamente se la robó, aunque formalizaron el casamiento por las leyes mexicanas.” A “El Indio” no le gustaba hablar de su madre porque con ella se vincula la traición y el crimen. Sobre esto dijo: “Tenía yo 9 años cuando encontré a mi madre con otro hombre, mientras mi padre estaba peleando por la causa revolucionaria, agarré la carabina y maté aquel hombre y me fui a vivir a la bola y a partir de entonces, todo fue puro balazo y pura muerte”. En otra ocasión dijo: “El tipo que estaba con mi madre y al que maté, era un terrateniente, el amigo de éste, en venganza, mató a mi madre”. Adela Fernández dice en su libro: “Lo cierto es, que Sara Romo también salió huyendo, de haberse quedado, le hubieran hecho juicio a mi padre, no pudo regresar con los kikapúes porque estaba excluida de la comunidad”.

Se supone que estos acontecimientos ocurrieron en 1913, cundo “El Indio” tenía 9 años de edad y decía que peleó con Felipe Ángeles, que participó en la batalla de Torreón, San Pedro, Paredón y Zacatecas. Que ingresó al Colegio Militar donde obtuvo el grado de coronel en 1919. En los libros de historia del Colegio Militar, fundado en 1823, están los listados de quienes han formado parte del colegio desde su fundación y en ninguno aparece el nombre de Emilio Fernández Romo, solo el de Jorge Negrete.

Lo único que se puede comprobar de su mencionada vida militar es que estudió en la escuela militar de aeronáutica, pero no en el colegio ni el grado de coronel. Sobre el origen kikapú de su madre, los investigadores genealógicos, teniente coronel Ricardo Raúl Palmerín Cordero y su esposa Gloria Martha Pérez Tijerina, encontraron evidencias en los libros del Registro Civil de Hondo, Coahuila, que el 16 de marzo de 1904 nació Emilio Fernández Romo, que sus padres fueron Emilio Fernández Garza y Sara Romo, en cuanto a sus abuelos paternos, solo aparece Emilio Fernández Martínez, y los maternos, Jesús Romo y Josefa Bustamante. Mientras Adela Fernández afirma en su libro que sus abuelos se casaron en Hondo, Coahuila, Ricardo Palmerín no encontró ninguna evidencia en ese lugar, solo del matrimonio de la Ana Fernández Garza, hermana de su padre, fechada el 5 de marzo de 1904, cuando contrajo nupcias con Eduardo Castañeda, pero sí de que los padres del “Indio” se casaron en San Antonio, Texas el 12 de junio de 1903. (Conferencia Emilio “Indio” Fernández de Ricardo Palmerín, Múzquiz, Coahuila. 14 de marzo de 2015)
08 Agosto 2019 04:00:00
La villa de san fernando de rosas
Después de que el gobernador Rábago y Terán dejó a las autoridades constituidas en la villa de San Fernando de Austria y a la gente necesaria para la construcción de las viviendas de los nuevos colonos salió para el presidio de Río Grande, hoy Guerrero. El 1 de marzo de 1753 regresó el gobernador a la naciente población y pudo constatar que ya se habían construido 13 jacales. Entonces dispuso que se construyera a un lado de la nueva villa un presidio, el que tendría una fuerza militar de 21 hombres y estarían al mando del capitán Vicente Rodríguez.

Esta fuerza militar muy pronto se redujo, porque solo 8 de los 21 soldados se quedaron en la villa y los 12 restantes se fueron al improvisado cuartel de la cercana hacienda de San Ildefonso. En 1756 se fundó una misión en la villa a cargo de fray Aguilar y para ese entonces, la villa de San Fernando ya tenía 20 habitantes, lo que indica un rápido decremento en la naciente población, pero en 1762, la población creció en un 100% comenzó el florecimiento de la villa.

En el viaje que hizo el ingeniero Lafora por la provincia de Coahuila en 1767, hace referencia a la escasa población que tenía la entonces provincia, porque menciona que San Fernando de Austria, junto con Santiago de la Monclova y San Pedro de Gigedo eran las tres únicas villas de la provincia y que la población total del territorio coahuilense se podía calcular en doce mil habitantes, sumando a la de las tres villas la de los tres presidios, nueve misiones, dos pueblos y varios ranchos y haciendas, señalando Lafora en esa relación la importancia adquirida por la villa de San Fernando de Austria, colocándola a la misma altura de la capital de la provincia, en ese entonces la villa de Santiago de la Monclova.

El 4 de febrero de 1767 llegó a la villa el comandante de las provincias internas de oriente, el caballero Teodoro de Croix a quien le acompañaba el franciscano y cronista José Agustín de Morfi. Este último resalta la fertilidad y lo abundante de las aguas de San Fernando. En 1865, por decreto de Maximiliano se dividió el territorio en 50 departamentos y Coahuila en dos: Mapimí, que abarcaba la parte norte del estado hasta Nuevo Laredo y Coahuila en la parte sur, la capital del primero era San Fernando de Austria que ya había cambiado de nombre a San Fernando de Rosas por decreto del 7 de agosto de 1827, y Saltillo, era capital en la segunda. Terminada la aventura de Maximiliano, Coahuila volvió a la normalidad y Saltillo quedó como su única capital. (Las Cosas de Coahuila, columna periodística de A. Canales)
07 Agosto 2019 04:00:00
LA VILLA DE GUERRERO
Después de soportar las vicisitudes de las fundaciones, los continuos ataques de los indígenas, las intensas sequías, la incomprensión de las autoridades y la lejanía del centro político, las misiones y el presidio de San Juan Bautista de Río Grande inician una época de relativa calma y para el año de 1778 reciben la visita de inspección del comandante de las provincias internas de la Nueva España, el caballero Teodoro de Croix, en su viaje a Tejas, con el mismo objetivo. Le acompañaba el ilustre franciscano y cronista Juan Agustín de Morfi, el que realizó un interesante relato del estado que guardan las misiones y el presidio de Río Grande.

Así lo describe: “La misión y el presidio se encuentran en posición ventajosa con tierras buenas y agua abundante”, hace referencia a la situación geográfica, señalando que los dos sitios se encuentran en una depresión en donde circula poco aire y muy cerca una insana zanja. Tomando en cuanta las dos misiones (San Juan Bautista y San Bernardo) y el presidio, Morfi les asigna el tercer lugar en importancia entre las poblaciones de Coahuila, las otras dos eran Santiago de la Monclova y de Santa Rosa, la actual Múzquiz.

Morfi consigna también la construcción del templo de la misión de San Bernardo, que era una obra sumamente ambiciosa y que hubo de quedarse inconclusa por haberse agotado la mano de obra y el dinero para su construcción. La obra la inició fray Diego Jiménez en el año de 1762, desconociéndose el año en que se suspendió la obra. En la actualidad se contempla lo magnífico de la construcción, pues se planeó un enorme templo para la época, con enormes muros, una gran cúpula, la del bautisterio y el inicio de una arquería en el lado derecho. Al pasar el tiempo y durante la época de independencia, el presidio de San Juan Bautista de Río Grande es refugio del tesorero de las provincias internas de oriente, don Manuel Royela, el que es hecho preso por los insurgentes en enero de 1811, al inicio de la contra revolución de independencia en el presidio de Río Grande, salen los principales realistas que luego efectuarían la aprehensión de los caudillos de la independencia en Baján el 21 de marzo de 1811.

Por medio del decreto número 4 del Congreso del estado de Coahuila, del 7 de agosto de 1827, en el cual, al presidio de Río Grande se le da la denominación de Villa de Guerrero, en honor del héroe de independencia, general Vicente Guerrero. Hoy en día, la población de Guerrero tiene 959 habitantes y el municipio 2,091, ya tiene la categoría de pueblo mágico y tiene ya 191 años de tener la categoría de villa y más de 300 de existencia. (Las Cosas de Coahuila, columna periodística de A. Canales)
06 Agosto 2019 04:00:00
EMILIO “INDIO” FERNÁNDEZ –II parte-
Continuando con la semblanza de Emilio El Indio Fernández Romo, realizó las películas Bugambilia, Las Abandonadas y Pepita Jiménez en 1944. En 1945 rodó La perla, considerada por la crítica como una obra de arte. Después vinieron películas que consolidaron su éxito: Enamorada, con María Félix; El Fugitivo; Río Escondido; Pueblerina, y Maclovia. En 1948, con Salón México, protagonizada por Marga López, ganó el premio a mejor fotografía en el festival de Bruselas, Bélgica. Dos años después filmó Víctimas del Pecado y Cuando Levanta la Niebla. En Cuba, el también guionista y argumentista realizó La Rosa Blanca y La Red en 1953, ésta resultó un fracaso en taquilla, a pesar de la belleza de sus imágenes; sin embargo, ganó un premio especial por la historia mejor narrada en imágenes, en el festival de Cannes, Francia.

En 1961 hizo Pueblito, que ganó el premio Las Perlas del Cantábrico, en el festival de cine de San Sebastián. En el ámbito de la actuación, El Indio realizó un gran trabajo en la década de los 60: La Bandida, de Roberto Rodríguez en 1962; Yo, El Valiente, de Alfonso Corona Blake en 1964 y La Noche de la Iguana, de John Huston, filmada en Estados Unidos en 1964 y en la cual compartió créditos con Richard Burton y Ava Gardner. También apareció en Los Hermanos Muerte, de Rafael Baledón, en 1964; Duelo de Pistoleros, de Miguel M. Delgado, en 1965; El Regreso de los Siete Magníficos, de Burt Kennedy, filmada en Estados Unidos en 1966 y The Appaloosa, de Sydney J. Furie, también filmada en Estados Unidos en 1966, protagonizada por Marlon Brando.

En 1973 filmó La Choca, película con la que ganó el Ariel de Plata por mejor dirección, actuación femenina, coactuación femenina, fotografía y edición, así como el premio a la mejor dirección en el festival de Karlovy Vary, en Checoslovaquia. Se cuenta, que en 1928, el director de arte de la Metro Goldwin Meyer, Cedric Gibbons, fue el encargado de diseñar la hoy famosa estatuilla llamada El Oscar, a sugerencia de su esposa, la famosa actriz mexicana Dolores del Río, dibujo a Emilio Fernández desnudo, sosteniendo una larga espada, que reposa en un riel de película con cinco agujeros, uno por cada rama original de la academia: actores, escritores, directores, productores y técnicos, para que sirviera de modelo para la estatuilla, que cada año se entrega a lo mejor del cine internacional.

Emilio El Indio Fernández murió a causa de las complicaciones que tuvo por una fractura en la clavícula el 6 de agosto de 1986, en su casa de Coyoacán, acompañado por su hija Adela y Columba Domínguez, quien fue una de sus cuatro esposas. El 26 de marzo de 2004, con motivo del centenario de su natalicio, sus restos mortales fueron trasladados al mineral de El Hondo, municipio de Sabinas, con la autorización de su hija, la cuentista Adela Fernández. Emilio El Indio Fernández, es hoy por hoy, uno de los máximos exponentes de la cinematografía nacional e internacional, orgullosamente nacido en Coahuila.
04 Agosto 2019 04:00:00
Agosto en la historia de PN
El 4 de agosto de 1898, nace en Ciudad Porfirio Díaz (Piedras Negras) el general de división Miguel Henríquez Guzmán.

Fue comandante de operaciones en San Luis Potosí en 1938 y candidato a la Presidencia de la República.

El 5 de agosto de 1963, se inicia la demolición del edificio que ocupó el Cuerpo de Bomberos en la esquina de las calles Abasolo y Zaragoza, para que se construya la nueva Presidencia Municipal por parte del Programa Nacional Fronterizo.

El 6 de agosto de 2009, se agregan cuatro esculturas del artista Gustavo González, al acervo de la Plaza de las Culturas.

El 6 de agosto de 2010, sale a las 22:30 horas de la central de Autobuses del Norte de la Ciudad de México con rumbo a Piedras Negras y Ciudad Acuña, la primera unidad de Autobuses Anáhuac, número 11314, ahora propiedad del Grupo Estrella Blanca, marcando así su regreso a las carreteras del país.

El 7 de agosto de 1850, se miden los terrenos de lo que sería siete días después la Colonia Militar de Guerrero en Piedras Negras, por el comisionado del Gobierno del Estado, Marcial Borrego.

El 7 de agosto de 1963, el Ayuntamiento anuncia lo que luego fue la primera gran planta potabilizadora.

El 8 de agosto de 1968, el Cabildo obtuvo permiso de la Secretaría de Educación Pública para que la Escuela Técnica Industrial y Comercial 112, conocida como la ETIC 112, funcione provisionalmente en el jardín de niños “Severino Calderón”, en la esquina de las calles de Anáhuac y Adolfo López Mateos.

El 8 de agosto de 1987, el primer regidor Santiago Elías Castro Escobedo, presentó su renuncia a su cargo para buscar la candidatura de su partido a la Presidencia Municipal.

El 9 de agosto de 1994, el Cabildo acuerda ceder una superficie, entre las calles de Cumbre de Popocatépetl, Cumbre de Nevado de Toluca, Cumbre del Tíbet y Cumbres de Montalbán en el fraccionamiento Cumbres, para que la Asociación Mexicana de Distribuidores Ford construya una escuela primaria tipo celular de 8 aulas totalmente equipada a un costo aproximado de $900,000.00 (“Escuela primaria Profr. Heriberto Salas Flores”).

El 10 de agosto de 1961, el Pronaf evalúa las instalaciones de la ciudad y presenta los primeros detalles del proyecto denominado “Puerta de México”.

El 11 de agosto de 1927, toma posesión como comandante de la Guarnición Militar de Piedras Negras el teniente coronel Gabriel González Monroy, sustituyendo al coronel de infantería Federico Zenteno Medrano.

El 12 de agosto de 1989, se inician las labores del Seminario Auxiliar de Piedras Negras con la bienvenida a los primeros 14 seminaristas, cuya sede provisional fue la Casa de Evangelización anexa a la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en Villa de Fuente.

El 12 de agosto de 1990, se entrega en la Casa de la Cultura la presea “Piedras Negras 140” a personalidades distinguidas de la comunidad al Profr. Melchor Sánchez Jiménez (historiador), Profra. Julia Elizondo Vda. de Merla (educadora), Luis Parra Patiño (cartero), Alfonso de la Cerda (promotor deportivo), Óscar González Ramos (promotor de charrería), Profra. Rosita Cano Flores (maestra de corte y confección), Gregorio Ruiz Gutiérrez (coleccionista de fotos antiguas), Antonia Morales Martínez (enfermera) y Félix Zavala López (líder campesino).
03 Agosto 2019 04:00:00
CORONEL ILDEFONSO FUENTES
Al cumplirse un aniversario más del deceso del distinguido militar Ildefonso Fuentes, entresacamos algunas ideas de Apuntes para la Historia de Monclova, de Daniel Menchaca Hernández, donde da a conocer, que Ildefonso Fuentes de Hoyos nació el 24 de enero de 1829, en la antigua Hacienda de Castaño, hijo de Manuel Fuentes y Catarina de Hoyos, quienes procrearon 10 hijos. Cursó las primeras letras con el maestro Jesús Silva. Participó en la defensa de los pueblos contra los continuos ataques de los indios bárbaros.

Su familia sufrió un doloroso golpe en uno de estos ataques en 1838, en el que murió su hermano Pedro y se llevaron cautivos a la esposa de este, doña María Arciniegas, quien nunca volvió y se sabe que fue la madre del indio Victorio, jefe comanche famoso por su valor e inteligencia, y a su hermano Abelino de 7 años de edad, quien volvió al seno de la familia después de 15 años de permanecer entre los indios. Causó alta en el regimiento de rifleros de Monclova, el 15 de mayo de 1855, con el grado de alférez, al mando del coronel Miguel Blanco.

Recibió su bautismo de sangre el 22 de julio de 1855, al resultar herido en el fortín de Huizache. Se reincorporó al regimiento de rifleros de Monclova al mando de Blanco al iniciarse la guerra de tres años. Al inicio de la intervención francesa, es ascendido a capitán, haciéndose cargo de su regimiento y partió a combatir al ejército invasor y a los traidores. Participó en forma sobresaliente en la batalla de Santa Isabel el 1 de marzo de 1866, donde capturó una bandera enemiga. Participó en infinidad de acciones de armas; fue herido varias veces, siempre al frente de sus rifleros de Monclova, combatió en Saltillo con Victoriano Cepeda y en la toma de Matamoros, figuró prominentemente en el sitio de Querétaro como jefe de la línea de San Sebastián.

Al consumarse el derrumbamiento del imperio regresó a su solar nativo, a restañar sus 12 heridas y a cultivar la tierra en su predio de Castaños, llamado Las Delicias. El presidente Juárez le extendió en 1867, la condecoración de segunda clase. Volvió a empuñar la espada brevemente en las revueltas del plan de la Noria y de Tuxtepec, retirándose con el grado de teniente coronel. Murió repentinamente, de un síncope cardiaco, en su casa de Castaños, el 2 de agosto de 1874, a los 45 años de edad. Su casa en Castaños ostenta una placa conmemorativa y en Monclova existen una calle y una plaza que llevan el nombre de Ildefonso Fuentes.
02 Agosto 2019 04:00:00
VILLA DE HIDALGO
Se desconoce la fecha de fundación de la hoy villa de Hidalgo, que era conocida como congregación del Pan y que por decreto del Congreso de Coahuila, el 2 de agosto de 1886, se erige en villa, con el nombre de villa Hidalgo, en memoria del padre de la patria, don Miguel Hidalgo y Costilla. En 1892, se reúnen en la villa de Hidalgo don Venustiano Carranza y el general Bernardo Reyes, para buscar un arreglo al conflicto iniciado por Carranza para derrocar al gobernador de Coahuila, José María Garza Galán.

En ese mismo año, el gobierno de Coahuila cede al estado de Nuevo León una porción de este municipio, para que esa entidad disponga de una franja limítrofe con los Estados Unidos de Norteamérica, donde en la actualidad esa porción cedida forma parte del municipio de Anáhuac y está asentada la población de Colombia.

Coahuila recibió como compensación territorio que ahora forma parte del municipio de Candela. El general Candelario Garza figura de entre los personajes ilustres nativos de Hidalgo, por sus acciones en la revolución mexicana y haber sido presidente de este municipio. Su escudo de armas tiene forma de flecha invertida dividido en tres espacios.

En la parte inferior se encuentra la margen del río Bravo, que es la colindancia entre Coahuila y nuestro país vecino, los Estados Unidos de Norteamérica; a la orilla de este río se encuentra un armadillo, que representa la hermandad de uno y otro país, ya que en las dos naciones se encuentre en abundancia esta especie. Entre los carrizales vemos también dos lanzas de indios, las cuales representan la forma de cazar de nuestros ancestros, en la parte superior izquierda aparecen dos cabezas, una de venado y otra de ganado bovino, por ser una de las regiones donde abundan la cacería y la ganadería actualmente; en el centro encontramos un sol de oro, que significa el esfuerzo diario de su gente y el futuro industrial del municipio, en la bordura del escudo se lee: “HIDALGO, TIERRA, PROGRESO, PRODUCTIVIDAD”.

El Municipio lo conforman 55 localidades, que según el censo de 2010, el municipio tiene un total de 1,852 habitantes y 1638 en la cabecera. Dispone de una escuela de preescolar, una primaría y una secundaria. Durante toda su existencia se han sentido más cercanos a la ciudad Nuevo Laredo en el estado de Tamaulipas que a cualquier población de Coahuila, donde su alto índice de marginación ha estado cayendo, gracias a los esfuerzos de la administración estatal, que prácticamente ha transformado esta pintoresca villa, que ya presume sus 133 años de ser villa y municipio. (Álvaro Canales Santos, “Las Cosas de Coahuila”, columna periodística”).
01 Agosto 2019 04:00:00
Candela
El nombre de Candela se originó porque en una de las montañas cercanas a la población remata un picacho que al parecer de los primeros pobladores, parecía una vela o candela, y así se llamó en referencia a la actual cabecera municipal, ubicada al este de la ciudad de Monclova, donde después de recorrer 90 kilómetros esta el Paso de la Carroza y al descender se descubre la blanca torre del campanario de la parroquia de San Carlos Borromeo. Al fundarse en 1674, se llamó Misión de la Caldera y la funda el sacerdote Francisco Esteban Martínez, por encargo de Fray Juan Larios y del primer gobernador de la provincia de Coahuila, don Antonio Balcárcel.

El padre Martínez congregó a los indígenas del rumbo, que era indios pacíficos, pero por el abandono en que las autoridades tenían a la misión se despobló y hacia 1690, el capitán Alonso de León, gobernador de Coahuila, ordena fundar una misión cercana a La Caldera y dispone que Fray Francisco Peñasco, funde la misión de San Bernardino de la Candela. Cerca de esta misión se funda también la Misión de San Felipe Valladares, con habitantes indígenas llevadas de Boca de Leones, la actual Villa Aldama en el estado de Nuevo León.

El deslinde de tierras de las misiones se efectuó en diciembre de 1718 y los realizó el sargento mayor Pedro del Bosque. El historiador Esteban López Portillo, dice sin citar sus fuentes, que el 30 de julio de 1774, Joaquín Sánchez Navarro, fue comisionado por don Jacobo Ugarte y Loyola, gobernador de la provincia de Coahuila, con sede en Monclova, para que estableciera la población de San Carlos de la Candela, con 44 familias españolas, en las tierras y aguas pertenecientes a los indios de San Bernardino y cita los nombres de estos fundadores.

Antes de estas fundaciones, en 1669, ocurrió una de las más grandes rebeliones de indios en el Norte de México y cerca de Candela, en la Mesa de Cartujanos estaba su campamento, que es sitiado ese año por el alcalde de Saltillo, don Juan Antonio Sarri, obligándolos a rendirse y tomando prisionero a su jefe, ejecutándolo en Saltillo. En 1836, Candela es testigo del paso de los militares que marchan a la guerra con Texas, encabezados por el general Martín Perfecto de Coss, en enero pasa la columna procedente de Laredo con rumbo a Monclova. Durante el porfiriato la villa de Candela es elevada a la categoría de ciudad con el nombre Romero Rubio, el 6 de julio de 1890 y la perdió a la caída de la dictadura en 1911.

Candela tiene un año más de existencia, 1,808 habitantes en el municipio, 1492 en la cabecera según el censo del INEGI de 2010, con la categoría de ciudad recuperada en 1990, además de la categoría de Pueblo Mágico, conseguida en 2015. (Álvaro Canales Santos, “Las Cosas de Coahuila”, columna periodística”).

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