×
Ricardo Torres
Ricardo Torres
ver +

" Comentar Imprimir
10 Julio 2020 04:00:00
¡Si se tiene voluntad se puede castigar!
Escuchar Nota
El miércoles pasado, el exgobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, fue detenido en Miami, Florida, por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
La detención de Duarte Jáquez se da con el único fin de ser extraditado a nuestra nación, dada la petición que le hiciera la Fiscalía General de la República (FGR) al Gobierno estadunidense.

Es decir, que a pesar de lo que algunos piensan, la captura del exmandatario, obedece principalmente a que el mismo tienen en su contra, más de 20 órdenes de aprehensión motivadas todas por jueces de Chihuahua, como consecuencia de los actos de corrupción cometidos durante su mandato, lo que nos lleva a concluir, que a los gringos poco les importaba su detención y castigo, y sin embargo se aplicaron para lograr su inmediata captura. Aunado a lo anterior, por alguna extraña coincidencia, el político chihuahuense, fue detenido en Florida, el mismo día en que el presidente Andrés Manuel López Obrador se reunió con su homólogo, Donald Trump, en la Casa Blanca, hecho que ha provocado que algunos consideren que la detención de César Duarte fue en pago por la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a Trump, ya que será aprovechada por este último, para atenuar un poco los duros cuestionamientos que tiene en sus país por los errores de su Administración.

Para quien esto escribe, la idea de que la detención de Duarte haya sido concertada con el Mandatario mexicano a cambio de brindar apoyo a la administración de Trump, pudiera tener algo de lógica, aunque solo en lo que respecta a las bondades que la sumisa visita de AMLO le traerá a la cuestionada imagen del mandatario estadunidense, dado que, si bien la detención del político prófugo podrá traer buenos comentarios a la administración de AMLO, también es que, realmente lo de Duarte es un logro exclusivo del Gobernador de Chihuahua, Javier Corral, quien fue el que armó la acusación contra el ahora detenido.

Y es que, hay que recordar que si la Fiscalía General de la República solicitó la ficha roja en contra de Duarte, lo hizo por petición del Gobierno de Chihuahua, el cual no ha descansado en perseguir al funcionario que endeudó ilegalmente a ese estado por más de 48 mil millones de pesos.

En resumen, la detención de César Duarte, evidentemente no fue por la cruzada contra la corrupción que presume la 4T, la cual dicho sea de paso, ni siquiera tiene un concepto claro de lo que es corrupción, dado que solo es corrupción lo que el Presidente considere ilegal y deshonesto, y es él quien define sus alcances legales y quiénes deben ser investigados por ello, incluso, ha dicho que en México no hay más corrupción, esto a pesar de que la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG-2019) que realiza el Inegi le indique que de 2017 a 2019 el número de actos de corrupción aumentó de 14.6% a 15.7 por ciento.

En fin, sea favorable o no la captura de Duarte para AMLO o para Trump, la lección que nos deja este hecho, es que, si se tiene voluntad se puede castigar a cualquiera, tal como lo hace el actual Gobernador de Chihuahua, el cual sí ha cumplido con su compromiso de sancionar a los exfuncionarios que endeudaron su estado, dejando con su actuar en entredicho a otros gobiernos que solo se hacen de la vista gorda, con el único fin de caducar los delitos que perpetraron sus antecesores, tal como sucede en Coahuila.
Imprimir
COMENTARIOS